EFECTOS ECONÓMICOS, EN EL PAÍS Y EE. UU., DE LA GUERRA EN EL MEDIO ORIENTE

Luis Rosero M.

En la segunda semana de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, los efectos sobre el precio de los combustibles siguen impactando en los países productores y consumidores, pero ahora otras tendencias económicas se manifiestan incidiendo en la economía mundial (Europa y Asia), a EE.UU., y a nuestro país que son preocupantes con el alargamiento del conflicto cuyas consecuencias van a tener mayor afectación diferenciada en estas economías.

Si bien, en la primera semana hubo una tendencia al alza del precio del petróleo WTI, al comienzo de la segunda semana, 9 de marzo, al cierre, cayó a $ 94.7 después de estar por arriba de los US $ 100, al siguiente día cerró por debajo de los US $ 90. Eso se debió a la declaración de Trump de que la guerra estaría por terminar, el planteamiento del G-7 de usar las reservas de petróleo que no se ejecutó inmediatamente y el anuncio del ministro de Energía (10/03) de EE.UU., que un barco petrolero había sido escoltado por la marina de ese país y logrado atravesar el estrecho de Ormuz, lo cual fue desmentido posteriormente. Pero el miércoles 11 de marzo y siguientes días las dificultades de navegar por el estrecho de Ormuz por los ataques de Irán a algunos navíos y barcos y el lanzamiento de misiles por parte de Irán que destruyó instalaciones petroleras de un país y vecinos se tornó inseguro el paso por esta vía. Por esta zona pasa una quinta parte de la producción y exportación de petróleo. El efecto inmediato fue el alza de precios del petróleo Brent y con tendencias similares del WTI que llegaron a sobrepasar los 100 dólares.

Esto a su vez, causó aumento de los costos de transporte marítimo, de los seguros de este transporte, la escasez de productos petroquímicos, entre ellos los requeridos por la agricultura, provocó caída de la oferta de la urea y otros llevando al alza de precios de estos productos. El ataque de EE.UU., a la isla de Kharg, donde se encuentran las principales instalaciones petroleras de Irán, presionó más sobre los precios del crudo. Para atenuar el alza de precios, la Agencia Internacional de Energía y EE.UU., plantearon la liberación de 400 millones de barriles de petróleo, pero si bien esto alivia, en el cortísimo plazo, la presión al alza del petróleo, el problema latente es como asegurar la vía libre por dicho estrecho. Por ello, EE.UU. pidió, el 14 de marzo, de 2026 a varios países, incluyendo China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, que envíen buques de guerra para asegurar el paso por dicho estrecho. Sin embargo, estos países no se comprometieron firmemente a dicha solicitud. Pero si EE.UU. ataca esas instalaciones petroleras tendría repuesta de Irán  con el lanzamiento de misiles Sejil y drones a sus vecinos y empresas estadounidense ubicadas en estos, lo cual llevaría a elevar aún más el precio del petróleo.

Esta tendencia incide aún más al alza del precio de la gasolina, del diésel, gas -viéndose EE.UU. en la necesidad de autorizar la venta de petróleo ruso- que a su vez conduciría a alza de precios de la electricidad y de la calefacción generando presiones inflacionarias en EE.UU.,  a lo que se suma la caída de la oferta de petroquímicos para agricultura (urea y otros) que afecta a los agricultores americanos -que obligó a autorizar a Venezuela la exportación de fertilizantes- y el aumento del costo del transporte marítimo y de los seguros contribuyen aún más a la inflación. Las presiones inflacionarias podrían llevar a la contención de la baja de la tasa de interés que, a su vez, afectaría al nivel de actividad económica de ese país. En consecuencia, se torna un escenario interno crítico para ese país, en un año electoral, que llevaría aún más a la destrucción de la infraestructura militar y civil de Irán o negociar la terminación del conflicto.

En Ecuador, como había pronosticado se dio un aumento de las gasolinas más consumidas de alrededor de 5%. En efecto, la gasolina extra y eco tuvieron hasta 11 de marzo un precio de $ 2.7623, como estas se fijan en función de un sistema de bandas que considera el precio internacional del WTI y otros componentes, el 12 de marzo se estableció un precio para las dos gasolinas de $ 2.89, que representa un incremento de 4.62%. El diésel, que todavía se fija por decreto, subió el galón a $ 2.828, en tanto que la gasolina super premium también se incrementó. Las restricciones de la oferta de la urea, petroquímicos y fertilizantes también podrían afectar al país dependiendo del stock de los productores e importadores. El vocero del ejército de Israel ha señalado que los ataques sobre Irán se extenderán 3 semanas más buscando debilitar el potencial militar iraní que ya ahora abarca hasta la infraestructura civil.

En consecuencia, seguirá la incertidumbre sobre la terminación del conflicto y, como ya anticipé en el artículo anterior sobre este tema, mientras más se extienda el conflicto habrá más presión al alza sobre el precio internacional del petróleo, productos petroquímicos, fertilizantes y otros. En consecuencia, en el país, el 12 de abril habría que esperar otro aumento del precio de los combustibles, un aumento del precio de la urea y fertilizantes, si se agotan los inventarios de los productores e importadores a lo que se suman las inundaciones por el crudo invierno que restringiría la oferta de ciertos productos agrícolas, generaría presiones inflacionarias por el alza de éstos. Las fuertes inundaciones, por el crudo invierno, trajo consigo la pérdida de vidas, destruido infraestructura vial, viviendas y cultivos, llevó a la declaración de una emergencia nacional, en el marco de una guerra contra el narco y el crimen organizado, que condujo a la declaración de toque de queda en 4 provincias violentas, generando un escenario crítico que afectará aún más la economía, el bienestar social y la paz en el país.

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