Nota personal sobre la boca y el corazón
La boca se ubica a cinco mil años luz del corazón.
La boca: portátil, sensible a la Konica, advierte otra boca.
No como el corazón, pequeño y discreto.
Se presiona el corazón.
Al contrario, la boca se abre y se clausura.
Las medidas son compartidas
en una escala que oscila entre cero a 128 bites,
de cero a mil latidos,
de cero a 10 mil cápsulas de oxígeno por segundo.
La intención de una boca es
desenfundar la espada de samurái y cortar la yugular.
Pero el corazón, pequeño y discreto,
que olfatea el miedo,
ofrece un cuerpo.
Ni siquiera advierte que precisa
el sudor, las lágrimas, la lascivia de la flor.
Nombrar.
Sobresalto de los fuegos artificiales.
Silencio.
La corte de Versalles haciendo pomposas fiestas para
enmascarar.
Boca y corazón para seducir,
se marcan con almohadillas de tinta y arroz.
La boca es femenina.
Cruel.
El corazón sufre
la exposición prolongada al mercurio del cuerpo.
La boca puede
abrazar las espinas del corazón en un beso.
Como yo que escribo poesía
para amar lo que debe ser libre del tiempo y la ira.
Gabriela Ruiz Agila
Quiteña, Ecuador
Un comentario sobre “POEMA 37 EN EL LIBRO DE LAS 100 MUJERES POETAS”