DOS DÉCADAS DE DOLARIZACIÓN
Luis Rosero M.
En Enero de 2020 se cumplieron 20 años de dolarización en el país, aunque legalmente aplicada en Marzo, de ese año, generado varios efectos económicos. Este esquema monetario fue instaurado para enfrentar el descalabro económico que vivió el país en el año 1999. En este artículo revisaremos las fortalezas y debilidades en cuanto a la estabilidad de precios, cálculo económico y sostenibilidad así como los riesgos de la dolarización.
En 1999, el Banco Central no pudo sostener las bandas cambiarias –para mantener el tipo de cambio en un rango- y declaró la flotación, con lo cual el dólar se disparó. Dicha entidad entregaba créditos de liquidez a los bancos, los cuales con estos recursos especulaban en el mercado cambiario –compraban dólares, que aumentaba su cotización, para obtener pingues ganancias-. El precio del dólar seguía imparable. La quiebra de algunos bancos, aumentó la desconfianza en el sistema financiero, llevando a un pánico financiero. Ante este escenario, se aplica el congelamiento 50% de los depósitos. El gobierno para reducir el déficit fiscal elevó el IVA, el impuesto a la Renta y elevó el precio los combustibles. Que, por un paro de transportistas e indígenas, obligó al congelamiento de éstos. La crisis financiera se manifestaba como círculo perverso de emisión monetaria-depreciación de la moneda-inflación. Ésta llegó al 52.2% y la contracción de la economía fue de -7.2%.
Como medida desesperada, para superar la crisis financiera-económica, el gobierno de Mahuad adoptó la dolarización. Este esquema monetario, se basa en un tipo de cambio fijo implícito. Con éste se eliminaron las expectativas de inflación que generaba un tipo de cambio flexible desbocado. Uno de los efectos positivos de la dolarización ha sido la estabilidad de precios. En efecto, en el 2000 la inflación fue de 91.1%, en 2001 bajó a 22.4% y desde 2002 alcanzó un dígito. En 2019, llegó a –ser negativa: 0.7%. Sin embargo, si bien bajó la inflación, en el año 2000, hubo un reajuste de precios que elevó el costo de la canasta familiar básica. En efecto a Enero del 2000, fue de 219,9 y a Diciembre de 2019 alcanzó 715,08 dólares. O sea que, en ese periodo aumento, en 3.25 veces que, comparado con el ingreso familiar mensual, siempre hubo una restricción en el consumo familiar, o sea que dicho ingreso no alcanza a cubrir el costo de dicha canasta.
Otro aspecto positivo de la dolarización es reducir la incertidumbre que, al eliminarse el riesgo cambiario, permitió realizar con más exactitud el cálculo económico y así contribuyó a que se tomaran las decisiones económicas con más certeza.
La sostenibilidad de la dolarización depende del sector externo. Esto significa que para mantenerse se requiere mantener el ingreso suficiente de dólares (exportación, remesas, rentas del exterior, etc.) para cubrir la salida de estos (importaciones, pago de rentas al exterior, de deuda externa, etc.). El ingreso de dólares al país depende principalmente de la evolución de la economía mundial (shocks externos), exportaciones, del tipo de cambio real y de las remesas. Sin embargo, el país sigue dependiendo principalmente de las exportaciones tradicionales y, en este período, han crecido poco las exportaciones no tradicionales. El tipo de cambio ha estado sobrevaluado en varios períodos, lo implica problemas de productividad y competitividad externa.
Entre los principales riesgos, en dolarización, están los shocks externos y la restricción financiera externa. Lo primero porque un shock externo puede generar una reducción de ingresos de dólares y, si no se toman medidas, puede generar escasez de divisas, contracción económica, etc. La evolución de la economía muestra una tendencia histórica a shocks externos, que generan crisis económicas recurrentes y de ahí la necesidad de un mecanismo estabilizador. La restricción externa depende crucialmente de las exportaciones y de la política económica. Las primeras, a su vez, están relacionadas con la productividad y competitividad así como de la diversificación de estas. La política económica debe cuidar los desequilibrios macroeconómicos sobre todo el déficit fiscal y de cuenta corriente. En la medida que estos sean financiados con deuda externa aumentan la restricción financiera externa y de ahí los problemas de sostenibilidad de la dolarización. En este gobierno, la deuda externa ha aumentado en más de 9000 millones de dólares la deuda externa, a tal punto que, según el FMI, la deuda pública ya supera el 40% del PIB, que es límite establecido en la Constitución. Así la caída de la convertibilidad en Argentina y la crisis actual de este país, se explica porque el nivel de actividad económica, el control del tipo de cambio y financiamiento del déficit fiscal se hizo con deuda externa.