MILEI COMPLETARÍA SU ESQUEMA ECONÓMICO CON LA LEY BASES

Luis Rosero M.

Con el primer paquete de medidas, con devaluación, desregulación y reducción del déficit fiscal, el gobierno argentino estableció algunos puntales de su política económica. Ahora, con la Ley Bases completaría su esquema económico. Si bien las variables macroeconómicas están mejorando, el costo del draconiano ajuste fiscal ha deteriorado el nivel de vida de la población, aumentado la pobreza e incrementado el hambre.  Milei hace malabares para frenar el diferencial cambiario, enfrentar la falta de divisas, con créditos externos, etc. mientras tanto el descontento social continúa avanzando.

Por un voto, el Senado dio la media sanción a la Ley Bases. Para ello, el gobierno tuvo que recortar y modificar su proyecto original cediendo algunos aspectos que estaban en el proyecto original. Los puntos claves de lo aprobado son reducir al mínimo el tamaño del estado a través de eliminar, privatizar o concesionar empresas públicas; reforma del mercado de trabajo; atracción de capital extranjero y liberalización de precios en lo energético; incentivos a grandes inversiones en energía, minería, agroindustria y tecnología; reforma tributaria: reimplantación de un segmento de trabajadores para que paguen el Impuesto a las Ganancias, impuesto al patrimonio y amnistía fiscal, y, lo más polémico, por un año darle poder legislativo (reforma o aprobar leyes) al Presidente en materia administrativa, económica, financiera y energética sin pasar por el Congreso. En el período que se discutió dicho proyecto hubo graves disturbios por parte de las centrales de trabajadores que se oponían a su aprobación. Este proyecto de ley deberá volver a la Cámara de Diputados para la  aprobación definitiva. El gobierno busca que se apruebe el texto original aprobado por esta Cámara que es mucho más drástico que el aprobado por el Senado.

Uno de los problemas macroeconómicos más críticos de Argentina es la alta inflación. Desde diciembre de 2023, en el que Milei asumió el poder, la inflación mensual ha sido alta. En ese mes alcanzó 25.5%, en enero de 2024 bajó a 20.6%, pero en febrero y marzo cayó a 13.2 y 11% pero en abril se redujo a un dígito 8.8% y en mayo cae a la mitad. Esto ha sido posible, en parte, por la aplicación de la teoría de inflación de demanda, que se ha reducido, por la caída del poder de compra de los consumidores. Sin embargo, la inflación anual registro en diciembre de 2023 el nivel de 211.4% y en mayo de 2024 llegó a 276.4%. O sea, una de las más altas del mundo. Mientras que la inflación acumulada en 2024 llegó a 71.9%, que representa la pérdida del poder de compra que se registró por la devaluación y el aumento de los servicios básicos, combustibles y reducción de subsidios de estos dos últimos. En otras palabras, la población más vulnerable ha pagado el costo del ajuste no la casta política como dice Milei.

Otro logró, al tercer mes del mandato, es haber obtenido superávit fiscal que se ha mantenido hasta mayo de 2024, pero que se ha obtenido por el brutal ajuste, pero a costa de reducir una serie de gastos en salud como medicamentos, a comedores populares, baja en términos reales en las jubilaciones y pensiones, en las transferencias a las provincias y obra pública. Tal es la situación social, que la Iglesia Católica abrió comedores populares para paliar el hambre. Mientras que Capital Humano, una dependencia gubernamental, no reparte los alimentos almacenados para distribución entre la población, a pesar de que la Justicia ordeno su entrega a ésta.

Si bien, estos dos ejemplos, reflejan un logró en variables macroeconómicas se ha obtenido en base a reducir el nivel de vida de la población de menores recursos. Pero, por otro lado, el gobierno sigue batallando con la iliquidez en divisas, por lo que hace malabares para obtener recursos frescos. El FMI aprobó la última revisión del programa y desembolsó 800 millones, negoció el swap de monedas con China para aplazar el pago de 5 mil millones y está en camino de negociar un nuevo acuerdo con dicho organismo. La deuda pública externa estrangula financieramente al país gaucho, de forma que parte de la ley bases busca la entrada de capital extranjero para poder tener recursos que le permitan hacer frente al cumplimiento de los pagos de ésta, va camino a una renegociación de esta deuda para evitar caer en un default.

Argentina tiene problemas estructurales de larga data. El Banco Mundial, desde su óptica ortodoxa, establece tres condiciones para un nuevo tipo de crecimiento: mejorar la política fiscal reduciendo la prociclicidad del gasto público; profundizar la integración comercial (o sea apertura comercial) con mayor competitividad de las empresas locales y cultivar el capital humano, apoyando educación y capacitación, con miras a competir en el segmento de la economía del conocimiento.

En suma, el modelo económico de Milei, busca a rajatabla la desregulación de la economía, para el funcionamiento pleno del libre mercado, la reducción al mínimo del tamaño del estado, entrada y salida de capitales sin restricciones, reducción de la inflación y del déficit fiscal que, al parecer esta alcanzando estas dos últimas, apertura total al capital extranjero o sea la desnacionalización de la economía, etc. Esta en el proceso de estabilización de precios, reducción de los principales desequilibrios macroeconómicos, pero se ahoga la economía por la elevada deuda externa y lucha por no caer en default. Lo hace con más deuda externa para pagar esta deuda. Su aspiración por dolarizar esta lejana, mientras no tenga suficiente RMI, el diferencial cambiario sigue aumentando y el reequilibrio de precios relativos va a paso lento. El panorama es crítico para 2024, el FMI estima una contracción económica de 2.8% y el Banco Mundial estima que será 3.5%. El esquema económico ultraneoliberal, de Milei, está basado en su gurú Murray Rothbard.

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