Luis Rosero M.
Continúa agravándose la reciente crisis económica y social argentina, que se reflejan en los desequilibrios económicos y sociales. Estas son recurrentes y revelan los problemas estructurales y la lucha por la redistribución del ingreso para aliviar el deterioro social.
Los principales desequilibrios macroeconómicos son la alta inflación, la iliquidez en divisas, por la elevada deuda externa y el sistema múltiple de tipos cambios mientras que el deterioro se expresa a través del aumento del pobreza e indigencia.
El sistema de 6 tipos de cambios es complejo y, el último que se autorizó, es el tipo soya para liquidar las exportaciones de esta gramínea, a fin de obtener las divisas de lo exportado, fue un tipo mas alto que las autoridades ofrecieron para obtener liquidez en divisas. Los exportadores de soya demoraban la liquidación para obtener más moneda nacional por dólar, cuando se creo este tipo se liquidaron 7600 millones de dólares, aumentando la RMI. El tipo inicial fue de $200 en septiembre. Tal es el poder de estos exportadores que se ha creado un tipo soya ajustado por la inflación hasta fin de año. La tendencia es una continua depreciación del peso. Así, el tipo de cambio mayorista fue 139,01 y el minorista 145,8 el 1/09 mientras que, al siguiente día, el tipo blue (mercado negro) alcanzó 285 pesos por dólar. Al 25/11, el tipo mayorista fue 165,59, el minorista 172,45 y el blue 329, o sea 98.6% más el primero, que es el oficial. La evolución de los tipos de cambios refleja el grado de depreciación del peso y como alimenta las expectativas de inflación.
La inflación anual, a Octubre de este año, alcanzó 88%. Este nivel refleja cómo se deteriora aceleradamente el poder adquisitivo de la población. Para frenar la inflación, el gobierno aumentó la tasa de interés y busca frenar la depreciación. Para paliar el deterioro del salario real, creo el programa de Precios Justos que fue negociado con los empresarios fijando precio para algunos productos de la canasta básica. Sin embargo, los supermercados y las grandes empresas distribuidoras de los bienes de dicha canasta continuamente reetiquetan estos, lo que aumenta la inflación por el lado de los costos. Lo crítico es que la inflación anual llegue a cerca del 100%.
El gobierno esta buscando cumplir con las metas del acuerdo con el FMI. Entre las principales están la reducción del déficit fiscal y el aumento de las RMI. Para la primero, reduciendo los subsidios a la energía y aumento de tarifas de servicios básico, lo que eleva el costo de la canasta básica y, por otro lado, hay un retraso, respecto a la inflación, del aumento salarial lo que deteriora el poder de compra. Además está el impuesto a las ganancias y la reducción de la evasión tributaria en los granos. El aumento de las RMI, es para poder atender el pago del servicio de la deuda externa incluida la del FMI. Este aumento de las RMI, lo ha llevado a crear el tipo soya, con lo que aumentó las liquidaciones en divisas y reduce la iliquidez en divisas que, además. es necesaria para financiar las importaciones. Masa, el superministro de economía, llegó hasta celebrar un swap (acuerdo financiero que permite divisas a cambio de un activo) con China para aumentar la RMI
En el mercado de trabajo, en el II trimestre, la tasa de desocupación abierta alcanzó 9.6%, subempleo 12.4% y millones en el sector informal. La inflación reduce el consumo masivo y van cayendo las ventas en los supermercados. En el I trimestre, la población bajo la línea de pobreza llegó a 36.5% y el Banco Mundial ya la sitúa en 42%. Pero además sigue aumentando la pobreza extrema. La Cepal proyecta para América Latina, en 2022, una tasa de pobreza de 32.1% y pobreza extrema 13.1%.
En síntesis, mientras la crisis económica avanza el deterioro social es cada vez mayor con el riesgo de un descalabro económico y explosión social. Este país lleva más de medio siglo sufriendo estas crisis y la tendencia es que explote en una grave crisis, similar a la que se generó cuando se eliminó la convertibilidad.