LA CONTRAREFORMA INSTITUCIONAL (II) Luis Rosero M.

En Agosto de 2018, escribí el primer artículo sobre este tema donde advertía que el gobierno pretende realizar una amplia contrarreforma institucional y señalé que, con la consulta popular del año pasado, empezó en varias áreas. Se ha anunciado que en el proyecto de ley de fomento productivo dos se harían, en el área financiera y de control y supervisión monetaria-financiera, una reforma en la institucionalidad del Banco Central y cambios en la ley de mercado de valores.

En el área financiera y regulación y supervisión monetaria, el gobierno de Correa,  efectuó una profunda reforma que se plasmó en el Código Monetario Financiero. En la Revista Ecuador Debate # 79, de Abril de 2010, publiqué el artículo ´´Los cambios institucionales en el Banco Central del Ecuador´´ en el  que analicé las principales reformas que se efectuaron en la institucionalidad, funciones y actividades del ex instituto emisor. En ese artículo señalaba que, en la Constitución de 2008, respecto al Banco Central del Ecuador (BCE), se establecieron los objetivos de la política monetaria, cambiaria, crediticia y financiera. Señala la norma que dichas políticas las formulará el Ejecutivo y el Banco Central las ejecutará y con la ley Reformatoria a la ley de Régimen Monetario y Banco del Estado, de Octubre de 2009, se confirma que el ex instituto emisor tendrá como funciones instrumentar, ejecutar, controlar y aplicar las políticas monetarias. Esto significó que el BCE perdió su autonomía para dictar dichas políticas. Además dicha ley cambia la composición del directorio del BCE, disponiendo que sus miembros ya no serán elegidos por el Congreso, a propuesta del Presidente, sino que estaría conformado por 3 Ministros, 2 funcionarios públicos y un delegado del Presidente. Finalmente, con la aprobación del Código Orgánico Monetario y Financiero, publicado en R.O, de Setiembre de 2014, se elimina dicho directorio y establece una Junta Monetaria Financiera que dictará las medidas en esa área.

La teoría económica ortodoxa y los organismos financieros internacionales, entre ellos el FMI, defienden la autonomía del Banco Central para manejar la política monetaria y financiera ya que así garantizarían la estabilidad de precios y, además, promoverían la credibilidad en dichas políticas. El proyecto de ley plantearía la independencia del BCE, lo que implicaría que retomaría el manejo de la política monetaria, cambiaria y financiera, lo que a su vez llevaría a que tenga un directorio independiente con delegados nombrados por la Asamblea o Consejo de Participación Ciudadana, propuestos por el Presidente, como era antes. Es posible también que se realicen cambios en las funciones del BCE respecto a la política de tasas de interés, reservas mínimas de liquidez, inversiones de las instituciones financieras públicas e inversión doméstica de la RMI (que antes se invertían en el exterior).

La otra reforma que se propondría, en dicho proyecto de ley, sería en la ley de mercado de valores. En el gobierno de Correa se hizo una reforma al mercado de valores que se plasmó en  LA LEY ORGÁNICA PARA EL FORTALECIMIENTO Y OPTIMIZACIÓN DEL SECTOR SOCIETARIO Y BURSÁTIL (RO SUPLEMENTO 249. MAYO 20, 2014). Entre otros aspectos, está constitución de la Junta de Regulación del Mercado de Valores que sustituyó al Consejo Nacional de Valores, la obligación de las Bolsas de Valores de constituirse en sociedades anónimas, la formación de un Depósito Centralizados de Valores del BCE, etc. Dicha ley, en su art. 19, establece que la inversión o desinversión de valores que se realicen entre instituciones del sector público no requieren pasar por el mercado bursátil, pero si una inscripción gratuita en la bolsa de valores. Por otro lado, la Junta Bancaria, con resolución 2017-1973 obligó a los bancos a vender empresas que no tengan relación directa con su actividad, entre ellas sus casas de valores. Finalmente, como política, el BIESS restringió sus inversiones en el mercado bursátil. El proyecto de ley pretendería devolverle la potestad de los bancos a tener casas de valores. Y por otro lado, el BIES regresaría al mercado de valores. En efecto, la ex gerente del BIESS anunció que la institución tiene un presupuesto de inversiones, para 2019, de 300 millones en las bolsas de valores.

En síntesis, las reformas al BCE buscan devolverle la autonomía y el manejo de la política monetaria y financiera; por otro lado, los bancos podrían volver a tener casas de valores y el BIESS invertiría en el mercado de valores. Se trata, sin duda, de algunas de las condiciones del FMI para otorgale financiamiento al país.

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