Luis Rosero M.
Se cumple un mes de gobierno con acciones que apuntarían a completar una economía de libre mercado pero dándole unas pinceladas de rostro social. Sin embargo, no hay un plan económico y la grave crisis económica, agudizada por la social y sanitaria, limita el cumplimiento de las promesas electorales y aliviar inmediatamente la situación de pobreza, desnutrición y hambre.
El diagnóstico económico revela que, debido a la pandemia, y el lento avance la vacunación anticovid –en parte, por la falta de vacunas- retrasará la reactivación económica. Es por eso que el gobierno de Lasso ha señalado que dicha vacunación es el principal programa de gobierno. Los datos del mercado de trabajo reflejan el deterioro del empleo en el periodo Enero-Mayo de 2021. En efecto, la tasa de empleo adecuado disminuyó 2.5%, la tasa de desempleo aumentó 0.6% y la de subempleo creció en 0.8%. Además, el sector informa aumentó 1.3% en dicho período. Estas cifras se explican, en buena medida, por las restricciones gubernamentales aplicadas por la pandemia. En el primer trimestre, las tres mayores tasas de desempleo se localizaron en Quito (13.5%), Machala (10%) y Cuenca (8.2%) mientras que las de subempleo fueron superiores en Guayaquil (24.5%), Ambato (24.1%) y Machala (20.3%), que debieron agravarse en Mayo y Junio. Pero lo más crítico es que un informe del Banco Mundial, señala que las crisis económicas tienen efectos duraderos sobre la estructura del empleo y podrían expulsar a mucha gente permanentemente de la economía formal. Por otro lado, continúan los problemas de liquidez de la caja fiscal, tal es así que para enfrentar la situación el gobierno ha acudido a créditos externos – al igual que ex presidente Moreno- y la mayor parte de las necesidades de financiamiento del presupuesto del estado, en 2021, que alcanzarían más de 8000 millones se cubrirían con los organismos financieros internacionales (FMI, Banco Mundial, BID, CAF).
En lo social, un informe del Banco Mundial, de Junio de 2021, revela que la pandemia generó reducción de la clase media y aumento de la vulnerabilidad y pobreza. Así, en el país, en el período 2019-2020, esta se redujo de 33.3 a 30.4% mientras que la pobreza pasó de 25.4% a un rango entre 29.5 – 31.9%. Según el INEC, en el 2020, la pobreza por ingresos alcanzó 32.4% y la pobreza multidimensional llegó a 40.2%. Las cifras son reveladores de los efectos sociales de la pandemia y, sin duda, en el primer quimestre de este año, deben haber aumentado. Un informe reciente del PNUD en A. Latina y El Caribe señala que hay 3 factores críticos respecto a la desigualdad: concentración del poder, la violencia en todas sus formas y el diseño de políticas inefectivas para proteger a la sociedad.
En declaraciones del Ministro de Economía, señaló que está mejorando el precio de petróleo, ve señales de recuperación económica y que renegociará el acuerdo con el FMI en Agosto de este año. Eso explica porque hasta el momento no hay un plan económico o, en otras palabras, que éste será el acordado con el FMI. En cuanto, a lo social la Ministra de Inclusión Económica prometió un bono de ayuda social, para el hambre, sin embargo, la falta de recursos impide entregarlo. Y, para la desnutrición, el Presidente anunció la entrega de un millón de litros de leche a la población en situación vulnerable que serían donados por una empresa privada. El ataque de la desnutrición infantil requiere de una política pública integral.
El régimen anunció que, en su esquema neoliberal, mantiene la liberalización de los combustibles –que ha traído protestas de los transportistas-, reducirá el tamaño del estado, aplicará una reforma laboral –para los nuevos empleados, trabajadores y emprendedores- y negociará acuerdos de libre comercio con EE.UU y México –que ya ha generado reacciones de dos de los sectores que se afectarían-. Pero en cuanto a lo social, las limitaciones de recursos de la caja fiscal, hay limitaciones y acude a la donación de las empresas privadas. Respecto a las reformas económicas, hay preocupación por la reacción social y aplica prudencia para reducir el conflicto social más aún por lo ocurrido en Octubre de 2019, con la marcha indígena, la Asamblea Constituyente en Chile para cambiar la constitución de Pinochet, la protesta social en C y el resultado de las elecciones en Perú.