PROFORMA 2019 REAJUSTADA: ¿CONDUCE AL FMI? Luis Rosero M.

Por las críticas por la reducción de gastos sociales, elevado gasto en burocracia y disminución de la inversión pública, el ejecutivo reajustó la proforma de 2019 respondiendo a las observaciones de la Asamblea y realizando algunos recortes en ciertos rubros que encaminan a un eventual acuerdo con el FMI.

La proforma inicial 2019, enviada a la Asamblea, era de 36.160 millones de dólares que, sin incluir la cuenta de financiamiento de derivados deficitarios (4.481 millones), alcanzaba 31.746 millones, la reajustada la reduce a 31.301 millones, o sea una disminución de 1.3% (427 millones), que implica disminución de personal contratado (205 millones), reducción de subsidios a combustibles y menor gasto en bienes de consumo. Las inversiones públicas se mantienen en 3.314 millones (en relación a la proforma inicial), pero representan una disminución en relación a la proforma de 2018. Se reduce la estimación del déficit fiscal que pasa de 3.6 a 3.2% del PIB y se disminuye levemente las necesidades de financiamiento de 8 a 7.5% del PIB. Entre los supuestos, se cambia la estimación del precio del barril de petróleo de 50,05 a 58.29 dólares (que provocaría una reducción de ingresos petroleros por 1600 millones), la inflación se proyecta en 1.07% y la tasa de crecimiento en 1.43%. Además, el Ministerio de Finanzas publicó el Plan de Prosperidad 2018 – 2021 en el que se hace una descripción de una economía desbalanceada, una propuesta de sanar la economía (se expone que se han tomado 11 medidas), aplicar una política para proteger a los más vulnerables, dar mayores oportunidades y menos carga a los ciudadanos, transparencia y combate a la corrupción, que espera como resultado, en el año 2021, una reducción del déficit fiscal 0.7%  y de las necesidades de financiamiento a 3.5% del PIB.

De las observaciones de la Asamblea a la proforma 2009 inicial, el ejecutivo incluyó en la reajustada, entre otras: 350 millones para pago de jubilaciones, no recorte del presupuesto de las universidades, se mantiene los 1000 millones de ingresos por concesiones de entidades públicas, en educación se incluyen recursos para mantenimiento, reparación y construcción de nueva infraestructura, en salud se consideran recursos para tratamiento de adicciones y compra de medicamentos, acepta trasladar recursos para cubrir el 40% de las pensiones jubilares pero queda por definirse la cifra.

Al reducir el precio referencial de petróleo de la proforma se reducen los ingresos, por lo que para compensar dicha disminución se va acudir a un recorte de subsidios a los combustibles, excepto el gas.

En síntesis, la proforma 2019 reajustada prevé recorte de personal contratado, reducción de subsidios a los combustibles (gasolina y diésel), excepto gas y realizar concesiones de servicios públicos. En éste último caso, el interrogante es cuales, ¿se concesionarán las entidades rentables como CNEL y otras? Se sigue insistiendo en proyectar una tasa de crecimiento alta de 1.43% cuando el FMI proyecta una de apenas 0.7%. En consecuencia, se contraerá la economía, aumentará el desempleo y subempleo, crecerá la deuda, continuará la iliquidez y los desequilibrios macroeconómicos se mantendrán en niveles poco manejables. En definitiva, con esta política gradualista, se está preparando el camino para un eventual acuerdo con el FMI, con medidas similares a la adoptó Argentina para acceder a un crédito con dicho organismo internacional.

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