LA ALERTA Y EFECTOS DEL PARO INDIGENA

Luis Rosero M.

Se cumple una semana de la protesta indígena, liderada por la CONAIE, generando efectos económicos, políticos y sociales. El gobierno, presionado por la presión de esta, ha tomado medidas para acercarse a cumplir las diez exigencias de la organización indígena, que mantiene su medida de hecho. Queda claro la necesidad de una mediación para una negociación entre las partes. En este artículo, trataremos los efectos económicos de muy corto plazo.

La protesta indígena se expresa con marchas y cierres de carreteras, que afecta principalmente a las provincias de la Sierra como Pichincha, Tungurahua e Imbabura, en las que se ha visto reducido la actividad económica. Si bien la protesta ha sido pacifica ha habido vandalismo que, según la CONAIE, han sido infiltrados y, por otro lado, en Guayaquil, en los primeros días, hubo el cierre de locales por temor a los ataques de manifestantes a comercios y la bahía, causando zozobra principalmente en el centro del puerto principal.

Los más importantes efectos, en lo económico, ha sido la restricción de la actividad económica en las provincias señaladas de la Sierra y algunas de la Amazonía, por otro lado, la restricción de la movilización de vehículos y personas, por el cierre de las carreteras, sobre todo en Cayambe, generó que las empresas florícolas no puedan movilizar su producto y transportarlos a los aeropuertos para la exportación. En la capital, por no poder ingresar o salir, los camiones de carga desde las áreas de producción de flores, no se logró transportar al aeropuerto, que impidió el envío del producto al exterior.  Además, al restringirse el transporte de productos agrícolas componentes de la canasta básica, de la Sierra hacia la Costa, se ha comenzado a generar desabastecimiento de éstos en los mercados y supermercados de Guayaquil y otras ciudades de la costa. La consecuencia inmediata ha sido el aumento de precios de éstos.

Desde Setiembre, del año pasado, se ha registrado una presión inflacionaria. En efecto, ya a Mayo de 2022, la inflación anual alcanzó el 3.38% y la canasta básica se elevó a $ 793.33. Para Junio, como efecto, del cierre de carreteras, se espera un aumento de la inflación a alrededor del 4%, que adicionalmente aumentará el costo de la canasta básica afectando de esta manera el nivel de vida de la población, sobre todo en la clase de menores ingresos que incluye a trabajadores y empleados que reciben un sueldo básico. Ese nivel de inflación, al quinto mes del año, se explica, en parte, por la invasión rusa a Ucrania, que restringió las importaciones de minerales y fertilizantes para la agricultura, encareciendo el costo de los insumos para este sector, como medida compensatoria el gobierno decidió subsidiar 50% la urea.  Por ello, hay una inflación de costos en éste, pero además las empresas de alimentos procesados (entre ellas las de aceite vegetal, panificadoras, etc.), farmacéuticas, salud, etc. han incrementado sus precios aprovechando la coyuntura, que se ve reflejado en el aumento del índice precios al productor (IPP). En efecto, la variación anual, de la inflación de costos (medido por el IPP), ha aumentado fuertemente. Así, en Diciembre de 2021 ésta fue 1.72%, a Enero de 2022 alcanzó a 4.01% y, de ahí, ha continuado la tendencia alcista a tal punto que, a Mayo de 2022, dicha variación alcanzó 7.83%. Esta empuja, a su vez, al aumento del índice de precios al consumidor, con el que se mide la inflación. En lo externo, a mas de la reducción de exportaciones de flores, el riesgo país ha sobrepasado los mil puntos que refleja la inestabilidad política que vive el país en esta coyuntura.

Otra consecuencia es que, al caer la actividad económica, se afecta el mercado de trabajo. En Abril de 2022, la tasa de desempleo fue 4.7% y la de subempleo 23.9%.  Como efecto del paro indígena, al restringir el nivel de actividad económica, aumentará el desempleo, subempleo y sector informal. En este último, encontramos, entre otros, la venta ambulante y en las calles, los que viven del día a día, que vería afectado su nivel de subsistencia. En fin, lo crítico será aumento de pobreza, hambre y miseria. El paquete de medidas ofrecidas por el gobierno (que se analizará la próxima semana) no alcanza a compensar el incremento del costo de los insumos agrícolas y, por otro lado, el aumento de la asignación del bono de desarrollo humano (de 5 dólares), es mínimo e insuficiente para contribuir a mejorar la situación de los pobres. El tema de fondo es que la política social ha quedado relegada por tratar de equilibrar la economía. El Ministro de Finanzas busca cumplir a rajatabla el convenio con el FMI y bajar el déficit fiscal a costo de todo. Las consecuencias están ahí, menos asignación a salud y educación a pesar de que el aumento del precio de petróleo y por la reforma tributaria generó recursos adicionales.  De que vale mejorar los índices macroeconómicos si la población pobre y marginada se ve afectada en sus condiciones de vida y dado el aumento del desempleo y subempleo, aumenta la pobreza, hambre y la miseria que se expresan con la protesta social. La alerta de la protesta indígena, es o hay un profundo viraje en la política social y política económica, el gobierno se vea obligado a negociar, sobre todo porque la marcha indígena ya esta cerca de Quito, o de lo contrario puede darse un estallido social de proporciones.

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