
Imagen tomada de págína en Facebook de Juan Julián Carballo Espinosa
La alimentación es un factor muy importante en la salud. Comer sano es fundamental, la dieta diaria debe contener alimentos frescos, frutas, verduras, fibra, grasas insaturadas y proteínas. Los alimentos ultraprocesados son un riesgo para la salud y pueden causar enfermedades mortales que se convierten en un serio problema de salud pública. Por eso los gobiernos buscan advertir a la población informando de los efectos de estos productos sobre el organismo. Así, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de México, en su página web, previene a la comunidad:
“Se denominan ultraprocesados a todos aquellos productos que han sufrido, a partir de técnicas industriales, alteraciones en su forma natural; estos alimentos tienen, en general, un alto contenido en sodio, azúcares añadidos, grasas saturadas y grasas trans, atribuyendo una mayor densidad energética y menor aporte de fibra, vitaminas y minerales.
Además de utilizar ingredientes como aceites y grasas, azúcares y sal para su elaboración, estos productos reciben aditivos (conservadores, texturizantes, saborizantes, edulcorantes) que permiten mejorar sus características organolépticas (sabor, olor, textura), favorecer su apariencia y prolongar su vida útil a través de la prevención de la proliferación de microorganismos.
Los procesos e ingredientes utilizados durante su elaboración tienen como objetivo ofrecer precios bajos para el consumidor por su bajo costo en la producción, mejorar su palatabilidad confiriendo propiedades sensoriales atractivas sobre el alimento original, crear productos accesibles para su consumo e innovar con diferentes opciones en el mercado.
Por su versatilidad en la industria de alimentos, los productos ultraprocesados engloban una amplia gama de alimentos y bebidas preenvasadas como:
- alimentos listos para comer (comida rápida o congeladas);
- botanas (papas fritas, cacahuates, palomitas);
- bebidas con azúcares añadidos (jugos de frutas, refrescos, yogurt de frutas, bebidas energéticas, sobres para preparar bebidas);
- productos de pastelería y panadería (galletas, pan dulce, pasteles, barras de cereal);
- confitería (dulces o chocolates);
- aderezos para ensaladas y salsas instantáneas;
- cereales de caja.
Estos productos se pueden identificar a través de la lista de ingredientes registrada en los alimentos, donde se debe de garantizar la presencia de cinco o más ingredientes, considerando dentro de los primeros ingredientes aquellos que se encontrarían fácilmente en preparaciones culinarias, y a mitad o dentro de los últimos ingredientes, los aditivos.
La importancia de la identificación de los alimentos ultraprocesados radica en la prevención de enfermedades relacionadas con su consumo en exceso, la participación activa del consumidor en la toma decisiones informadas en la compra-venta de estos alimentos y la adaptación de una dieta correcta y sostenible en el tiempo.”[1]
Otra publicación del ISSSTE señala que “El consumo de estos productos esta relacionado con afecciones como la diabetes, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y coronarios así como ciertos tipos de cáncer.”[2]
La dra. española María de La Puerta opina que los aditivos, conservantes, colorantes, gasificantes que contienen los alimentos ultraprocesados tienen un impacto sobre la microbiota. Un estudio concluyó que estos alimentos producen un desorden en la microbiota, promueven la inflamación y predisponen la aparición de muchas enfermedades.[3]
[1] https://www.gob.mx/issste/es/articulos/productos-ultraprocesados-y-como-identificarlos?idiom=es
[2] https://www.gob.mx/issste/articulos/riesgos-del-consumo-excesivo-de-ultraprocesados?idiom=es#:~:text=El%20consumo%20de%20estos%20productos,como%20ciertos%20tipos%20de%20c%C3%A1ncer.