El conflicto entre el Presidente de la Asamblea y Fiscal destapó la serie de mecanismos políticos que utilizan las altas esferas de poder para obtener sus propios objetivos. Luego la elección del nuevo presidente del legislativo y negociaciones se develaron las distintas maniobras y pactos que se dan en esa función del estado para elegir dignidades y aprobación de leyes que han generado un deterioro de la credibilidad y confianza en las distintas funciones e instituciones del Estado. A eso se suma, con la designación de la nueva ministra de Finanzas, incertidumbre y expectativas sobre el manejo de la economía.
De acuerdo con los datos de una consultora, entre Mayo de 2017 y Marzo de 2018 ha disminuido la confianza en el gobierno, en las instituciones públicas y el optimismo de la población. A eso se suma, la reducción en la confianza de la economía debido al deterioro de la situación y perspectivas económicas. Otra consultora, en su informe, indica que, en alto porcentaje, la población cree muy poco o nada en la Asamblea Nacional, Fiscalía del Estado, Contraloría y CPCCS. Estas tendencias reflejan la poca credibilidad y confianza de dichas instituciones de la población y como éstas van en caída como consecuencia de los hechos ocurridos con la destitución del Presidente de la Asamblea y los nuevos nombramientos en esta función del Estado y el transitorio del CPCCS así como de los hechos de corrupción y el enjuiciamiento de los responsables.
Para complicar el escenario, la destitución de autoridades del gobierno anterior, el reparto del poder en la Asamblea y no poder conseguir los votos necesarios, por parte de AP, para reestructurar el CAL y otras dignidades muestra claramente que el gobierno debe de pactar con toda la derecha y otros grupos para obtener resultados en la Asamblea. Para aumentar las dificultades, se dio un ataque en la frontera, por grupos irregulares, muriendo 3 soldados, que refleja los problemas de seguridad nacional.
A eso se agrega el complicado panorama económico que, con el anterior ministro de Finanzas, no enfrentó los desequilibrios: fiscal, de comercio exterior, de liquidez, de deuda pública, etc. El nombramiento de la nueva ministra de Finanzas, una economista pragmática, genera expectativas sobre el rumbo económico que tomará el gobierno.
En consecuencia, hay un escenario crítico en el país tanto por el factor político y económico. Es preocupante el deterioro de la credibilidad y confianza de la población en las principales instituciones públicas y el manejo que se hace en la Asamblea. Los problemas de corrupción y los juicios a los responsables dejan entrever el tramado que implican a funcionarios. Se ha anunciado que se lanzará el plan económico y es de esperar que se enfrente los desequilibrios económicos tanto los de corto plazo y estructurales. En los primeros hay la expectativa de si se aplica el ajuste fiscal y, en los segundos, que tipo de reforma estructural se llevará cabo: reforma laboral, del estado, de comercio exterior, etc. Esta semana es crucial en el campo económico.