Luis Rosero M.
A mediados de la presente semana concluye la campaña electoral presidencial, de la segunda vuelta, en la que se llevó a cabo un debate entre los dos candidatos, se presentaron propuestas, se acudió a la campaña sucia y múltiples acusaciones entre ellos. Se trata de dos proyectos y visiones de país diferentes que definen políticas públicas distintas, que se resume entre las heterodoxas (Arauz) y neoliberales (Lasso).
Lo novedoso de la campaña es que los candidatos han seguido, muy de cerca, la estrategia electoral diseñada por su asesor político. En el caso de la derecha, Lasso contrató a Duran Barba que reseña su estrategia, en su libro El arte de ganar, subtítulo, Cómo usar el ataque en campañas electorales exitosas, que se basa en atacar al rival, sin descuidar la imagen del candidato y tratar de satisfacer las demandas de los electores. En la primera parte de la campaña, de segunda vuelta, Duran Barba, se preocupó más de la imagen de Lasso inclusive haciéndolo vestir de rosa para atraer a los jóvenes y grupos LGTBI, basado en su premisa de que la gente vota por la imagen más que por doctrinas o propuestas. De éstas últimas realizó un baratillo de ofertas (2 millones de empleo, salario básico a $ 500, condonar deudas, etc.). Lasso aprovechó el debate para atacar a Arauz y le endilgo frases preparadas para tal efecto. O sea más que criticar sus propuestas o su ideas, su estrategia es la de manchar a su rival, relacionándolo con el gobierno. Hay otros elementos que han surgido, como el nombramiento del nuevo presidente de la Bolsa de Valores de Guayaquil, que es miembro del directorio del Banco de Guayaquil, además este grupo financiero estaría relacionado con el Banco Banisi en Panamá. En cambio, el representante del progresismo, en el debate, busco difundir sus principales propuestas y también denunciar a su rival relacionando con el feriado bancario y su actuación como ministro de Mahuad y otros presidentes. Arauz ofrece, en su campaña, un bono de 1000 dólares para los pobres, reactivar la economía para generar empleo, eliminar impuesto del 2% para emprendedores, reducir la tasa de interés para crédito barato, etc.
Por otro lado, la declaración del movimiento indígena de votar nulo, el planteamiento de Jaime Vargas Presidente de la CONAIE e Isidro Romero apoyando a Arauz, el respaldo de Herbas a Lasso; las declaraciones de Xavier Lasso acusando a su hermano de no escribir los libros que dice haberlos elaborados y no estar de acuerdo con su tendencia de derecha, etc. pueden influir en las preferencias electorales. Lo que sí está probado es que los adeptos de los partidos político, que no pasaron a la segunda vuelta, no votarán necesariamente por el candidato que plantea la cúpula o su candidato. También es importante, como señaló Beto Cortez, de Mercanalisis, en un medio digital, el 24 de Marzo, ver como votarían el 15.68% que alcanzó Hervas y 19.39% que logró Perez, en la primera vuelta, a nivel nacional. Dado estos datos, Mercanalisis realizó una encuesta (muestra), después del debate, en los 3 primeros distritos de Guayaquil, determinando que del 100% que votó por Arauz bajo a 93%. De ese 7%, 2% se inclinaría por Lasso, 3% nulo y 2% blanco. En cambio, del 100% que se decidió por Lasso, en la primera vuelta, bajo a 92%. Según la misma encuesta, antes del debate, en Guayaquil, un 33% votó por Arauz y un 30% por Lasso, después del debate, según la misma encuesta, las preferencias serían 42% para Arauz y 36% Lasso, lo que en votos válidos se traduciría en una preferencia de 54% para Arauz y 46% para Lasso en Guayaquil. Aún más, Cortez, en una entrevista en el programa Punto de Impacto, declaró que el voto nulo va a favorecer a quien va primero. Según Cortez, del 100% de este grupo de electorado, el 20% tiene decidido su voto por Arauz o Lasso, pero para el 80% su principal objeción o malestar es con el gobierno, lo que explicaría porque Lasso trataba de vincular a Arauz con el gobierno en el debate.
Hasta el 1 de Abril, 5 encuestadoras daban ventaja a Arauz, de las cuales, Omar Maluk, ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la ESPOL, pronosticó, el 1 de Abril, una ventaja de algunos puntos de Arauz sobre Lasso que es cercana a la que Cortez proyecta para Guayaquil en la segunda vuelta. Toda esta información como la del párrafo anterior pueden influir en la decisión electoral, pero los factores decisivos serían los objetivos, como he señalado en varios artículos, no los subjetivos como: la triple crisis económica, social y sanitaria (que llevó al deterioro de las condiciones de vida: alto desempleo y subempleo, aumento de la pobreza, pobreza extrema, hambre y pauperización de la clase media), los logros cuando fueron gobierno o apoyo al gobierno de turno, la influencia en la opinión pública del poder mediático (respecto a los medios estatales Canal 10 contrato a Carlos Vera y Rafael Cuesta, conocidos por su posición) y las redes.
El escenario electoral podría llevar a un desenlace como el de Bolivia, en que Arce, arquitecto del bienestar de su país, ganó abrumadoramente la presidencia a pesar de la persecución del líder del MAS. Acá sería más ajustado el resultado electoral. En economía, esta elección definirá entre escoger el neoliberalismo de Lasso con una visión empresarial y de banqueros que busca el imperio del mercado en todos los sectores o el proyecto de país de la heterodoxia de Arauz (redistribución del ingreso, estado fuerte, predominio de política social y regulación del mercado: grupos monopólicos u oligopolicos). Como dije, en un artículo, hay que decidir sin “dejarse sorprender por las ofertas inviables e imagen que te pintan de los candidatos, su historia, etc. Se decide nuestro futuro y el del país. Medita tu voto, en base a tu conciencia, elige a un líder creíble, honesto, equilibrado, que sea guía y con un buen proyecto nacional que solucione los problemas del país, promueva el desarrollo y busque el bienestar de las mayorías. Según Durán, las masas definen la elección.” Y son las masas (el poder popular) las que más afectadas están por la triple crisis (factor objetivo), son conscientes de quien las apoyó para mejorar su nivel de vida y deciden la elección.