Luis Rosero M.
La opinión ciudadana, respecto a las funciones del estado, refleja el sentir de la población sobre la gestión pública y es un indicador de la esperanza o desaliento de la ciudadanía respecto al ejercicio del poder de dichas funciones e indicio la calidad de dicha gestión.
La encuestadora Click, en su informe de Agosto de 2022, revela datos sobre la opinión ciudadana respecto a lo que pasa en el país. En la pregunta ¿Cómo califica la situación del país? El 79.6 % de los encuestados responde muy mala; se le consulta además ¿El país esta mejor o peor que hace un mes?, el 70.9% indica que está peor. En cuanto a las funciones del Estado, se pregunta sobre la gestión del Presidente de la República y el 74.1% responde mala, mientras que la calificación para la Función Judicial, la mayoría responde (87.4%) mala y respecto a la Asamblea Nacional el 91.3 señaló que el 91.3% es mala. Respecto al principal problema del país la calificación fue: la delincuencia 32.8%, desempleo, 19.8%, crisis económica 19.5%, corrupción 10.9%. Son datos preocupantes y muestra la desesperanza de la población sobre la gestión de las funciones del estado y el estado calamitoso del país respecto a su situación.
¿Por qué hemos llegado a esta situación? En gran medida es por la calidad de la gestión pública. En cuanto a las funciones del Estado refleja la mala calidad de su gestión y esto obedece, en gran medida, al no cumplimiento adecuado o irregular de sus tareas, que están señaladas en la Constitución. En cuanto a la función Ejecutiva, hay denuncias sobre la injerencia en otras funciones del Estado, aumento de la inseguridad ciudadana, conflictos de interés en altos funcionarios públicos, fallas en el abastecimiento de medicinas en hospitales públicos, inseguridad, etc. A más de eso, el ejecutivo desconoce decisiones de la Asamblea Nacional (AN). En la Función Judicial, los fallos de los jueces, por ej. en el habeas corpus, que tienen sesgos marcados de irregularidades, por otro lado, liberar a delincuentes, con artimañas legales, antes de que cumplan su condena, a lo que se agrega decisiones judiciales que detienen decisiones de la AN, etc. La Asamblea Nacional, tiene baja calificación, entre otros aspectos, por no generar suficientes proyectos de ley y aprobarlos, dictar resoluciones que podrían ser irregulares o inconstitucionales, no respetar decisiones de otras funciones, etc. Esto revela una crisis institucional no solo de las funciones del Estado sino además en otras organizaciones como los movimientos políticos y el uso del poder económico y financiero para favorecer sus intereses.
En cuanto a los principales problemas del país, el que está en primer lugar es la inseguridad ciudadana y refleja la dificultad del gobierno para tratar de controlar a la delincuencia y a los grupos criminales y el sentir del malestar, miedo, zozobra, etc. del ciudadano común, que no solo es un temor generalizado sino también una reducción de su calidad de vida al tener restricciones en su movilidad y disfrute de vida. Los dos siguientes problemas que señalaron los encuestados son el desempleo y crisis económica, que están relacionados directamente con la economía del país. La disminución del nivel de actividad económica, en 2022, en parte por factores externos y por la gestión gubernamental, lleva a que continúen los problemas en el mercado de trabajo. Más aún, cuando el Citibank pronostica un crecimiento de 1.8% para este año.
Esta crisis política, social y también, en parte económica, se da cuando una parte importante de la población sigue batallando con pobreza, hambre y miseria resistiendo para vivir. En sí, lo que refleja la encuesta es el malestar, desencanto y desilusión respecto a la gestión de las funciones del Estado que, frente al deterioro de las condiciones sociales y económicas del país, no hacen el suficiente esfuerzo para enfrentar los problemas del país ni enderezan el rumbo de su gestión que evite el precipicio al que se dirige la nación. A eso se suma que, los grupos políticos están más preocupados por las elecciones secciones de 2023, a más de que pesan más sus intereses específicos que el bienestar común. En Argentina, con la grave crisis de fines de los inicios del siglo XXI, retumbo el grito que se vayan todos por el mal accionar gubernamental y de los grupos políticos. Es hora de anteponer el interés del país al de los grupos políticos y económicos para salvar al país de un descalabro total. Si la situación se sigue deteriorando las protestas sociales pueden poner fin a esta situación y obligar a enfrentar la situación, enderezar el rumbo y apoyar la democracia con justicia social.