Luis Rosero M.
Hay varios estudios y análisis actuariales de la situación del sistema de pensiones que confirman la crisis del IESS. Entre ellos está el de la OIT y el estudio actuarial contratado por el IESS que confirma la quiebra inminente y requiere que se tomen decisiones urgentes para enfrentar su crisis.
El estudio actuarial de Régimen de Invalidez, vejez y muerte (IVM) del IESS – 2018, de la OIT, publicado en abril de 2020, tuvo como objetivo evaluar la estabilidad financiera del IVM en el corto y largo plazo. Considera 2 hechos relevantes: Uno, la resolución CD 501 de Noviembre de 2015 que cambio la tasa de redistribución entre tipos de seguros, pasando a partir de 2016, la de IVM que estaba en 9.84% a 5.96% para trasladárselo al seguro de salud. Dos, la Asamblea aprobó, en abril de 2015, la ley de Justicia Laboral, que liberó al gobierno del financiamiento del 40% al seguro de pensiones. Presenta conclusiones según el escenario.
Los escenarios más críticos son el 4 y 5 (el gobierno no entrega el 40% y contribuye menos del 28% al gasto prestacional) generando desequilibrios financieros “en el escenario 4, el primer año con resultado negativo sería 2025 y en el escenario 5, el primer resultado negativo sería en 2023. Se desprende de estos dos escenarios que el no cumplimiento por parte del Estado de su aportación completa podría traer consecuencias graves de muy corto plazo en el equilibrio financiero del Seguro de IVM. Se recomienda, por tanto, adoptar las medidas necesarias que aseguren que dicha aportación será entregada en su totalidad.” Para evitar el desequilibrio recomienda: “se recomienda adoptar una política de extensión de cobertura del Seguro de IVM, declarar como obligatoria la incorporación de los trabajadores independientes al IESS y fortalecer los procesos de afiliación y cobranza para disminuir la evasión en sus diversas formas”. La medidas centrales que recomienda el estudio es que se pague la aportación del 40% que no se realizó entre Abril 2015 – Diciembre de 2018, que el gobierno pague completa el 40% y que la reforma sea integral.
Un estudio actual, contratado y publicado por el IESS, recomendaba: “Las contribuciones estatales para cubrir el 40% de las pensiones constituye un factor de vital importancia en la situación actuarial del IVM, en el presente y en el futuro. Por lo tanto es necesario exigir la asignación oportuna y suficiente de las contribuciones del Estado.” Según el diario digital www.primicias.ec, refiriéndose a declaraciones de Paúl Granda, presidente del Consejo Directivo del IESS, reporta: “Según él “ese 28% nos ha dado tranquilidad”. El estudio actuarial publicado a finales del año pasado advirtió que sin el subsidio estatal el fondo de pensiones solo tiene recursos hasta 2023.”
El gerente de la empresa Volrisk, que hizo estudios para el IEESS, según El Universo, “que sí se le advirtió al gobierno pasado, en sus escenarios pesimistas, que podrían generarse problemas para el pago de pensiones, en el 2022. Explicó que el fondo IVM puede tener muchos activos, pero no líquidos. Por ejemplo, el aporte del 40% que da el Estado, en muchas ocasiones se ha dado en bonos del Estado.” Y agregó, según la misma fuente, que “el gobierno de Lenín Moreno, pese a haber acordado retomar el pago del 40% se pagaron en efectivo $ 600 millones a fines del 2020 y $ 927 millones en bonos a cinco, diez y quince años plazo. A partir de enero del 2021 nuevamente el Estado entró en mora.”
En síntesis, estos tres estudios concuerdan que para evitar el déficit en el IVM, que pone en peligro el pago de pensiones, es vital que el gobierno aporte en efectivo y completa el 40%. El no hacerlo implicará problemas que enfrentaría el IESS para pagar las pensiones en 2023. Pero el estudio actuarial contratado por el IESS agrega otro factor: el rendimiento financiero de las inversiones del IESS.