Luis Rosero M.
La historia económica y social, en los últimos 55 años, de Argentina ha sido de recurrentes crisis que reflejan una lucha distributiva y una pobre clase política incapaz de generar estabilidad política y económica así como un modelo productivo, revelando sus profundos problemas estructurales, que conduzca al crecimiento económico sostenido y contribuya al bienestar de la población para reducir la pobreza y deterioro de las condiciones de vida de las grandes mayorías.
En mi libro El fracaso de la convertibilidad y lecciones para la dolarización (U. de Guayaquil, segunda edición 2004) analizó como los gobiernos militares (1966-1981) aplicaron modelos neoliberales que fracasaron dejando graves desequilibrios macroeconómicos y mas pobreza; en el gobierno radical de Alfonsín (1983 – 07/1989) se desata la hiperinflación y la contracción económica mientras que el peronismo con Menen (07/1989 – 07/1999 ), con Cavallo, aplica la convertibilidad y logra controlar la hiperinflación y reactivar la economía pero el efecto tequila (1994) desequilibra la economía terminando su segundo período con una estanflación. Nuevamente el Radicalismo gana el poder (7/1999 -2001) que fracasa en lo económico y aplica el corralito en Diciembre de 2001 teniendo que renunciar por las protestas y cacerolazos. Hay un caos económico, en la que en una semana se nombran varios presidentes, para finalmente en Enero de 2002 se elige a Duhalde como Presidente que aplica varias medidas y elimina la convertibilidad. Retoma al poder el peronismo con el kirchnerismo (05/2003 -12/2015), la derecha alcanza el poder con Macri (2015/2019) que obtiene un crédito de 55000 millones de dólares y hubo un aumento de la pobreza al 33%. Finalmente, vuelve el peronismo, con A. Fernández (12/2019 – hasta la fecha).
A. Fernández llega al poder por C. Fernández (Vicepresidente), siendo un gobierno débil y toma decisiones tardíamente en lo económico y social. La disputa entre él y la Vicepresidente) debilita aún mas a su gobierno. Nombró a M. Guzmán como Ministro de Economía (12/2019 – 07/2022) que logró renegociar el acuerdo con el FMI firmado por Macri y aplicó varias medidas como un tipo de cambio múltiple, aumento de la RMI, incremento de tasas de interés para controlar la inflación, etc. Sin embargo, la economía, afectada por la pandemia del Covid de 2020-21, ya dese inicios de 2022 comenzó un periodo de depreciación cambiaria, presiones inflacionarias, salida de capitales, aumento de la pobreza, etc. Si bien se nombra a una Ministra de Economía pero renuncia y es reemplazada, en Agosto de 2022, por Sergio Mazza, un abogado dirigente de un partido minoritario de la coalición de gobierno, reestructurando el Ministerio de Economía, absorbiendo a varios ministerios entre ellos el de Energía y Agricultura, convirtiéndose en un Superministro.
El panorama económico, ya inicio del segundo semestre de 2022, muestra la gravedad de la crisis reflejado en una inflación anual, a Julio, de 71%, un dólar paralelo (blue) que alcanzó, el viernes 22 de Julio, 330 pesos, siendo el tipo de cambio oficial mayorista de 134 pesos (12/08/2022) mientras que el riesgo país llegó a 2935 puntos, la RMI solo estaban en 37000 millones de dólares, etc. A eso se suma, la deuda bruta tiene un nivel del 80.1% del PIB de la cual, la deuda externa pública representa el 31.5%, y el desempleo 7% (IT 2022), el déficit fiscal primario fue, a Mayo de 2022, 162.411 millones de pesos, hay dolarización en ciertos sectores de la economía, etc. En lo social, la crisis se refleja en la pobreza de 37.3% -16.8 millones bajo la línea de pobreza- (II semestre/2021) e indigencia 8.2%.
La depreciación constante del peso lleva al aumento de las expectativas de inflación y éstas a su vez conducen al aumento de precios de los productos de la canasta básica. Como consecuencia, crece el costo de ésta, a Junio de 2022, aumentó 4.6% o sea a 104.217 pesos (a tipo de cambio minorista 130.4) representa 799 dólares. Para poder ayudar a los mas pobres el gobierno otorga subsidios como a la energía (gas y electricidad), por cada hijo, etc.
En consecuencia, los principales problemas económicos que enfrentará el nuevo Ministro de Economía, son la depreciación, la inflación, el déficit fiscal y el pago de la deuda externa. Por lo que enfrentará los riesgos de un corrida cambiaria y financiera, la hiperinflación que deteriora el nivel de vida de la población, el pago de la deuda externa y reducir el desequilibrio fiscal. Por ello, buscaría asegurar el cumplimiento del convenio reformulado con el FMI que apunta a los dos últimos objetivos. Por lo tanto, sus primeras medidas, apuntan a reducir el déficit fiscal, entre ellas racionalización de subsidios -como lo exige el convenio con el FMI-, y aumentar las RMI para asegurar recursos para el pago de la deuda pública así como mantener la inclusión social para aplacar el descontento social que se expresan, ya desde el primer trimestre de 2022, en protestas de los movimientos sociales por el aumento de la inflación y el deterioro del nivel de vida.