En un artículo anterior, advertimos sobre los efectos sociales de la política económica del gobierno que se enmarca dentro de los lineamientos del FMI. Los datos recientes confirman la tendencia del deterioro del mercado de trabajo, pobreza y nivel de vida.
Según datos el informe de Cuentas Nacionales Trimestrales I Trimestre de 2019, del Banco Central, la economía apenas creció 0.6% en el I Trimestre de este año, explicada principalmente por una contracción de la inversión pública. Este débil crecimiento influyó en el comportamiento del mercado de trabajo. En efecto, a junio de este año, con respecto al mismo período de 2018, la tasa de empleo adecuado se redujo en 1%, ubicándose en 37.9% mientras que la tasa de desempleo aumentó a 4.4% y la de subempleo creció 0.9% llegando a 20.3%. Por la tendencia de la primera variable, aumentó el sector informal urbano. El pobre crecimiento, la austeridad y el ingreso de inmigrantes extranjeros influyeron en el deterioro del mercado de trabajo.
Si revisamos los datos del INEC, por ciudades principales, la tasa de empleo adecuado, el empleo tiene una fuerte caída en dos ciudades la sierra: de 3.9% en Quito y 4.2% en Ambato, en cambio en la costa: Guayaquil aumenta 5.1% y en Machala se registra un incremento muy fuerte de 8.5%. Como consecuencia del comportamiento de la primera variable, la tasa de desempleo en Quito sigue alta en Quito (8.3%), que es donde se registra el mayor despido de empleados públicos e ingreso de extranjeros. En Ambato, se mantiene igual (4.7%) y en Cuenca disminuye levemente (4.5%). En la costa: Guayaquil registra una disminución llegando a 2.5% y en Machala cae a 5.5%. Así mismo, la tasa de subempleo sube fuertemente en Quito llegando a 14.3% y levemente en Ambato donde alcanza 15%.
Los datos de pobreza por ingresos, también reflejan un declive de la situación social. Así, a Junio de 2019, con respecto al mismo período, a nivel nacional, aumenta 1%, ubicándose en 25.5%, o sea un cuarto de la población. La pobreza urbana creció 0.9%, llegando a 16.8%, y la rural subió 0.8%, registrando un 43.8%. Paradójicamente, la pobreza se redujo en Quito y significativamente en Guayaquil. Respecto al grado de concentración del ingreso, medido mediante el coeficiente de Gini, aumentó en Quito y Guayaquil, pero se reduce levemente en Cuenca, Machala y Ambato.
De los datos, se comprueba la reducción de la tasa de trabajo adecuado y aumento de las de desempleo y subempleo que se explican por el débil crecimiento económico y la política de austeridad del gobierno. Sin embargo, este año, al parecer, según lo ha señalado un ex Ministro de Finanzas, no se ha realizado lo más fuerte del ajuste, y, por otro lado, el gobierno ha anunciado para Setiembre de este año el envío de dos proyectos de ley: reforma tributaria y reforma laboral, a los que se agregaría, en Agosto, de este año, otras reformas al Código de Finanzas Públicas, Empresas Públicas, Alianzas Público-Privadas y al mercado de valores.
En consecuencia, si lo más fuerte del ajuste se aplica en el siguiente año y entran a regir las dos reformas estructurales señaladas, en el 2020 se acentuaría la austeridad con lo que se augura un segundo año de contracción económica, y, por la vigencia de la reforma laboral, aumento del desempleo y subempleo, con un incremento de los niveles de pobreza, concentración del ingreso y, por ende, deterioro de los niveles de vida de la población.