Luis Rosero M.
Concluyeron las negociaciones entre el gobierno y el movimiento indígena (CONAIE, FENOCIN y FEINE) , después de paro indígena en Octubre, firmándose un acta de cierre que resume los acuerdos y desacuerdos alcanzados en las distintas mesas temáticas. El desafío del gobierno es cumplir lo acordado o se arriesga a una nueva protesta indígena que mostró la fuerza y movilidad que tiene.
Las mesas fueron de: focalización de subsidios, banca pública y privada, fomento productivo, energía y recursos naturales, control de precios, seguridad, justicia y derechos, acceso a la salud y mesas técnicas y empleo y derechos laborales. En cada una de estas se presentaron demandas y petitorios que concluyeron en acuerdos y desacuerdos. Se estableció una mesa de seguimiento para comprobar el cumplimiento de los acuerdos.
En la mesa de focalización de subsidios, después de conseguir, al fin del paro, una reducción adicional del 5% del precio de la gasolina extra y ecopaís, se acordó mantener el subsidio general, prohibir la liberación de los combustibles, implementar sistemas y plataformas para el cobro diferenciado de los precios de los combustibles, etc. También se establecieron los criterios de exclusión del subsidio para el segmento automotriz de los siguientes vehículos con cilindrajes mayores a: autos 2201, camionetas 3001, jeep 2401, motos 301. Además, quedarían fuera del subsidio los dueños de 3 vehículos o más, vehículos cuyos propietarios tengan ingresos igual o superior a 41.603,01. En otras palabras, quedarían fuera los vehículos de alta gama o los que usan los propietarios de altos ingresos. En cuanto, a la pesca artesanal se mantiene el subsidio y el gobierno se compromete a establecer estaciones de venta de combustibles propias. Entre los principales desacuerdos están la determinación del cupo mensual, sistemas de bandas para los que no reciban el subsidio, precios diferenciados para las grandes empresas y subsidio social y comunitario.
El aspecto clave, en esta temática, es el subsidio generalizado o focalizado. En el caso de la gasolina extra o ecopaís, el subsidio de esta última llega, según el gobierno, a $ 0.49. Este se justifica porque la en el caso de la extra, la usa y el transporte público que posibilita que no aumente el precio del pasaje de buses, evitando una mayor inflación, sobre todo en esta época de crisis internacional en que, entre otros aspectos, ha elevado la inflación en EE.UU y Europa a alrededor del 10%, en los últimos meses. Si el subsidio es generalizado, como sucede actualmente, salen beneficiados del mismo, los que tienen altos ingresos. La decisión para focalizar el subsidio es básicamente una decisión política, pues con el sistema que tiene Petroecuador, con los parámetros definidos para exclusión del subsidio, existe el mecanismo y aplicar el subsidio focalizado en las gasolinas.
Según declaraciones del Ministro de Energía, el subsidio este año sería de 4000 millones y el parque automotor recibe el 49% de los subsidios. De éste, el 30% se destina a vehículos livianos y 70% a pesados. Este 30% representa el 14.7% del total de los subsidios (automotrices, domésticos, atunero, camaronero, pesquero, aviación, etc.). El gobierno calcula que la reducción del subsidio a los combustibles sería entre 150 a 250 millones. El aspecto crucial, en este tema, es que los subsidios a sectores productivos deben ser temporales y no permanentes, pues ello implicaría mantener la ineficiencia y no alentar la competitividad. Los casos mas relevantes, en estos sectores, son los subsidios a los combustibles a camaroneros y pesqueros. Por los primeros, en 2021, el país llegó a ser el primer exportador mundial de camarón, lo que significa un boom para este sector. Estos alegan que el subsidio que reciben lo compensan con los gastos que realizan en seguridad. Lo cierto es que este sector tiene suficientes recursos y capacidad para absorber la quita de subsidios, por ello llegó a ese primer puesto. Además, el gobierno tiene en sus manos la solución, pues esta el proyecto de sustituir el diésel que consumen las piscinas camaroneras con un tendido eléctrico que lleve energía para el funcionamiento de las bombas de agua que utilizan. Así mismo, el sector atunero que pesca en el mar es elmmás grande en Latinoamérica en capturas, lo que demuestra su capacidad y fortaleza que le permitirá asumir la eliminación del subsidio.
La decisión de quitar el subsidio es fundamentalmente política. En el sector camaronero hay que implementar el tendido eléctrico como solución a mediano plazo, en el corto plazo se puede eliminar dicho subsidio pues lo pueden asumir. Así mismo es el caso de la pesca marítima. El polo opuesto a esta situación de bonanza es, según el Banco Mundial, el 30% de la población del país está bajo la línea de pobreza. En todo caso, los recursos que se liberarían por la focalización del subsidio de los combustibles, que deben favorecer a los más pobres, se debería utilizar en aumentar el bienestar social, en gastos sociales como salud y educación tal como exige el movimiento indígena que mostró la capacidad de sentar al gobierno a negociar y obligarlo a otorgar beneficios no solo al movimiento indígena sino también a la población más desfavorecida.
Luis Rosero M.