Luis Rosero M.
A dos semanas de la elección presidencial, de segunda vuelta, hay todavía incertidumbre sobre el resultado por los factores que pueden incidir en ésta. Entre los más decisivos están el debate entre los candidatos, como votarán los indecisos, que son un alto porcentaje, y los eventos con impacto electoral. En todo caso, cualquiera sea el que gane lo cierto es que debe enfrentar una grave crisis de seguridad, económica y social y como accionar en el tiempo que estarán en el poder.
Entre los últimos pronósticos electorales, una encuesta de Maluk Research, Noboa (derecha) alcanzaría el 51.8% mientras que González (correísmo) obtendría 48.2% de los votos, o sea apenas 3.6% de diferencia, resultado que puede variar por el impacto que tenga el debate electoral entre los candidatos. Tomamos esta encuestadora por es la que más acertada ha estado en sus últimos sondeos. Según, Maluk Research la encuesta fue hecha en redes sociales, donde participan activamente más los jóvenes. Por otro lado, según Cedatos, el nivel de indecisión de los votantes es 37.7%, un porcentaje muy alto, el cual podría inclinar el resultado electoral entre la derecha o el correísmo. El porcentaje más alto de indecisión, según la misma encuestadora, se encuentra entre los jóvenes.
Cedatos, en su encuesta, también indagó sobre los principales problemas del país. La inseguridad registro 52%, desempleo 22%, situación económica y pobreza 17%, corrupción 7%. Estos datos son reveladores de la percepción de la gente sobre de cómo se encuentra el país. Se puede deducir, con esto datos, que el país tiene una crisis de seguridad, económica y social.
En consecuencia, los candidatos deberán decirnos como enfrentar la crisis de seguridad ciudadana. Para ello, es fundamental la estrategia, táctica y acciones de inteligencia de la política y de seguridad. En otras palabras, deben tener un plan de seguridad. El crimen organizado, tanto de carteles como de delincuencia común, arremete y asfixia la sociedad. Luchar contra los primeros es un proceso complejo, difícil y de largo plazo. Solo basta recordar las experiencias de Colombia y México. Los delitos de la delincuencia común son de otra característica e implican un tratamiento diferente. En el debate hubo poca profundidad sobre el plan de seguridad de los candidatos.
Por otro lado, los presidenciables deben decirnos como enfrentar la crisis económica. Como he señalado en varios artículos, el país tiene varios desequilibrios macroeconómicos críticos. El Banco Central prevé que el crecimiento en 2023 sería sólo 1.5% y en 2024 menos del 1%. O sea, hay una tendencia a la desaceleración de la economía. El bajo crecimiento de este año sería por el impacto del fenómeno El Niño que, a su vez, provocaría, un agravamiento de la crisis social, tanto por las victimas que causaría como por el impacto en la salud y aumento de la pobreza de los damnificados. Hasta ahora no conocemos el plan pormenorizado para enfrentar el fenómeno de El Niño. Otros aspectos relevantes de la crisis económica son el déficit fiscal que sería alrededor del 5% del PIB en 2023, la iliquidez de la caja fiscal, la alta deuda pública (A julio 58872 millones, 48.6% del PIB), los elevados pagos del servicio de la deuda externa (46350 millones, 78.7% de la deuda total) en 2024. Para agravar el escenario económico, la calificadora de riesgo Fitch, el 16 de agosto de este año, redujo la calificación de la deuda del país de B a -CCC precisamente por el aumento del déficit fiscal, a eso se suma la crisis e iliquidez del IESS y el riesgo del pago de pensiones. Aún mas, a agosto de este año, la alta tasa de subempleo alcanzó 21.2% y sector informal que llega a más de 4 millones de personas. En el debate hubo pocos detalles sobre estos temas.
Respecto a la crisis social, el dato de la pobreza es el indicador principal. De acuerdo, a la Unidad de Registro Social del país, a agosto de este año, habría casi 6 millones de pobres. Esta cifra aumentaría con los efectos del fenómeno El Niño. A más de eso, hay que tener en cuenta el hambre y la indigencia que vienen aumentando por la reducción del empleo debido la tendencia a la desaceleración de la economía. Un reflejo del nivel de pobreza es la desnutrición crónica infantil que afecta al 24% de los niños menores de dos años, mientras que en la sierra rural alcanza el 27.7% y 33.4% de los niños indígenas. Otro indicador de la crisis social es la fuerte emigración al exterior por falta de empleo formal y alternativas de éste.
En el segundo debate, si bien mejoró respecto al primero, la candidata no evadió las preguntas y Noboa se mostro tibio en sus respuestas, por tanto hubo un empate entre los candidatos, por lo que no alteraría el pronóstico electoral señalado, por ello la forma en que voten los indecisos es un factor crucial en la elección y, además, los eventos con impacto electoral como la reacción de los electores después del debate, las encuestas respecto al debate, etc. son factores que inclinarían la balanza por cualquiera de los dos candidatos.
El candidato que gané tendrá apenas un año y medio en el poder. Los problemas estructurales, como algunos de los señalados, no se resuelven en el corto plazo. Los presidenciables deben mostrarnos como pueden contribuir a enfrentarlos dentro de ese ámbito temporal.