Por una decisión del gobierno de Correa, los fondos previsionales cerrados de algunas instituciones públicas y de cesantía del Magisterio (FCME) fueron trasladados al BIESS, a partir de mediados de Mayo de 2015, para su administración, con el argumento de que había fondos públicos en los mismos. Esta decisión tuvo implicaciones políticas. La Contraloría realizó una auditoría en el período Junio de 2014 a Junio de 2018 y realiza observaciones al manejo de dichos fondos por el BIESS.
Según diario El Comercio, la auditoría de la Contraloría del traspaso de los fondos previsionales cerrados de 60 instituciones públicas, en 4 de ellas no se habríacumplido con los requisitos exigidos para dicho traspaso, como los resultados finales de las auditorias, entre ellas los fondos de Cesantía del Magisterio y los fondos previsionales complementarios cerrados de las universidades Nacional de Loja, Central del Ecuador y Técnica Estatal de Quevedo. Además, en algunos de los fondos, se entregaron préstamos a empleados que no eran participes del fondo. Según diario La Hora “También, Contraloría encontró que los comités de inversiones, en la mayoría de los fondos, no funcionaron, e incluso todavía no tienen reglamentos para su accionar. Esto según Juan José Castelo, representante del magisterio y presente en la lectura del borrador, provocó que se pierdan más de 200 millones de dólares de más de 200.000 participes.”
Las administradoras de fondos utilizan principios de finanzas para realizar una inversión financiera, entre ellos, los de rentabilidad, seguridad y riesgo, para ello establecen una política de inversiones entre valores de renta fija y variable, definida por un Comité de Inversiones. De la información recogida por los diarios señalados, al parecer no se contaba con comités de inversiones, ni al parecer política de inversiones, lo que implicaría que no se tomaron decisiones de inversión o, en otras palabras, no se invirtieron los fondos, lo que afectaría el rendimiento de los fondos. Por otro lado, con los fondos previsionales complementarios cerrados, administrados por el BIESS, se concedieron préstamos a no participantes del mismo. Esto podría implicar problemas de recuperación de cartera o sea morosidad, lo que afecta también a la rentabilidad del fondo. De acuerdo a las disposiciones legales, el BIESS debía cobrar hasta el 2% de los activos por la administración de los fondos. Si se dejaron de invertir, por un período los fondos, si hubo morosidad, esto reduce el rendimiento y si se deduce la tasa de administración de los fondos, la rentabilidad sería mucho menor. El representante del Magisterio señala que perdieron 200 millones de dólares. En síntesis, no se manejaron los fondos adecuadamente según los principios de finanzas señalados. El caso más crítico sería el fondo de Cesantía del Magisterio que, según declaraciones de sus ex directivos, habría tenido un capital de 400 millones y ahora, por los problemas de la caída de la rentabilidad, tendría mucho menos de esa cifra, lo que implicaría que se habría perjudicado financieramente a miles de maestros participes de dichos fondos. Pero además, el organismo supervisor habría fallado en el control de la administración por parte del BIESS.
Las finanzas, también establece principios, para los administradores de fondos e inversionistas, como los de responsabilidad y manejo técnico de los mismos, respetando las condiciones del mercado financiero. De la información de prensa recabada, se puede inferir que no hubo manejo adecuado de los fondos, afectando financieramente a los partícipes de los fondos, lo que puede tener implicaciones éticas y legales no solo para los directivos del BIESS sino a los funcionarios del organismo supervisor relacionados con el control a la administración de dichos fondos.
De información de los medios de comunicación, también se pudo recabar que la Contraloría habría pedido el reverso de dichos fondos en los 4 casos en que incumplieron los requisitos para el traspaso.
Más aún, el Presidente del Consejo de Administración, del Fondo del Magisterio Ecuatoriano, convocó a Directorio Nacional Ampliado, el 16 de Febrero, para tratar sobre la lectura del Informe definitivo del examen especial del FCME y al Superintendente de Bancos para coordinar el traspaso del BIESS al FCME. Alguien tiene que responder por la afectación del interés público, daño a los partícipes de los fondos, tanto los directivos y funcionarios BIESS como del organismo supervisor. La supuesta mala administración de dichos recursos provoca ahora esta reacción de los legítimos dueños del fondo de Cesantía del Magisterio. La decisión de revertir los fondos tiene también implicaciones políticas.