Como hemos señalado, en artículos anteriores, los problemas macroeconómicos del país, en la actual coyuntura, son el alto déficit fiscal (estimado en 7% de PIB), la falta de liquidez fiscal y el crecimiento de la deuda pública (DP). El coeficiente DP/PIB, según el MEF, a mayo de este año, fue de 46.5%, o sea 48.372 millones de dólares, siendo 34.380 millones la deuda externa. Según, la prensa, el gobierno requeriría 5.500 millones adicionales de deuda y el riesgo país, al 12 de Julio, alcanzó 680 puntos. A esto se agrega, la evidente falta de liquidez fiscal. El Ministro de Finanzas declaró que el país no emitiría deuda externa. Según parece por las condiciones económicas o por un viraje hacia una posición más liberal en lo económico, el gobierno firmaría un convenio con el FMI.
En la reciente visita del FMI al país, para la revisión del cumplimiento del artículo IV, señala “La nueva «Ley de Fomento Productivo», aprobada por la Asamblea Nacional en junio, contiene mejoras notables en el marco de la política fiscal que van en la dirección correcta,…. nos sentimos alentados por las medidas adoptadas recientemente destinadas a suavizar la rigidez del mercado laboral en algunos sectores”
“Sin embargo, la economía parece estar enfriándose, como lo demuestra la contracción del 0,7 por ciento en el primer trimestre de 2018 con relación al trimestre anterior… un 4,8 por ciento del PIB en 2017, el déficit aún es grande”
“Sin embargo, una consolidación fiscal más balanceada y anticipada ayudaría a aumentar la confianza y reducir los costos de endeudamiento y a alcanzar más rápidamente niveles de déficit más sostenibles.”
“Es necesario fortalecer la posición externa de Ecuador, incluyendo un incremento adecuado del nivel de reservas. La tasa de cambio efectiva real está sobrevaluada, lo que representa una restricción para la competitividad, el crecimiento y la creación de empleo, así como una vulnerabilidad para las perspectivas económicas.”
“Además, son necesarias más reformas en el lado de la oferta para mejorar la competitividad de Ecuador, fomentar la creación de empleo y aumentar la productividad. Ecuador podría beneficiarse de una reducción de la rigidez del mercado laboral, la ampliación de los acuerdos comerciales, una mejora en la eficiencia y confiabilidad del sector energético, además de continuar con los esfuerzos para enfrentar la corrupción “
Además de los desequilibrios señalados el FMI apunta la desaceleración económica, un bajo nivel de la Reserva Internacional de Libre Disponibilidad y sobrevaluación cambiaria. Al parecer, dada las difíciles condiciones para acceder al mercado financiero internacional y por el alto riesgo país, el Ministro de Finanzas decidió no emitir deuda externa, pero como requiere 5.500 millones de dólares para el Presupuesto del Estado y liquidez fiscal, la opción que le quedaría es firmar un convenio stand by con el FMI. Para ello, el gobierno estaría cumpliendo con algunos de los condicionamientos como la eliminación de burócratas con contratos de servicios ocasionales y un nuevo código laboral. Le faltaría por cumplir con la flexibilización de loes mercados del sector energético (gasolinas, gas y electricidad) y un ajuste fiscal. Sería un acuerdo similar al de Argentina, que facilitaría recursos emergentes para aliviar la falta de liquidez fiscal e incrementar las reservas. Los subsiguientes desembolsos estarían sujetos al cumplimiento de metas macroeconómicas (déficit fiscal, techos de deuda, etc.) y el condicionamiento de la política económica. La interrogante es cuando se firmaría el convenio con el FMI. Como van a realizarse elecciones seccionales en Marzo de 2019, podría aplazarse el acuerdo hasta después de esa fecha.