RESEÑA DEL LIBRO ENRIQUE VIII Y SUS SEIS MUJERES de Francis Hackett, Editorial Juventud, 6ta. Edición, 1992, Barcelona Luis Rosero M.

libro Enrique VIII y sus 6 mujeresEsta obra describe la vida de Enrique VIII (1491 – 1547), basado en documentos históricos, como Rey de Inglaterra (1509 – 1547) detallando su accionar en la política interna e internacional, en sus relaciones amorosas y en la sociedad inglesa.

Fue hijo de Enrique VII, se convirtió en segundo rey de la dinastía Tudor. En 1509, con la muerte de su padre, accede al trono y se casa con Catalina de Aragón, hija del rey Fernando de España. El matrimonio de ella, fue inicialmente con Arturo, el hijo mayor de Enrique VII, pero como falleció, su padre arreglo las nupcias con Enrique a fin de lograr apoyo contra Francia, el impulso del comercio con Flandes y ser pieza de la partida de ajedrez en el tablero de Europa. El rey para gobernar se apoyaba en el Consejo, la Asamblea, el Parlamento, el gabinete y en su canciller. Wolsey, un prelado, fue nombrado a como canciller y Tomas Moro (también religioso) subaguacil de Londres. Wolsey manejaba la política interna y la externa orientada a que Inglaterra sea la dueña absoluta de Europa. Los problemas maritales con Catalina comenzaron por sus abortos y no poder darle un heredero. Desde el inicio, tuvo conflictos con la Iglesia por el poder que ésta ejercía, que se expresaba con los dos tercios de los votos de la Cámara de los Lores. En lo externo, los problemas se generaron por las buenas relaciones del Papa con Francisco, rey de Francia, que firmaron un concordato. Entre ellos y España, aunque ésta tenía territorios de lo que hoy es Italia, se repartían otros territorios itálicos y otras regiones. En Febrero de 1516, dio a luz Catalina una niña: María de Tudor. Wolsey administraba justicia, manejaba la Asamblea, el Parlamento y, en la política externa, buscaba mantener la balanza de poder europeo, mientras se enriquecía al recibir coimas en su gestión. En 1519, disolvió el Parlamento y lo sustituyó por el Consejo durante 8 años

Según el autor, la reforma de la Iglesia promovida por Lutero fue combatida por Enrique e incluso escribió un libro defendiendo la fe católica, con el apoyo de Tomas Moro. Entró en guerra con Francia, para lo cual nombró a Moro como Presidente de la Cámara para aprobar impuestos para financiar la guerra. Con la muerte del Papa, vino la lucha por la sucesión. Los intereses de Francia y de España se unieron para elegir un Papa que esté a favor de sus intereses mientras que Inglaterra buscaba otro candidato. En el escenario europeo, España derrotó a Francia en la guerra y obligó a la firma de un tratado ignominioso.

El rey se enamoró de Ana Bolena, que no estaba dispuesta a entregarse sino era reina. Esto llevó  a Enrique a pedir la anulación de su matrimonio, al Papa en 1527, para lo cual delegó a Wolsey.  Por otra parte, Thomas Cranmer le presento al rey una solución para el problema. El Papa se oponía a tal divorcio, y el Canciller no tuvo éxito, por lo que Enrique busco la forma de acusarlo de alta traición y lo condenaron al patíbulo. El rey lo sustituyo por Thomas Moro, que llevó el tema a la Asamblea que, además de reconocer que el Canciller podía otorgar divorcio legal, declaró a Enrique cabeza de la Iglesia, formándose la Iglesia Anglicana. El rey obligó al Parlamento a aprobar una legislación anteclerical y dejar sin rentas al Papa. Tomas Moro se opuso a la decisión del rey, quien tuvo que renunciar por esta posición y fue nombrado Thomas Cromwell. Como Moro  no se retractaba de su posición,  el rey busco la forma de acusarlo de traición, declarándolo culpable y fue ejecutado. El rey se casó con  Ana, que le dio una hija, pero su alegría no duro mucho pues descubrió que su mujer tenía amoríos con otro joven, por lo cual ambos y otros fueron hallados culpables y condenados a morir.

Hackett relata que, por temor a una conspiración, el rey obligó a su hija María a firmar una acta de sumisión en la que aceptaba que todo lo actuado por su padre era correcto, lo que significó un reconocimiento público de su accionar. Siendo jefe de la Iglesia Anglicana dispuso un programa teológico que contenía 10 artículos que mantenía normas y costumbres religiosas restrictivas pero que incluían algunos dogmas católicos. Por ello, se produjeron levantamientos en varios distritos  que pedían la restauración de abadías, exención de los tributos, abolición de estatutos sobre tierras heredadas, etc. El rey envío a emisarios, con el apoyo de la nobleza, a contener la rebelión y éstos, engañando a los líderes de la revuelta, los invitaron a Londres para que hablen con el rey. Fue una maniobra para ejecutar a los cabecillas de la revuelta. El Parlamento, a instancias de Cromwell, aprobó una norma que otorgó la potestad al rey de disponer de bienes y poder asignarlos a otras personas. Enrique había saqueado abadías y sus bienes pasaban a manos del monarca. Cromwell era el hombre fuerte y además dirigía el Parlamento bajo las órdenes del rey. Para dejar la soledad, se casó con Jane Seymor, que tuvo un hijo, Eduardo, en 1537, que sería el heredero, pero ella murió algunos días después del parto.

Según el autor, el rey y Cromwell utilizaron el Parlamento para la formación de una autocracia. Los militares ejercían su influencia en el Consejo. Enrique no solo controlaba el poder político sino también el religioso pero además manejaba la opinión pública. Para ganarse ésta, apareció como benevolente y promulgó 6 artículos de la política religiosa, flexibilizando la anterior norma, que no fueron aceptados por los protestantes alemanes. Cromwell, por su parte buscaba una nueva esposa para el rey. Ana de Cleves (alemana), con la cual se casó en 1540, entre otras razones para aliarse con los protestantes que se habían alejado, pero no le gustó la novia al monarca. Para castigar a Cromwell, por este error, entregó documentos a un alto funcionario, que lo incriminaban. El Canciller fue apresado y llevado a la Torre de Londres, como todos los condenados a muerte, y ejecutado en 1540, el mismo día en que se casó con Ana de Cleves. El rey se apoderó de la fortuna de éste.

Cranmer fue nombrado canciller mientras que el rey buscó una nueva joven esposa: Catalina Howard, con la que celebró el quinto matrimonio. Sin embargo, ella había mantenido amoríos con un joven antes de su matrimonio con el rey. Este ordenó formar una comisión para una investigar, la que determinó su culpabilidad y fue condenada junto con su ex novio a morir decapitada. En el panorama internacional, Francia y España habían firmado la paz, pero el Papa convocó a un concilio y continuó persiguiendo a Lutero. Por matrimonios de conveniencia arreglados, Inglaterra se veía amenazada por estos dos países. Por ello, para atacar a Francia, invadió Escocia, y luego se apoderó de Boloña mientras que el emperador español invadió Francia. El rey firmó un tratado con Escocia y sello la paz con Francia, devolviéndole Boloña. Para abatir su soledad, celebró su sexto matrimonio con Catalina Parr en 1543. Enrique murió 28 de Enero de 1547.

La obra, a más de relatar la vida amorosa del rey, muestra cómo se convirtió en un político hábil, calculador y cruel, controlaba la justicia  e instituciones parlamentarias y fuerza pública que usaba como instrumentos (así como maniobras, maquinaciones, manipulaciones, etc.) para eliminar a sus enemigos y exigía la sumisión hasta de su propia familia. Manejaba la opinión pública. Con Enrique VIII, imperó el absolutismo, autocracia y se declaró jefe de la iglesia en función de sus intereses. Logró fortuna apoderándose de bienes de la iglesia, ex funcionarios y opositores. Con documentos oficiales, se revela cómo se arreglaban matrimonios con los reyes con fines políticos y como el Papa intervenía en guerras, influía en la política interna y externa de varios países y su elección era decidida por las principales potencias de Europa. También se devela que el monarca se aliaba con nobles y poderosos para conseguir sus propósitos. Si bien actuó contra la iglesia al apoderarse de sus bienes, detestaba el abuso y vida esplendorosa de sus miembros, fue hábil en flexibilizar las normas religiosas que estaban en línea con el sentir del pueblo y cercanas al protestantismo. Logró mantener el balance del poder en Europa, aunque no participó del reparto de regiones europeas y africanas entre Francia y España, pero se anexó Escocia e Irlanda, para formar la Gran Bretaña. Incidió en el fin del régimen feudal y posibilitó el nacimiento de la nueva clase burguesa.

Lo irónico, de la historia, es que Enrique siempre buscó tener un hijo que fuera el heredero de la corona. El que tuvo murió siendo niño y, le sucedió María, hija de Catalina de Aragón y, después al fallecer ésta,   Isabel,  hija de Ana Bolena, se convirtió en reina.

 

 

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