Luis Rosero M.
En los primeros cien días, Lasso ha logrado cumplir con dos promesas electorales, pero no alcanzó a cumplir la meta de los 9 millones de vacunados, ha enfrentado conflictos con organizaciones sociales y agricultores y tampoco ha definido su plan económico. La pandemia sigue afectando a la economía generando fuertes efectos en lo social y productivo.
La vacunación completa anticovid (2 dosis) alcanzó 7.9 millones de personas (hasta el 28 de Agosto), estando muy cerca de la meta anunciada. Sin embargo, si bien hubo problemas en algunos sitios de vacunación, se ha acelerado el proceso con una mejor atención a la población. Lo que Lasso, consideró como su principal programa económico, se ha complicado en los últimos meses por la aparición de la variante Delta que aumentó el contagio y frenó la actividad económica. Lo alcanzado en vacunación representa el 46% de la población, para una inmunización de rebaño se requiere al menos 70% de vacunados, lo que afectará al logro de la meta de crecimiento económico.
En cuanto a la promesa de las tasas de interés, ya en el próximo mes estaría en vigencia la nueva metodología de determinación de bandas (una superior y otra infinita) que reemplaza al sistema de fijación actual del costo del dinero en base a un promedio del sistema financiero y el techo de tasas. Sin embargo, en el mercado oligopólico del dinero, los grandes bancos establecen las tasas de interés. Seguramente con el nuevo esquema dichas tasas estará muy cercano al techo más aun cuándo se venda el Banco del Pacifico (el segundo banco del país), llevando a que los dos grandes bancos fijen las tasas de interés, por lo que la promesa de bajar la tasa del costo del dinero no sería en el corto plazo.
Dos de las promesas cumplidas es el envío a la Asamblea de las reformas a la ley de comunicación (que eliminó la Superintendencia de Comunicaciones) y a ley de educación superior. Con esta ley, entre otras cosas, el gobierno le da amplia libertad a las universidades privadas. Sin embargo, el planteamiento de escogimiento libre de la carrera por los estudiantes está limitada por que siguen existiendo cupo en el ingreso, lo que implicaría que, si bien, los estudiantes pueden escoger la carrera tendrán que esperar algunos años para cursarla. Por otro lado, el gobierno eliminó las becas a los estudiantes en las universidades privadas y redujo el presupuesto a las universidades públicas, lo que pone en entredicho el apoyo a dicha educación.
En el ámbito político, el gobierno ha enfrentado las protestas del FUT y CONAIE estableciendo como estrategia ir aplazando la negociación con estas organizaciones sociales. En el ámbito productivo, enfrentó el paro de agricultores de arroz y banano y con los productores de leche que protestaban por el no respeto del precio oficial. También, antes, había enfrentado paro de transportistas urbanos por el aumento del precio del combustible a los que aplacó con invitación a mesas técnicas para el establecimiento de la focalización del combustible.
Lo que sí es claro es que el gobierno no tiene un plan económico y al aparecer, con las negociaciones con el acuerdo en el FMI, adoptaría el plan que formularía dicho organismo internacional.
En síntesis, el gobierno avanza muy rápido en su esquema neoliberal. Así, está negociando aceleradamente en acuerdos comerciales para su entrada a la Alianza del Pacifico y, por otro lado, ya tiene casi lista la reforma laboral. La liberalización del mercado de bienes está limitada por las reacciones de los productores agrícolas y de las organizaciones sociales. Además, en sus reformas neoliberales marcha con cuidado por el temor a las protestas sociales. Sobre todo porque el alargamiento de la pandemia (estamos en la segunda ola) agravan los efectos sociales como el aumento del desempleo, subempleo y la pobreza que siguen agudizando el deterioro de las condiciones de la vida de la población sobre todo la más vulnerable, a más de que sigue incrementándose la seguridad ciudadana, e implicaría que no cumpla con la meta de crecimiento de este año.