Luis Rosero M.
Los primeros datos electorales oficiales, de las elecciones seccionales y referéndum, muestran un resurgimiento del correísmo, debacle del socialcristianismo y una tendencia hacia el triunfo del no. De confirmarse esta última, se le complica el panorama político al gobierno. Hay problemas nacionales que están pendientes de resolver por parte del gobierno y otras funciones del estado que requieren decisiones y acciones concretas. El gobierno o realiza cambios en su gestión o tendrá dificultades para terminar su mandato.
El cambio en la estructura del poder político, le pone presión a la gestión del gobierno en lo político, social y económico. O toma acciones efectivas para enfrentar los problemas nacionales o irá minando el camino para su finitud. Como habíamos señalado, la hipótesis era que el referéndum podría convertirse en una evaluación de la gestión del gobierno y el grado de aceptación del gobierno por parte de la población. Un eventual triunfo del No implicaría un rechazo al gobierno. Se reflejaría el descontento popular por su mala gestión. Hay que decirlo: que lo tenga claro el correísmo, no resurge tanto por la adhesión de la población a este movimiento sino por la mala gestión del gobierno que se traduce en descontento popular. Los estrategas políticos de los ganadores supieron interpretar éste y aprovecharon el mismo para obtener el triunfo.
El principal problema nacional es la inseguridad ciudadana que sigue creciendo y la violencia de las bandas criminales también, a tal punto que los sicariatos y asesinatos se dan todos los días. Un ejemplo es el titular de un diario que decía “En 21 horas asesinan a 12 personas en Guayaquil”. La ciudadanía está cada vez más atemorizada porque corre el riesgo de su vida al salir a la calle. No se conoce todavía cual es la estrategia de seguridad que aplica el gobierno. Más aún, el presidente viajó a Israel para tratar este tema y sólo conocemos que una delegación de una empresa de seguridad ese país estuvo en el país para ofrecer equipos de seguridad y tampoco se sabe de sus resultados.
Otro problema crítico es la crisis institucional. Así, hay una pugna entre las funciones del estado y el quinto poder. Por un lado, la Asamblea desconoce decisiones de la justicia. A su vez, el ejecutivo no considera las decisiones de ésta. El CPPCS nombró autoridades de control en las que hay dudas en su legalidad, y no cumplió con las decisiones de la Corte Constitucional, que se vio obligada a destituir a todos sus consejeros por no acatar sus resoluciones. Al cabo, este alto organismo puso fin a tanta arbitrariedad y, el colmo del descaro, es que algunos de sus consejeros buscan su reelección. Hay ocho organismos sin titulares y funciones prorrogadas. A eso se suma que, en el caso de la justicia, se sigue liberando a delincuentes, con se avala con alegatos legales dudosos. También hay abusos de las garantías constitucionales que utilizaron varias autoridades que fueron depuestas y volvieron a sus cargos. En suma, hay una grave crisis institucional que cada vez se va agravando.
Por otro lado, el caso de corrupción en las empresas públicas, denunciado por el medio La Posta, dio lugar a acciones tibias del gobierno y el resultado ha sido que salieron del país los principales implicados. La justicia no actúo a tiempo. Y más aún. El Secretario de Corrupción, que renunció, reveló como operan las redes de corrupción en las empresas públicas. Diario El País, sobre este caso, tituló la noticia así: “Un escándalo de corrupción en Ecuador salpica al círculo cercano al presidente Lasso”. Que un medio internacional, como éste, haya hecho referencia a este hecho, me obvia de comentarios.
Hay otros temas importantes como el nombramiento de una comisión, por parte del presidente, para tratar de las reformas a la seguridad social. El Coordinador de la comisión es Augusto de la Torre fue Presidente en Jefe de la región por el Banco Mundial (BM). La tarea de ésta es plantear las medidas requeridas para enfrentar la crisis financiera del IESS y otros institutos de seguridad social del estado. El Grupo de Evaluación Independiente evaluó la participación del BM en sistemas de pensiones y su estrategia. En general, el BM para abordar una reforma a la seguridad social pone énfasis en el sistema de pensiones. Respecto a estos, este grupo concluye que este organismo ha respaldado tanto los regímenes de reparto como de capitalización y, ante de iniciar una reforma “….cuya finalidad es instituir un sistema de pensiones de múltiples pilares, deben lograr sostenibilidad fiscal a trasvés de la racionalización del gasto y la reforma de los ingresos, que incluye la reforma de los parámetros de sus sistemas de pensiones”. Que resume claramente hacia donde irían las medidas que recomienda el BM.
Finalmente, es muy importante el tema del empleo que está relacionado con el crecimiento económico. El Banco Central (BCE) estima que el país crecerá, en 2023, 3.1%. Sin embargo, hay varios factores que influirían en la variación del PIB. Organismos internacionales y el propio FMI proyectan que una parte de la economía se desacelerará y otra entrará en recesión. Por otro lado, este organismo estima que Latinoamérica crecerá 1.8% este año y, más aún, enfrentará la caída de los precios de las materias primas. Esto sin duda, afectará a las proyecciones de crecimiento del país que estará por debajo de lo estimado por el BCE y en consecuencia influirá en menor empleo, mayor desempleo y subempleo, más sector informal, pobreza y hambre.
En suma, el gobierno debe tomar decisiones inmediatas sobre el aumento de la inseguridad ciudadana, la corrupción, crisis institucional, reforma al IESS y menor crecimiento económico que generaría más desempleo, subempleo y hambre. Urge tomar acciones para enfrentar estos problemas so pena del aumento de la presión para que sea eficaz en su gestión o se enfrentará a mayor desaprobación ciudadana, por el lado político a una posible muerte cruzada, a un pedido de renuncia o consulta popular por incumplimiento de funciones. El camino, para terminar su mandato, estará minado y son los propios errores y la mala de gestión del gobierno lo que ha llevado a su muy baja aprobación ciudadana que, en el referéndum, se refleja el descontento popular al votar por el NO. Que se nuble el correísmo, es este descontento lo que lo llevó a su resurgimiento, que supo interpretar, no tanto por la adhesión a esta corriente política.