Luis Rosero M.
Este artículo no se refiere a la obra de García Márquez, usamos el título del gran escritor para referirnos a la pérdida de confianza y credibilidad del gobierno con el último caso de corrupción como es el de las vacunas anticovid y su aplicación de manera privilegiada entre funcionarios, amigos y partidarios del gobierno antes que a los médicos y personal de salud de primera línea y personas vulnerables.
Al reparto de hospitales como cuota política, la corrupción en hospitales públicos (sobreprecios en pruebas anticovid, en funda para cadáveres, en insumos médicos, etc.), la mala gestión de la pandemia –que causó miles de muertes-, la crisis carcelaria ahora se conocen las irregularidades en el el plan de vacunación anticovid y el privilegio en su aplicación. A eso se suma el Informe de la Comisión de la Verdad sobre la protesta indígena de 2019 que revela la grave violación a los derechos humanos. Todo esto en el contexto de la crisis económica, social y sanitaria provocada, en parte por la pandemia, que ha generado una fuerte contracción de la economía, con el consecuente aumento del desempleo, subempleo, del sector informal y pobreza que llega a un tercio de la población y la rural a más del 40%. A eso se agrega la renuncia de 5 ministros y otros funcionarios, en un mes, que resume la crónica del final de un gobierno con un grave deterioro ético y moral por los hechos recientes.
El plan de vacunación anticovid, diseñado por Zevallos, ex ministro de salud, presentó una serie de irregularidades que, entre otras, está la aplicación de la vacuna a familiares, periodistas y otros. Con un juicio político en su contra sale del país sin rendir cuentas sobre su actuación en el Ministerio de Salud. El nuevo ministro de Salud, Rodolfo Farfán, siguiendo la misma política de su antecesor en la vacunación, renuncia, cuándo una jueza le pide que entregue la lista de vacunación, no entregándola para encubrir la vacunación privilegiada. Previo a ello, el dr. Robert Tandazo, Gerente Institucional de la Gestión del Plan de Vacunación renuncia denunciando que él y su equipo técnico “no ha sido parte activa del Plan de Vacunación contra la Covid-19, en donde existe injerencia directa de entes superiores en el desarrollo del plan, la distribución del biológico y la ejecución de la campaña…Es preocupante la situación de la estrategia nacional…..falta de respaldo técnico, contratos suscritos, falta de articulación con organismos internacionales, ausencia de registro de información e inclusive hostigamiento a funcionarios”. En otras palabras, el gerente de la gestión del plan de vacunación no manejaba el mismo y que otros decidían y, aun más grave, denuncia hostigamiento a funcionarios. El allanamiento a las oficinas del Ministerio de Salud, por la Fiscalía, aunque tarde, confirma la existencia la lista de vacunación.
La filtración de la lista de vacunación revela que la primera dama y funcionarios cercanos al Presidente fueron vacunados, argumentando seguridad nacional, lo que significa que el gobierno conocía la lista de los vacunados. El diario digital La Posta, denuncia que fueron vacunados, O. Hurtado, el consultor político Duran Barba (asesor de la campaña de Lasso), su hermano, Pablo Beter (ex ministro de Mahuad), el Ministro de Defensa Jarrin, Ricardo Izurieta y Sebastián Pérez (de 2 bufetes de abogados), Carlos Larreategui (Rector UDLA), Roberto Calisto (Pasteurizadora Quito), Liz Giler (secretaria de despacho del gobierno), Rodrigo Paz, Gonzalo Rosero (radio Democracia), Emilio Najas (Telesucesos), un chef chileno, tiktokers, 2 estudiantes de medicina, 560 miembros del Club Rotario de Guayaquil y 750 personas del Club de Leones de Quito. Por otro lado, Jorge Wated revelo una lista de 27 vacunados entre funcionarios del gobierno y ex funcionarios. Constan 5 ministros y 2 ex ministros. Entre los primero figura el Ministro de Finanzas, Defensa, Energía, entre otros. En síntesis, entre los vacunados hay miembros del poder político y personajes de la élite de Quito. En total, según La Hora, suman 1329 vacunados de forma privilegiada, sin constar en las listas oficiales. Para agravar el hecho, el registro para la vacunación, etapa 1, tercera edad, en la página web del Ministerio de Salud, no funcionó y el gobierno optó por otras opciones de registro.
La vacunación privilegiada, llamada VIP, revela la insensibilidad, la falta de criterio ético y moral en el Ministerio de Salud, y, del propio gobierno al permitir este hecho, y aún más al ocultar la información Es grave que, el personal de primera línea: médicos y personal de salud, en gran parte, así como los de la tercera edad, no haya sido vacunado y se lo haya hecho a funcionarios y amigos del gobierno. El rector de la Universidad Central y Andina rechazaron la invitación a vacunarse antes que los de primera línea demostrando su dignidad y humanismo. La vacunación Vip ha sido un atentado a los que están más expuestos y un grave problema de salud pública. Revela como el régimen esta relacionado con las élites relegando a los que requieren urgentemente la vacuna. Me hace recordar la novela de Víctor Hugo Los Miserables. Precisamente, en la emisión del programa A Primera Hora, del 18 de Marzo de este año, de Radio Majestad, el conductor tildó de miserables a los funcionarios encargados del plan de salud. Esperamos que la justicia actúe y se revele la lista completa que, por al ser ocultada por dos ex ministros de salud, reflejaría la gravedad de irregularidades, sería otro golpe a la credibilidad y confianza del gobierno pero un riesgo a la salud de la población vulnerable. Una crónica no de una muerte, sino de la agonía de un gobierno, con una gestión de salud que privilegio a los poderosos y amigos, relegando a los más expuestos al coronavirus. Un desenlace y oprobioso final de un gobierno.