Luis Rosero M.
Las proyecciones y tendencias económicas de 2023 son preocupantes, sobre todo, en el marco de las elecciones anticipadas. El apremio es, como predicen, los organismos internacionales como la NOAA y ERFEN que estudian el comportamiento de El Niño, que éste ya se inició y tendrá distintas fases, la de fortalecimiento se daría, muy probablemente, entre Noviembre-Diciembre de este año y continuaría hasta Abril de 2024, lo que generaría efectos desastrosos en el país.
En el artículo anterior mencionamos que una consultora, en sus investigaciones, señalo que los 4 principales problemas del país son: inseguridad y delincuencia (38.9%); desempleo y subempleo (22%); situación económica, pobreza y crisis económica (11.8%) y corrupción (7.3%). A esto se agrega los efectos del fenómeno El Niño. El Ecuador conoce de los efectos de éste, por haber sufrido los estragos de este fenómeno en años anteriores. Lo probable es que los 4 primeros problemas del país se agraven. En consecuencia, es crucial preguntarse ¿Que hace el gobierno y harían los candidatos ante esta grave situación?, que servirán como un elemento en la decisión al votar.
Las lluvias en Junio de este año, en Esmeraldas, provocaron desbordamiento de ríos, inundaciones y miles de damnificados y en Julio 9 sucedió algo similar en algunas zonas de Manabí, eventos que estarían relacionados con El Niño. En el primer caso, el gobierno respondió entregando 4000 kit de ayuda y con las acciones de la Secretaría de Riesgos. No conocemos que ha hecho en el caso de Manabí. Los sicariatos continúan así como la falta de medicinas en hospitales públicos y, en estas circunstancias, el Presidente decide viajar entre el 13 al 22 de Julio (10 días) para asistir, entre otras, a un acto oficial en Madrid, a la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno UE-CELAC (Bruselas) e intervenir en la XXVIII Edición del World Congress (New York). Según medios de comunicación, el presidente ha realizado 12 viajes al exterior en su primer año de gobierno. ¿Es necesario este viaje en la situación actual? ¿Cuáles son las prioridades? en su gobierno, después de la muerte cruzada. Los daños a la infraestructura física, en el Niño, serían cuantiosos; habría pérdidas humanas, miles de damnificados y problemas críticos que agravarán la crisis económica y social. Como parte de su estrategia para enfrentar a El Niño el gobierno emitió el decreto Ejecutivo 784 que declara como prioridad nacional la ejecución de acciones de prevención, preparación, repuesta y recuperación para enfrentar el impacto de El Niño. ¿Y los recursos del presupuesto? Las prefecturas solicitan 150 millones para enfrentar el Niño y se quejan que se les redujo sus asignaciones y el gobierno responde que cayeron los ingresos tributarios y no permanentes. ¿El Niño que se está desarrollando, no es una emergencia?. También el COE tomó acciones y el Ministro de Finanzas espera solicitar un crédito contingente al BID para enfrentarlo. Esta debe ser la prioridad, pero para atender a la gente damnificada y reconstruir la infraestructura que, a su vez, ayudaría a reactivar la economía y generar empleo. En este marco, el presidente envío a la Corte Constitucional un proyecto-ley de emergencia económica: una ley de quiebras de empresas. No conocemos el contenido de ésta, pero ¿Es prioritaria esta ley, que busca rescatar a las empresas? ¿Los trabajadores y empleados de éstas y la gente que será afectada por El Niño quien los rescataría?
Por otro lado, como ya he señalado, hay una tendencia a la desaceleración de la economía por la caída de la inversión privada y pública; a eso se suma la baja de las exportaciones, que podrían desencadenar un déficit comercial y, a eso se agrega, la caída de los ingresos públicos y si gana el sí en la consulta del Yasuní, el país dejará de percibir recursos generando un alto déficit fiscal. No estoy señalando como votar en esta consulta, solo me refiero al efecto económico de votar Si. Hay una ola de calor excesivo en el mundo, que es una de las consecuencias del efecto invernadero -provocado por la emisión de gases por uso de combustibles fósiles- que produce el cambio climático, lo cual predijeron los científicos hace algunos años.
Ya comenzó la campaña electoral y hasta ahora no he escuchado a los candidatos hablar de un plan y programa económico detallado que formule las políticas y acciones para enfrentar las consecuencias de El Niño. Ni de cómo enfrentar la profundización de la desaceleración económica por este evento y los desequilibrios comercial y fiscal que serían mayores con El Niño. Ni tampoco ver como los profesionales, de los partidos y movimientos políticos, en salud acudan a las zonas afectadas a ayudar a los damnificados.
En suma, se trata de escoger al mejor candidato que tenga la capacidad y entereza de enfrentar esos 4 problemas del país y los que se vienen con El Niño, en la cual debe prevalecer proteger a la gente afectada buscándole alternativas de subsistencia, salud, vivienda, desarraigo, etc. En esta emergencia, lo prioritario es salvaguardar la vida de las afectados, luego reparar la infraestructura y, al mismo tiempo, recuperar la economía con inversión pública y privada y establecer planes de contingencia para recuperar el empleo y atender la pobreza. La votación de Agosto o de la segunda vuelta va a decidir el rumbo del país no hasta 2025 sino por los menos hasta 2029. De ahí que es crucial que en esta votación elijamos a un estadista, al más adecuado y a quienes lo acompañaran. Esto no es un trabajo de un solo hombre sino de un equipo de trabajo, por lo que tenemos que fijarnos también a sus colaboradores y asambleístas. Llegó la hora de la Unidad Nacional: gobierno-sector privado-población para que cada uno aporte su contingente a fin luchar para lo que se viene. Deben primar los intereses del país, de la población y de los más vulnerables que enfrentarán, aún más, el hambre, pobreza y desnutrición por el impacto de El Niño y los problemas estructurales.