Luis Rosero M.
El próximo 9 de febrero de 2025 se celebran las elecciones generales (presidenciales y legislativas) en el marco de una múltiple crisis (de seguridad, energética, económica, social, institucional, etc.), de los problemas de gestión gubernamental y, ahora, de la presión de la geopolítica. En este escenario crítico, la decisión de votar es fundamental para elegir a los mejores candidatos que, en el caso del presidente, debe ser un lider que pueda enfrentar con éxito la crisis, enrumbar al país por la senda del desarrollo que implique crecimiento, equidad, política social, integración y trabajo a fin de que mejoren las condiciones de vida de la población en especial de los marginados y los grupos más vulnerables de la sociedad.
El escenario electoral es muy crítico pues ha crecido la violencia política en último año. En 2024 fueron asesinados 3 alcaldes y en 2025 el burgomaestre de Arenillas. Las muertes violentas en enero de 2025 superaron a las de los años anteriores y las constantes masacres a familias se repiten. Este clima de violencia mantiene el estado de temor, miedo y zozobra en la población. De ahí que debe revisarse la estrategia de seguridad gubernamental. Las FF.AA. realizan operativos, hay detenciones continuas de sospechosos y se cercan zonas peligrosas enteras pero, después de un tiempo, la violencia resurge. Bajan algunos delitos pero aumentan otros como el secuestro y las extorsiones.
Por otro lado, hasta la tercera semana diciembre de 2024 sufrimos apagones que afectaron a la población y sectores productivos. No es problema reciente, los dos últimos gobiernos no realizaron las inversiones y mantenimientos necesarios de la infraestructura eléctrica. El actual gobierno tardó en contratar el incremento de la oferta eléctrica. Las lluvias, después de la sequía, contribuyeron al funcionamiento de las hidroeléctricas, reactivó una hidroeléctrica, barcazas eléctricas y se potenció ciertas centrales térmicas. Sin embargo, el incumplimiento de contratos hizo que se perdieran de generar 500 MW, que no se han podido reponer, y si se presenta el estiaje hay riesgo de nuevos apagones. El Consejo Consultivo de las Ingenierías y Economías, advirtió la posibilidad de apagones en abril de 2025, demandado que se transparente la información sobre la real situación del parque térmico y de los contratos de emergencia.
En cuanto la crisis económica, el Banco Central corrigió las estadísticas de crecimiento del I y II trimestre de 2024. En el IT de 1.2% se pasó a -1%, en el IIT de -2.2% se ajusto a -4% y en el IIIT la contracción fue de -1.5%. Con estos resultados, esta claramente establecida la tendencia de recesión. En el IV T, por efecto de los apagones tanto en hogares como en ciertas industrias, cayeron las ventas de negocios y ciertos sectores económicos con lo que habría decrecimiento, por lo que en el año 2024 la economía habría tenido un crecimiento negativo del al menos -1.5%. En el IV trimestre por los apagones se perdieron 249.000 empleos. La recesión del año anterior provocó efectos en el mercado de trabajo y en lo social. Así, la tasa de empleo adecuado cayó a solo 33%, mientras que el subempleo subió a 24.5% y el empleo informal alcanzó 58%. En lo social, la pobreza por ingresos aumento dos puntos, llegando a 28%, mientras que la pobreza extrema también creció registrando 12.7%. Pero también hay otros problemas económicos como el elevado crecimiento de la deuda externa, que aumenta el riesgo de su pago; el déficit fiscal de alrededor de 2% a pesar del incremento del IVA y otras contribuciones fiscales.
La crisis institucional se refleja por la corrupción en el sector público, que incluye a la justicia, el uso del poder central para irrespetar la independencia de otras funciones del estado, las acciones de un presidente que encarga el poder a una funcionaria pública y no a la vicepresidenta elegida popularmente, que han sido cuestionado por rasgos inconstitucionales, el acoso judicial por el poder central contra opositores, los conflictos de intereses entre los que están en el poder y los del país, ceder ante las presiones geopolíticas, etc. No porque se tenga buenas relaciones con un gobierno, se debe bajar la guardia. En caso de los migrantes, deportados por EE.UU., se quejan por el irrespeto en su traslado y trato como si fueran delincuentes por venir esposados y encadenados. Lo mínimo que debe exigir el gobierno es un trato digno y defender a sus compatriotas. Este mismo país aplicó aranceles a sus socios comerciales en el tratado T-MEC que violaría el mismo. Se requiere además una reforma judicial y que los organismos que velan por el respeto a la constitución, actúen y tomen las decisiones oportunas y a tiempo, de manera de frenar las violaciones de la carta magna.
En síntesis, los cuatro problemas principales que afronta el país son: el aumento de la violencia, el riesgo de nuevos apagones, crisis económica que impacta en el desempleo, subempleo y aumento del sector informal. En lo social, se incrementó la pobreza y la extrema pobreza. En este escenario, se torna crucial elegir al candidato presidencial que sea un estadista, que proponga un proyecto nacional de desarrollo con equidad, que defienda el interés común y no de los particulares, que tome las decisiones adecuadas ante los problemas del país con entereza y decisión y busque el bienestar de las mayorías. En cuanto a la asamblea, escoger a los mejores candidatos que no defiendan sus intereses políticos y personales sino que vayan a plantear y aprobar leyes que respete un acuerdo de mínimos de las fuerzas políticas y la legislación vaya en beneficio del país, la sociedad y población.
La grave y múltiple crisis que afronta el país hace necesario un plan de gobierno con aspectos fundamentales para tratar la crisis de seguridad, energética, económica y social, que se traduzcan en políticas de estado. Se requiere un acuerdo sobre aspectos centrales, entre las principales fuerzas políticas, que apoye la estrategias, políticas y programas que permitan sacar al país de la crisis múltiple. No es un problema de corto plazo, sino de mediano y largo plazo. Este acuerdo mínimo debe ser mantenido en los siguientes gobiernos, desechando la práctica de eliminar las políticas que aplicó el gobierno anterior. Este acuerdo de mínimos puntos debe ser de consenso entre dichas fuerzas y la sociedad para sacar al país de la encrucijada en que se encuentra.