COMPLICADA COYUNTURA ECONOMICA Y SOCIAL ACTUAL Y FUTURA DEL PAIS Luis Rosero M.

Los indicadores muestran una complicada situación económica del país tanto en lo referente al equilibrio interno como al externo, a lo que se suma la crítica coyuntura social que reflejan una difícil coyuntura económica y social.

En efecto, con respecto al equilibrio interno, hubo un débil crecimiento de 0.6% en el I Trimestre de 2019 que se explica, principalmente, por el mayor dinamismo de las exportaciones, un leve crecimiento del consumo interno y una contracción significativa de la inversión (-2.3%) que se debe principalmente por la significativa reducción de la inversión pública. La mayoría de los sectores productivos apenas crecieron y el de la construcción y el comercio tuvieron tasas negativas, sectores generadores de empleo, lo cual impacta en el mercado de trabajo. En efecto, al II Trimestre de este año, la tasa de desempleo 4.4% y la de subempleo 20.3%, que aumentó en 0.9% respecto al mismo periodo del año anterior. La mayor incidencia del subempleo es en Guayaquil (17.7%), Ambato (15%) y Quito (14.3%). A eso se suma el aumento del sector informal urbano.

La inflación anual a Agosto de este año fue negativa al igual que febrero y marzo, lo que indica una posibilidad de deflación que está marcada por la pérdida de dinamismo de la demanda agregada. Si bien se ha reducido, todavía hay un déficit fiscal significativo que en parte se explica por el débil ajuste aplicado por el gobierno. Según la nueva metodología aplicada por el Ministerio de Finanzas, la deuda pública consolidada del sector público, a Julio de este año, alcanza 40.799 millones de dólares, que representa el 37,3% del PIB de la cual 39.447 millones corresponden a la deuda externa, que se ha incrementado ostensiblemente en los dos últimos años, lo cual ha generado que el servicio de la deuda aumente.

En el sector externo, el saldo de la balanza comercial, a Julio, del presente año, apenas era de 96 millones. Las exportaciones y exportaciones son similares a las del igual período del año pasado. Hay caída de precios de algunos productos y el de las exportaciones petroleras si bien ha subido en algunos meses en otros no. Se refleja una fragilidad en la situación externa.

En un artículo, del 26 de agosto de este año, advertí de la posibilidad de una recesión en Europa y EE.UU., podría afectar al país. Decía “el país exportó, en el primer trimestre de este año, a Europa el 18.7% del total y  26.5% a EE.UU. Con respecto a dicha región, si Alemania y Reino Unido entran en recesión arrastraran a toda Europa. Los principales compradores son Alemania, España, Holanda e Italia, lo que implicaría que, con una recesión, estos países importarían menos del Ecuador. E igualmente pasaría con EE.UU., con lo que nuestras exportaciones se reducirían…”. El efecto no solo se sentiría en este año, es posible, que en el 2020 continúe dicha recesión y si le agregamos que la mayor parte del ajuste fiscal se daría en ese año y que las reformas estructurales como la tributaria, laboral, del Banco Central y otras, que se plasmarían en leyes que entrarían a regir a partir del 2020. Si en la reforma tributaria se incluye el alza del IVA, lo más probable que la contracción de la economía siga en el siguiente año.

En consecuencia, puede registrase, por los factores señalado, recesión en 2019 y 2010, la situación social se agravaría por el aumento del desempleo, subempleo y sector informal lo que provocaría aumento de la pobreza e indigencia.

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