LA REFORMA LABORAL Y LA PROPUESTA DE LA CCG Luis Rosero M.

La Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG) y la Federación Nacional de Cámaras de Comercio del Ecuador (FNCCE) han presentado un planteamiento de Reforma Laboral cuyo objetivo sería la creación de empleo y el impulso a la competitividad que coincide con algunas de las propuestas fundamentales del gobierno de la reforma estructural en el mercado de trabajo, exigida por el FMI.

La teoría microeconómica y los organismos financieros internacionales (FMI, BM, BID y CAF) coinciden en tres planteamientos fundamentales para generar más empleo: reducir la asimetría de información en el mercado de trabajo, reducción del costo de contratación y despido y la flexibilización laboral. La primera se refiere a que hay problemas de conocimiento de información de ofertas y demandas de trabajo, por lo que habría la necesidad de una oficina pública que coordine este conocimiento entre trabajadores y empleadores. La segunda, la fundamental, plantea que el desempleo se genera por el alto costo de contratación y despido de trabajadores, por lo que habría que reducir dicho costo para incentivar el empleo. La flexibilización hace referencia a que las formas de contratación del trabajo son muy rígidas por lo que habría que flexibilizarlas para incentivar el empleo.

La CCG y la FNCCE plantean que la finalidad de la reforma laboral propuesta es dar facilidad de contratación, de las jornadas de trabajo y de nuevas oportunidades de trabajo. Para ello, recomiendan 40 propuestas. En su diagnóstico señalan que en la Constitución de 2008 se eliminó el contrato por hora y en la Ley Orgánica para la Justicia Laboral y Reconocimiento del Trabajo en el Hogar también quitó los contratos a plazo fijo a partir de 2016. Según estas instituciones, estas normas hicieron rígido el mercado laboral y el empleo adecuado pasó de 44% en 2015 y a 37.9% en 2019 (Marzo). Este diagnóstico pasa por alto, en cuanto a los índices laborales, que en 2015 cayó el precio del petróleo y el nivel de actividad económica ha venido reduciéndose hasta la fecha, factor clave para explicar el desempleo. Hay que tener presente que el desempleo informal fue de 46.7%, el desempleo juvenil urbano llegó a 13.9% a Marzo de 2019 y el índice de competitividad, relacionado con el mercado laboral, fue 113 en 2018.

Hay 2 propuestas claves de la CCG. Para la flexibilidad laboral, plantea reintroducir el contrato de trabajo a tiempo fijo, crear el contrato por proyecto y ampliar el período de prueba de 10 a 180 días. Respecto al costo laboral, propone reducir las indemnizaciones por despido intempestivo de 3 meses a 1 mes por año y bajar el tiempo, de las mismas, de 25 meses a 12 meses. Elimina la jubilación patronal si hay despido para trabajadores entre 20 – 25 años de servicio y se reduce la pensión jubilar a 8 – 10% de la remuneración básica. Se establecen parámetros para la fijación de la remuneración básica (inflación y variación del PIB) y la parte central es que la jornada laboral pase a ser de 6 días, de Lunes a Sábado, con un máximo de 12 horas diarias.

En cuanto a la flexibilidad laboral, si bien es dable nuevas formas de contratación, como el contrato por proyecto. Más bien,  la normativa laboral debería ajustarse a las condiciones económicas, sobre todo en tiempo de crisis o cíclicas que provocan cierre de empresas y por lo tanto despido de trabajadores. Pero lo central de la propuesta de la CCG es la reducción del costo laboral. Así extender la jornada laboral a 6 días (incluyendo Sábado), sin variar la remuneración básica, implica no pagar el recargo adicional por horas de trabajo el Sábado. Se argumentará que el trabajador puede laborar las 40 horas en 3 días y medio y tener libre día y medio. Esto significa que tendría que trabajar, de Lunes a Miércoles 12 horas, cada día, y 4 horas el Sábado. Pero así, también implica no pagar los recargos adicionales de las 4 horas diarias, de Lunes a Miércoles. Así mismo, la fórmula para calcular el incremento de la remuneración básica se basa en la inflación y tasa de crecimiento. Si la inflación es muy baja (como sucede cuando hay dolarización) y el crecimiento es negativo (según la propuesta, por este factor, el incremento de la RB, sería cero) lo que implica un incremento salarial muy bajo.

Lo principal de la propuesta de la CCG en que se centra en reducir el costo laboral para aumentar la competitividad. Ésta depende principalmente de la productividad, lo que implica inversión en tecnología lo cual significa, para el empresario, un egreso por equipos y tecnología de punta. Poner el énfasis en reducir el costo laboral a costa del nivel de vida del trabajador implica evitar o reducir el gasto en tecnología, pero disminuyendo la calidad de vida del trabajador. Es una propuesta que sólo toma en cuenta una parte de la relación laboral pero destruye o disminuye la vida del trabajador o su familia, factor clave en la producción.

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