Luis Rosero M.
En el artículo anterior “Crisis fiscal se enfrenta: con más impuestos (IVA 15%), más deuda y acuerdo con el FMI)”, como se expresa en su título, señalé que el gobierno busca firmar un acuerdo con el FMI para obtener financiamiento y tener el aval de este organismo para contratar más deuda soberana. El Presidente anunció que, en dos meses se firmaría el convenio con dicho organismo, lo cual significa más austeridad y condicionamiento de la política económica.
En dicho artículo también expresé que “Este gobierno, como los últimos cinco, enfrenta el recurrente déficit fiscal con una espiral de remisión tributaria, más ingresos tributarios y mayor endeudamiento, que implica una mayor carga tributaria para los ciudadanos.” Y “Si estos no alcanzan, se recurre a reformas tributarias que refuerzan dicha espiral. Lo preocupante de esta tendencia perversa es la recurrencia a reformas tributarias y endeudamiento externo que pone en riesgo la sostenibilidad de la deuda.”
El Ministerio de Economía y Finanzas ha informado del cambio de la metodología sobre la deuda pública que se aplica a partir del Boletín de Deuda Pública de diciembre de 2023. El principal cambio respecto a la deuda interna es la inclusión de la Deuda a la Seguridad Social así como ya se había reconocido antes las obligaciones pendientes de pago del ejercicio fiscal en curso (atrasos). De acuerdo con dicho boletín, de esa fecha, la deuda pública alcanzaba 61245,44 millones de dólares, de la cual 46877,30 es externa (76.5% del total) y 13437.99 es interna (23.5%). Esto es, qué más de la tercera parte de la deuda total corresponde a la deuda con el exterior. Aún más, la relación Deuda/PIB alcanzó 51.22%, cuando la Constitución señala que este índice debe ser máximo 40%. O sea, estamos sobreendeudados de acuerdo a nuestra legislación. La deuda con la Seguridad Social representa 14.509,44 miles de dólares, con lo cual se reconoce el verdadero valor de la deuda del gobierno con los organismos de seguridad social del país.
El Banco Mundial (BM) publicó, en su blog, el documento “ https://blogs.worldbank.org/es/voices/crisis-de-deuda-silenciosa-hunde-economias-en-desarrollo-bajos-indices-solvencia-crediticia?cid=SHR_BlogSiteEmail_ES_EXT”, sobre las 28 economías en desarrollo -con calificaciones crediticias débiles- en el que se señala que han caído “en una trampa de deuda sin esperanza de escape en el corto plazo” En este grupo esta Ecuador, y recalcan que el costo de endeudamiento ha aumentado en los dos últimos años y “ahora enfrentan una tasa de interés aproximadamente 20 puntos por encima de la tasa de referencia mundial …” Pronostica el BM qué los habitantes de esas economías serán en promedio más pobres que en 2019, crecerían casi un punto porcentual más lentamente en 2024-25 y concluye que estos países deberían crear un espacio fiscal para ampliar las bases de ingresos gubernamentales, priorizar el gasto, por ejemplo, desechando subsidios distorsionadores y despilfarradores, necesitan ayuda exterior en forma de alivio de la deuda sobre todo de una reestructuración de ésta.
Según el portal https://datosmacro.expansión.com, países como Australia, Dinamarca, Alemania, Países Bajos y Suiza tenían, según las calificadoras de riesgo S & P y Moody’s, una calificación de la deuda aaa (Moody’s: de más alta calidad, con riesgo mínimo) y un índice de calidad de 100 puntos de su deuda soberana mientras que Ecuador, la primera la calificaba como B- y, la segunda Caa2 (Moody’s: mala posición y están sujetas a un riesgo crediticio muy alto) y su índice de calidad la situaban en 21, le seguían Mozambique y Salvador con un índice de calidad de 18 y 16 puntos.
El país enfrenta una serie de desequilibrios macroeconómicos, entre ellos, la sostenibilidad de su deuda soberana. El BM ha realizado una advertencia y recomendaciones de medidas económicas a esas 28 economías para no caigan en default. El gobierno busca un convenio con el FMI, no solo para obtener 3000 millones de dólares de financiamiento sino que, además ha tomado medidas económicas que generalmente este organismo exige previo a la celebración de un acuerdo. El aumento de los impuestos (IVA), contribuciones y otros ingresos le permiten al gobierno disminuir el déficit fiscal pero, al parecer, buscaría estar en buena posición con este organismo a fin de reducir el riesgo de la deuda externa. El gobierno estaría tomando las decisiones económicas que van en línea con lo sugerido por el BM para disminuir el riesgo de la sostenibilidad de la deuda externa. Sobre todo a qué el BM proyecta que los países con calificaciones crediticias más débiles crecerían menos en 2024 y el Banco Central proyectó un crecimiento de solo 0.8%. Todo acuerdo relacionado con la deuda externa requiere de un aval del FMI.