BOOM LITERARIO ECUATORIANO COMANDADO POR MUJERES, por LRM

El boom literario ecuatoriano, en el segundo quinquenio de la década pasada, fue encabezado por mujeres. En efecto, varias escritoras lograron obtener reconocimientos nacionales e internacionales y algunos de sus libros están entre los primeros lugares según la crítica. Entre ellas está Mónica Ojeda, guayaquileña, que, en ese periodo, ha publicado Nefando (Candaya, Barcelona, 2016) y Mandíbula (Candaya, Barcelona, 2018). Integró la lista Bogotá 39-2017 que integra a los 39 escritores latinoamericanos menores de 40 años con mas talento y proyección en la década y recibió el premio Prince Claus 2019 Next Generation. Los Premios Prince Claus, con sede en Ámsterdam, honran a personas y organizaciones visionarias por su excelente trabajo innovador en los campos de la cultura y el desarrollo. Mandíbula fue considerada por el suplemento Babelia de El País como uno de los 50 mejores libros publicados en 2018.

La escritora María Fernanda Ampuero, guayaquileña, recibió el premio Cosecha Eñe por el relato de Nam, en 2016. Sus obras han sido traducidas a varios idiomas. En 2018 publicó el libro de cuentos Pela de Gallos (Páginas de Espuma, Madrid, 2018). Un crítico literario, Jorge Carrión,  del New YorK Times, lo consideró como uno de los mejores libros de ficción del año. Desde 2019 es Gerenta del Plan Nacional del Libro y la Lectura José de la Cuadra del Ministerio de Cultura de Ecuador.

En 2019, Natalia Garcia Freire, cuencana, publica su primera novela Nuestra Piel Muerta (La nava suiza editores, Madrid, 2019). Ha recibido elogiosos comentarios del escritor Miguel Muñoz, de Oscar Lopez del programa literario Pagina Dos, de TV española y de Marta Sanz, de Babelia,.El crítico literario, Jorge Carrion, del New York Time, incluyo a Nuestra Piel Muerta entre los mejores 12 libros escritos en ese año.

Hay otras escritoras ecuatorianas que han destacado y recibido reconocimientos. En esta reseña hemos incluido a las escritoras ecuatorianas que han destacado a nivel internacional, en el periodo señalado, tanto por ser publicadas por editoriales extranjeras o recibido buenas críticas en medios internacionales. Entre los hombres, destaca Raúl Vallejo, manabita, que con su novela Gabriel (a) (Penguin Random House, 2019)ganó el premio de novela breve Miguel Donoso Pareja en la Feria Internacional del Libro de Guayaquil (2018). El escritor ganó también el premio 2018 de la Real Academia Española (RAE) por su novela El perpetuo exiliado (2016). Fue Ministro de Educación y Cultura.

FERIA INTERNACIONAL DE LIBRO (FIL) QUITO 2019

Se realizó la Feria Internacional del Libro en Quito, Ecuador, entre el 18 al 22 de Diciembre, en la que se presentó una programación literaria  que incluyó el lanzamiento de libros, conferencias, talleres, recitales y mesas de redondas sobre las políticas de fomento a la lectura y editoriales universitarias. También se llevó a cabo el I Encuentro Internacional de Cuentistas Pablo Palacio y fueron invitados algunos escritores latinoamericanos. En esta ocasión, se dio mucha apertura a las pequeñas editoriales que exhibieron algunas publicaciones recientes. Como decían los promotores fue “La gran fiesta de la literatura ecuatoriana” pues permitió conocer lo nuevo y lo viejo de nuestra poesía, novela, cuento, etc.

En la feria pude adquirir algunas novedades. De literatura, Nuestra piel muerta, una novela breve, de la cuencana Natalia García Freire, editada por la editorial La Navaja Suiza, de España. Esta obra consta y fue reseñada por el New York Time como una de las mejores de la literatura latinoamericana. Otra interesante obra es La ciudad fragmentada de Jean d’ Agreve, de Medardo Angel Silva, el poeta guayaquileño, que también trabajó como periodista. En los artículos, hace una reseña de la situación social, de la estructura de clases y los problemas de la ciudad. La recopilación de los artículos del poeta fue realizada por Jefferson Meza, profesor de la Universidad de las Artes, y publicada por UArtes Ediciones Visual, de dicho centro de estudios. En el campo filosófico, La Definición de la cultura, de Bolívar Echeverría, profesor ecuatoriano en la Facultad de Filosofía  y Letras, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Él fue un filósofo y crítico marxista que escribió obras de filosofía, modernidad, materialismo y sobre campo ciudad. La obra fue publicada por el Fondo de Cultura Económica. Estuve buscando, en la feria, la novela Mandíbula, de Mónica Ojeda, guayaquileña, pero no la encontré por lo que opté por la versión electrónica publicada por Amazon.

M. Ojeda, N. García, M. Ampuero y otras forman parte del actual boom ecuatoriano de la literatura, representado por mujeres, que han tenido resonancia internacional y han ganado reconocimientos y recibido elogiosas críticas, por sus obras, en diarios internacionales.

COMENTARIOS A LA REVISTA CASA PALABRAS # 39 DE LA CCE Por LRM

La revista # 39 de la CCE contiene artículos sobre literatura, entrevistas, comentarios sobre cine y reseñas de libros. De esta edición destacamos tres artículos:  sobre Hemingway, el de Medardo A. Silva (escrito el primero en homenaje a los 120 años de su nacimiento y, el segundo, al centenario de su muerte) y el primer capítulo de la última novela de Raúl Vallejo.

El artículo de Yuliana Marcilo relata la vida de Hemingway (1899 – 1961), ganador del premio Pulitzer (1953) y el  Nobel de Literatura (1954). Señala la autora que, desde joven, se dedicó al periodismo. Su vida estuvo muy relacionada con la muerte ya que su padre, dos hermanas y una nieta se suicidaron y el mismo lo hizo. Fue un hombre machista y amante de la buena vida: comida y bebida. Quien no recuerda sus tres grandes obras: Adiós a las armas (1929), Por quién doblan las campanas (1940) y El viejo y el mar  (1952). Esta última fue hecha película. Estuvo algún tiempo en Cuba y se realizó película sobre su vida Papá: Hemingway en Cuba. La articulista comenta que los personajes de su obra ha sido tildada de andrógina:  personas que tienen ambigüedad respecto a su orientación sexual. A pesar de todos sus malos atributos personales, como los grandes escritores, mostró ser, en la escritura, uno de los grandes de la literatura universal.

El artículo Medardo a. Silva (1898 – 1919), El poeta y su obra, destaca también la relación con la muerte que tuvo gran parte de sus poemas. Fue profesor, tuvo problemas para publicar su obra pero la revista Anarcos publicó un artículo con el título “Un niño poeta”. Dada la excelencia de su poesía pudo publicar en varias revistas y publicaciones del país. En su libro El árbol del bien y el mal (1918) se publican sus poemas, en los que se reflejan su calidad como poeta enmarcado en un estilo melancólico y triste.  Fue parte del grupo de la corriente modernista compuesto por autores quiteños y guayaquileños. Se los nominó como los poetas malditos por la trágica muerte de algunos de sus miembros. En su libro hay varios poemas relacionados con la muerte: Ofrenda a la muerte, Epístola, La muerte enmascarada, La muerte perfumada. Últimamente se han publicado algunos libros sobre dichos poetas, entre los que están: Decapitado (2016), con poemas ilustrados, y Locura y muerte de los poetas malditos, Wilson Miño G. (2007).

En el cap. 1 de la novela Gabriel (a), Raúl Vallejo, expone la difícil vida de un chico trans que se convierte en Gabriela, que es acosada y agredida por hombres machistas que no entienden o no aceptan su tendencia de género, de este ser humano convertido en chica, una mujer transgénero.  Se trata de la sociedad ecuatoriana a la que le es difícil aceptar que además de los heterosexuales hay otros géneros y que quieren vivir su vida con otro cuerpo que la biología no los doto. Se trata de la batalla de género que a la sociedad la mantiene en un dilema de género, más aún cuando en el país se aprobó, el matrimonio igualitario. Vallejo, recibió por esta novela corta, en 2018, el Premio Miguel Donoso Pareja, en la Feria Internacional del Libro de Guayaquil.

Como siempre, la revista revela su calidad y la selección de artículos, a cargo de Patricio Herrera, muestra sapiencia escogiendo a autores de talla universal, grandes poetas nacionales y escritores actuales que van irrumpiendo en el marco nacional e internacional. Bien por la literatura ecuatoriana, que está resurgiendo con jóvenes valores como Mónica Ojeda, Solange Rodríguez, María F. Ampuero  Raúl Vallejo y otros que muestran al mundo su calidad de escritores.

COMENTARIO SOBRE REVISTA CASA PALABRAS # 38 DE LA CCE Por LRM

La revista Casa Palabras # 38 de la Casa de la Cultura Ecuatoriana presenta varios artículos sobre literatura, filosofía y música. Destacamos, de la primera, tres artículos. El de Walt Whitman, un poeta y ensayista universal; a nivel nacional, la novela de Mónica Ojeda y el cuento de Solange Rodríguez.

El artículo de Yuliana Marcillo resalta de Whitman el ser considerado fundador de la poesía moderna en el siglo XIX, pero destaca también su posición contra el esclavismo, la injusticia de los grupos marginados (afroamericanos) y la libertad sexual.   En el largo poema Canto a mí mismo, le canta a la naturaleza, al hombre, a la mujer, al amor, a la vida, al trabajador, a Dios, etc. En su parte 21 dice: Yo soy poeta del cuerpo/Yo soy poeta del alma/Los placeres celestiales están conmigo y los  tormentos infernales también están en mí…/Yo soy el poeta de la mujer así como del hombre…..Y digo que no hay nada tan grande; como ser madre de hombre…. Este poema tiene 52 estrofas, al leerlo y sentirlo no queda duda que Whitman es un poeta universal.   

El artículo sobre Mónica Ojeda, la escritora guayaquileña, hace una reseña de su obra. Subraya que “Forma parte de la prestigiosa lista de Bogotá 39-2017 que recoge a los 39 escritores latinoamericanos menores de 40 años con más talento y proyección de la época”. Sin duda, Ojeda irrumpió en la literatura latinoamericana con su segunda novela Nefando (Candaya, 2016)  con un tema tabú: la violencia en el sexo. El artículo incluye el primer capítulo de  su última novela Mandíbula (Candaya, 2018). Al leerlo, se puede apreciar un argumento y trama bien elaborada, con toque de suspenso y miedo, de una estudiante secuestrada. Se entreteje la emoción del miedo como parte central del capítulo. Al terminar éste, se nota la calidad literaria de la autora y su visión moderna de la violencia. Una novela de calidad, que ha tenido éxito,  explica que haya sido publicada por una editorial española.

Finalmente, se reproduce el cuento El mar espera entre las astas de los ciervos, de Solange Rodríguez. Es cuento corto, en el que la autora hace gala de su imaginación  y capacidad narrativa. Es un cuento algo macabro que deja el mensaje que las mujeres pueden contribuir a salvar a un pueblo. La escritora guayaquileña muestra su don literario y capacidad elaborar cuentos fantasiosos que dejan un mensaje al lector. Ella ha recibido varios reconocimientos, entre ellos el Premio Joaquín Gallegos Lara (2010) y el premio Matilde Hidalgo (2017).

En este número, su director nos entrega una diversidad de géneros literarios: poesía, novela, cuento, etc., y rememora a autores de talla universal y nos presenta los nuevos escritores nacionales que no solo han tenido éxito en nuestro territorio sino que hoy tienen reconocimiento internacional. Pero además, nos reseña, como parte de la cultura, a autores de filosofía, música y pintura. En síntesis, diversidad literaria y cultural. Nuevamente felicitaciones, a su Director, por el elevado nivel literario y cultural de la revista.                         

NOTA SOBRE CENTENARIO DE FALLECIMIENTO DE MEDARDO ANGEL SILVA por LRM

El 10 de Junio de 2019 se celebra el centenario del fallecimiento de Medardo Angel Silva, el poeta guayaquileño. Nació el 8 de Junio de 1898, a los 16 años publica sus primeras poesías y en 1917 se imprime su primer libro El árbol del bien y el mal que contiene prosas líricas, poemas y otras figuras literarias. En 1919, escribe una columna en El Telégrafo y un poemario épico. Fue influido por modernismo americano, en la figura de Rubén Darío y Amado Nervo así como por la generación de los simbolistas franceses representados por Verlaine y Baudelaire (Las flores del mal), llamados los poetas malditos, ya que el primero escribió una obra con ese título.

Silva formó parte de los poetas de la generación decapitada, llamada así por el suicidio de cuatro de sus integrantes: Ernesto Noboa y Caamaño, Humberto Fierro, Arturo Borja y él. Fue parte de la escuela modernista cuyas características principales eran: “anticonformismo, un rechazo acentuado al convencionalismo burgués, un marcado afán de renovación de la poesía, la exaltación del individuo, pesimismo como actitud ante la vida, y un marcado realismo” (Freddy Avilés Zambrano, El Universo, 10/Junio/2019).

Silva destaca por elaborada poesía pero con un sentido de tristeza, melancolía y desesperanza. Hernán Rodríguez Castelo, escribe en el Prólogo del Árbol del bien y el mal, publicada por la editorial Ariel plantea que su obra está inclinada en dos direcciones: el don de la música y la obsesión por la muerte. En efecto, en su primer libro hay varios poemas relacionados con nuestro destino final como Ofrenda a la Muerte, La muerte enmascarada y La Muerte Perfumada pero también otros dedicados a la melancolía, tedio, tristeza. Su orientación a la música proviene de su padre que fue violinista.

Hay dos bellos poemas en los que  manifiesta su desesperanza,  como en Aniversario:

“Hoy cumpliré veinte años: amargura sin nombre

De dejar de ser niño y empezar a ser hombre

…..

¡Me son duros mis años –y apenas si son veinte-,

Ahora se enveje tan prematuramente,

Se vive tan de prisa, pronto se va tan lejos,

Que repentinamente nos encontramos viejos…”

El otro poema hecho canción, como el pasillo El Alma en los labios, popularizado por Julio Jaramillo, dirigida a su amada, le expresa sus sentimientos y que es premonitorio respecto a quitarse la vida, dice:

Cuando de nuestro amor la llama apasionada

Dentro de tu pecho amante contempla extinguida,

Ya que solo por ti la vida me es amada,

El día en que me falte, me arrancare la vida

El 10 de Junio se suicida, al parecer por una decepción amorosa. Deja un gran legado literario, siendo el mejor de los poetas de la generación decapitada. Se han escrito muchos libros sobre esta generación, en el presente siglo, están, entre otros, La Locura y muerte de los poetas malditos (2007) de Wilson Miño, Decapitado (2016), ilustrado, por Gabriela Alemán y Emilia Andrade, con la ilustración de Claudia María Gutiérrez y Paula Bossio y “Medardo Angel Silva, el niño poeta que odiaba la luz”, por Juliana Marcillo (Casa pablabras, # 37, CCE). Si bien Silva se ha ido, nos deja su armoniosa poesía y prosa, que refleja su elevada capacidad de poeta.