(Edit. Planeta Colombiana, décima edición, 2022)
Sus ideas están inspiradas en la psicología, religión, filosofía y tradiciones espirituales. En otro libro, llega a la conclusión de que los elementos que constituían el mundo, cómo una obra de teatro, son el orden y el caos y no elementos materiales. El primero está representado por unas normas sociales de forma que todo resulta predecible y cooperativo. El caos es, en cambio, cuando surge algo inesperado. Estos dos elementos son el ying y yang. Manifiesta que en esa sociedad, el sistema de creencias es importante para la gente y contribuye a que se entienda mientras que las creencias compartidas simplifican el mundo e inducen a la cooperación entre individuos. En otras palabras, en la sociedad hay un contrato social, cultura y sistema de valores que contribuyen a la convivencia social. Expresa que el dolor y la ansiedad es parte de la existencia humana y, por ello, tenemos que contrarrestar el sufrimiento del Ser (tomado de Heidegger). Hay una capacidad de destrucción humana, que se desprende del conflicto, que es peligroso para la sociedad. De ahí, que necesitamos principios rectores que nos permitan estar en el orden y evitar el caos. Hay que ir por el buen camino y las 12 reglas lo permiten y mantienen el equilibrio, de estas dos fuerzas, entre estabilidad, exploración, transformación, reparación y cooperación. Es, según el autor, donde encontramos el significado que justifica la vida y el sufrimiento.
Las 12 reglas son una especie de mandamientos sobre el comportamiento individual basados en la religión, experiencia y psicología. Tal como señala en la conclusión de su libro “Pero Dios, sea lo que sea o sea quien sea, no se reduce a alguien que concede deseos.” Si bien se puede pedir favores a Dios, Jordan señala que primero hay que aumentar la determinación, reforzar tu carácter y encontrar la fuerza necesaria para seguir adelante. Y sobre todo decir la verdad. Comenta que, en las discusiones con su esposa, crees tener la razón, cada uno tenía el deseo de derrotar y ganar. Llegó a la conclusión que, en este conflicto, tienes que decidir si quieres tener razón o quieres la paz. Si buscas lo primero no tendrás paz. Plantea revisar tus defectos y errores que has cometido en tu vida y si estas equivocado pedir perdón, lo que abre una vía de comunicación. Y aplicar la regla 2: trata a los demás como te tratarías a ti que, entre otras cosas implica cuidarte y velar por tu familia. Esta se relaciona con la regla 1: se positivo en tu accionar, pon fortaleza en la vida. Busca aplicar la regla 3: vincúlate con quienes contribuyan a tu crecimiento personal para desarrollar tu potencial, pon fuerza de carácter y rodéate de amigos que te apoyen y critiquen. Y la 4: No te compares con los demás, sino como eras antes: desarrolla tus fortalezas, disminuye tus debilidades y enfrenta las circunstancias. Estas primeras 4 reglas orientan tu crecimiento personal en lo interior, mejorar tus relaciones con los demás y con el mundo. Y algo fundamental, elabora y desarrolla tu proyecto de vida. Como se señala en el documental STUTZ, de Jonah Hill, en Netflix, sigue siempre adelante, no te estanques, a pesar de todos los problemas y conflictos que tengas, afróntalos, avanza siempre y no detengas. Peterson agrupa, para el desarrollo personal, en un primer bloque las reglas: 7, 2, 9 y 4. Las resume en orientarse correctamente, apunta a lo bueno, a lo bello, verdadero y dirige tu atención de forma certera y cuidadosa a las preocupaciones de cada momento. Ocúpate del futuro y del presente.
En un segundo bloque, plantea las relaciones con la gente. Comienza a preguntarse ¿Qué debo hacer con mi mujer?: Hónrala, trátala con dignidad y respecto, dale confianza. ¿Qué debo hacer con mi hija?: tenla a tu lado, escúchala, vigílala, ayúdala a desarrollar su mente y aceptar si quiere optar por la maternidad. ¿Qué hago con mis padres?: agradecer por sus sacrificios y actuar en función de sus enseñanzas. ¿Qué debo hacer con mi hijo?: apoyarlo en lo que está bien. ¿Qué debo hacer con mi gente? Cumplir la regla 8: decir la verdad, tener sabiduría y aplicarla.
Se hace, en el tercer bloque, preguntas sobre la ingratitud. Como el desprecio, si estas atascado en tu vida, si hay avaricia y hay destrucción del medio ambiente. Aplica la regla 12, 6, 7 y la 6 en su orden.
En el cuarto bloque de preguntas se refiere a la acción ante la crisis y agotamiento. ¿Qué hago ante el cansancio y la impaciencia? Acepta tus limitaciones y agradece la ayuda de los demás. ¿Qué debo hacer ante el envejecimiento? Aplica la regla 3. ¿Qué hago ante momentos funestos? Guíate con tu carácter y relaciónalo con la regla 10: precisión al hablar. ¿Qué hacer ante situaciones trágicas? Apóyate en tus familiares y amigos. Relaciónalo con la regla 5: educa bien a tus hijos. Y cuida y agradece por tener vivos a tus padres.
¿Cómo desarrollo el carácter? Primero arréglate a ti mismo y aplica la regla 6: antes criticar, revisa tu vida. Realiza sacrificios significativos, revélate, vive la vida y di la verdad. Corrige tus errores, ayuda a los humildes, mantén firme el norte y proclama la verdad.
El libro concluye señalando “Espero que hayas alimentado la chispa que hay en tu interior. Espero que puedas corregirte, poner en orden tu familia y aportar paz y prosperidad a tu comunidad” Y aplica la regla 11: deja en paz a los jóvenes que practican monopatín, que des fuerzas y que motives a aquellos que dependen de tu cuidado en vez de protegerlos hasta debilitarlos.
Es un buen libro para el desarrollo personal, que aporta recomendaciones para aumentar tu crecimiento interior, colaborar con la sociedad y contribuir con el país. El contexto de sus reglas, es Canadá, América del Norte, una sociedad y democracia de un país desarrollado. Recomendable para leerlo y aplicarlo en tu vida, pero con criticidad, pragmatismo, buscando descubrir tu pasión, elaborar tu proyecto de vida y lograr la realización en todas las esferas de ésta.