LA PROFORMA PRESUPUESTARIA 2025 Y SU FINANCIAMIENTO

Luis Rosero M.

La Asamblea aprobó la Proforma Presupuestaria 2025 que establece las prioridades del gobierno respecto a la distribución del gasto e ingreso público. En el primero se revela la rigidez de éste y, en el segundo, que a pesar de las reformas tributarias y aumento de ingresos impositivo no es suficiente para cubrir el gasto lo que lleva a un desequilibrio fiscal permanente. Lo preocupante, de este año. es el elevado déficit fiscal y su financiamiento, lo que se relaciona con la sostenibilidad de la deuda pública y el riesgo de su reestructuración.

El déficit fiscal se origina por el alto nivel de gasto público y su distribución. En efecto, en la proforma de 2024 los gastos permanentes alcanzaron 20.6 y en 2025 llegan a 22.3 mil millones lo que representa un aumento del 8.2%, una tendencia similar tiene los gastos no permanentes. En cambio, los ingresos permanentes de 2024 fueron solo 19.9 y los de 2025 subieron a 20.9 mil millones, o sea un incremento de 5%. Esta es una tendencia constante, en los diferentes gobiernos, que lleva inevitablemente a un déficit fiscal. El de 2025 es 4.4% del PIB, esto es 5625 millones de dólares. Lo mas crítico es que el déficit seguirá alto hasta 2028 en que se ubicará 3.1% del PIB, o sea alrededor de 4300 millones.

El financiamiento del déficit se realizará con deuda interna y externa. En 2025, implica asumir la amortización de la deuda de las cuales 3.3 y 2.5 mil millones corresponde a la externa e interna respectivamente. El país tendrá que pagar 5836 millones de dólares en amortizaciones de los cuales 3300 millones es deuda externa. Para 2025, las necesidades de financiamiento alcanzan a 11696 millones (9.1% del PIB). Loa preocupante es que esto aumenta la deuda externa que, según el boletín de Deuda Pública de junio de 2025, del Ministerio de Finanzas, la deuda externa ya representa el 78% del total de la deuda pública.

La tendencia de mantener déficits altos lleva a que estos se financien con deuda, o sea aumentar la deuda para pagar ésta. En el caso de la externa esto conlleva el riesgo de la sostenibilidad de la deuda externa que, si no hay suficientes recursos fiscales, aumenta el riesgo de una renegociación de la misma. Como ya lo he señalado, lo preocupante es el circulo vicioso:  déficit fiscal – endeudamiento público, principalmente externo – reformas tributarias – renegociación de deuda externa.  El tema clave es la sostenibilidad de la deuda externa y el riesgo que de la misma conduzca a una restructuración de ésta.

Este año, el gobierno ha logrado, con sus leyes económicas urgentes, aplicar la reducción de subsidios a la electricidad de industrias que usan medio y alto voltaje y, por otro lado, al diésel del sector atunero. Estableció una tasa de fiscalización a las empresas mineras y además el impuesto a la no distribución de utilidades. Otro mecanismo que aplicaría es la ejecución presupuestaria, la cual se cerraría en diciembre, como todos los años, implicaría qué, dado el bajo nivel de ejecución de partidas y proyectos de la proforma, puedan ahorrarse recursos que se suman a los ingresos públicos.  También podrían aumentar los atrasos. Lo que el gobierno realizó fue una reforma tributaria parcial. Se estima que el próximo año, dado el requerimiento de pago adicional de la amortización de la deuda externa, planteará una reforma tributaria más completa. Esta puede implicar seguir reduciendo el tamaño del estado mediante la reducción de más funcionarios públicos, la posibilidad de nuevos impuestos, la venta de empresas públicas o aumentar la concesión de éstas.

O sea, el ajuste fiscal continuará por el lado de los gastos y de los ingresos públicos. Como esta previsto, el gobierno retornaría al mercado internacional de capital con la emisión de bonos soberanos. Esto es, más deuda externa, pero a diferencia de los créditos externos con multilaterales o privados, estos bonos son de más largo plazo lo que da un respiro en las amortizaciones de la deuda externa.

En síntesis, mientras continue el circulo vicioso déficit fiscal – endeudamiento público, principalmente externo – reformas tributarias- más aún si se procede a contratar deuda para para pagar deuda hay más riesgo de una renegociación de la deuda externa.

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