Luis Rosero M.
La menor tasa de crecimiento económico traerá aparejada problemas en el mercado de trabajo, cuya mayor expresión es el subempleo, que aumentará los niveles de pobreza y hambre e inflación. El gobierno persiste en tratar de crear empleo con maquilas y concesiones de los activos públicos, para atraer inversión extranjera, y además firmar acuerdos comerciales para aumentar exportaciones y atraer dicha inversión, con lo que implementaría su modelo de economía de mercado en el cual es clave la reforma laboral.
En efecto, después que la economía creció 4.2% en 2021, según el Banco Central, proyecta una tasa de 2.8% para 2022. Los organismos internacionales confirman dicha estimación pues el FMI pronostica 2.9%, la CEPAL 2.6% y el Banco Mundial 4.3%. El FMI también proyecta una tasa de inflación, para el país, de 3.2%. Con el impacto en nuestra economía, de la invasión rusa a Ucrania, parece ser mas acertada la proyección de la CEPAL, lo que implicaría una caída del crecimiento de 1.6% en relación a 2021.
El INEC informa que, a Marzo de 2022, la tasa de empleo adecuado registro una ligera alza situándose en 32.7%, mientras que la de desempleo fue de 4.8% (aumento de 0.5 respecto al mes anterior) y el subempleo representó 23%. Este último es el problema mas crítico en el mercado de trabajo pues aquí se encuentra el sector informal urbano que sigue creciendo de manera acelerada. Por otro lado, la inflación nacional, a Marzo, registró un índice de 2.6%, reflejando la tendencia alcista de los precios que encarece el nivel de vida. Esto provoca el encarecimiento del nivel de vida. En efecto, como se refleja en el costo de la canasta básica que alcanzó $ 725.27 en Marzo de este año.
Los índices de pobreza, a nivel nacional, muestran la situación social de más de una cuarta de la población. En efecto, la pobreza por ingresos, a nivel nacional, si bien bajó respecto año pasado, a Diciembre de 2021 fue de 27.7% mientras que la rural alcanzó 42.4%. Mientras que la pobreza extrema, a nivel nacional, alcanzó 10.5% mientras que la rural avanzó a 20.3% reflejando que la situación social es crítica en el campo.
Si el crecimiento cayerá en 2022 implica que van a crecer los niveles de desempleo, subempleo y pobreza. Si bien el gobierno intenta incentivar de inversión solo aspira hacerlo a través de la maquila, concesiones y acuerdos comerciales vía inversión extranjera. Pero ya va a cumplir un año y no logra que se apruebe la ley de inversión. Dada esta situación, dichos niveles van a continuar altos. Pero además, el gobierno por el alza del precio del petróleo y mas ingresos tributarios, por la reforma tributaria, sus ingresos totales han aumentado, generando una bonanza fiscal, pero no decide todavía que hacer con estos excedentes. El Universo reporta que los pacientes tienen que pagar por los medicamentos en los hospitales públicos, el IESS tendrá dificultades para para pagar pensiones en 2022, el nivel de desnutrición infantil es alto (que si bien el gobierno ha diseñado un paquete de prestaciones, la atención va lenta), la población afectada por inundaciones, por el fuerte invierno, no recibe aún atención prioritaria, etc.
En consecuencia, la bonanza fiscal no se esta usando, en la coyuntura, para enfrentar estos críticos problemas sociales y, por otro lado, la reducción del crecimiento para 2022 refleja que la reactivación económica, en este año, no se daría, por lo que al gobierno le toca buscar otros caminos, al menos por ahora, para incentivar la inversión y así tratar de generar empleo, reducir el subempleo y la pobreza so pena de que aumente la presión social.