En los gobiernos de Rafael Correa se implementó una amplia reforma monetaria-financiera que implicó la modificación de la arquitectura financiera interna incluyendo cambios en la regulación y supervisión financiera que quedó plasmada en el Código Monetario. En este y los siguientes artículos sobre este tema revisaremos a propósito de los cambios que se avecinan en dicha arquitectura por el convenio a firmarse con el FMI en el gobierno de Moreno.
La reforma monetaria-financiera se inició la creación de los Ministerios Coordinadores, a mediados de Febrero de 2007, que puso al Banco Central (BCE) bajo la supervisión del Ministerio Coordinador de Política Económica (MCPE). Si bien en lo formal, hasta Octubre de 2009, el BCE mantenía su independencia técnica y administrativa, con el nombramiento de un nuevo Directorio, integrado por ministros y funcionarios de entidades públicas, éste siguió los lineamientos del MCPE, con lo cual la política monetaria, cambiaria, crediticia y financiera fue formulada por el Ejecutivo, consecuentemente perdiendo su autonomía el BCE, que ya había sido señalada, en la Constitución de 2008, al señalar que el Ejecutivo formulará dichas políticas y el BCE las ejecutará
La reforma continuó, a fines de Julio de 2007, con la Ley de Regulación del Costo Máximo Efectivo del Crédito. Dicha norma establece que el BCE establecerá la metodología de las tasas de interés por segmentos de crédito, éstas reflejarán el costo del crédito y se eliminan las comisiones. Así el BCE estableció un sistema de tasas, fijando una tasa máxima, sin embargo se siguió con el esquema de determinación de las tasas activas en base un promedio del sistema financiero más 0.5% de éste. En Diciembre de 2007, el Tribunal Constitucional declara inconstitucional varios artículos de dicha ley y, en cuanto a tasa de interés, determinó que se fijen según la ley de Régimen Monetario y Banco del Estado. El BCE, mediante resolución de Directorio, de fines de 2007, fijo un sistema de tasas de interés: activa referencial, pasiva referencial y la tasa activa efectiva máxima, con lo que limitó el aumento de las tasas. Así mismo, estableció regulaciones para reservas mínimas de liquidez, inversiones de las instituciones financieras públicas e inversión doméstica de la RMI.
Los cambios en el área monetaria-financiera continuaron con la creación de la red de seguridad financiera con 4 componentes: Fondo de liquidez, Seguro de Depósito, Resolución Bancaria y Regulación y supervisión bancaria, que reordenaron e hicieron más eficaz dicha red. La ley respectiva se aprobó a fines de Diciembre de 2008.
La reforma continuó con la inclusión del Sector Financiero Popular y Solidario dentro del sistema financiero privado, o sea las cooperativas de ahorro y crédito, y la creación de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria como su organismo supervisor que fueron establecidas en la Ley Orgánica de Economía Popular y Solidaria. Después con el Código Monetario y Financiero se incluyó, dentro de dicho sector, a las mutualistas, y, se agregan a éste la mayoría de los artículos de dicha ley.
Otro aspecto importante, de la nueva arquitectura financiera interna, fue la reforma a la ley de mercado de valores que estableció una serie de cambios en la institucionalidad de dicho mercado y de las bolsas valores. Se aprobó con Ley Orgánica para el Fortalecimiento y Optimización del sector Societario y Bursátil en Mayo de 2014.
Finalmente, con el Código Monetario Financiero, publicado en setiembre de 2014, se reúne en una sola norma, la legislación de la nueva arquitectura financiera que establece la institucionalidad del sistema financiero, las funciones de los organismos de regulación y supervisión, las funciones del Banco Central y se incluye el papel de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria.