Luis Rosero M.
El presidente de Argentina visitó el país, dentro del marco de una gira internacional, para firmar acuerdos comerciales y de seguridad entre los que se incluye el acuerdo comercial del sector automotor. Pero no solo fue una visita para estos temas sino que, además la temática geopolítica, fue muy importante en su agenda.
El acuerdo sobre el comercio de vehículos, entre los dos países, establece cupos, desgravación arancelaria y componentes regional a incluirse en la fabricación de los automotores. El cupo establecido es de 3000 vehículos a combustión, por año y durante una década, para las dos partes. El arancel para el país se reduce al 10%, antes se pagaba entre 24.5 y 28% para los vehículos importados desde Argentina. Se estableció un arancel cero para vehículos eléctricos e híbridos. El acuerdo incluye una desgravación arancelaria para autopartes con arancel cero para componentes de fabricación regional, incluyendo llantas y baterías. Hay fórmulas que se aplicaran para determinar las características y condiciones para el ingreso de los vehículos a los dos países.
En Argentina se ensamblan vehículos de las marcas Toyota, Ford, Fiat, Peugeot, Renault, Volkswagen y Chevrolet. Fabrica principalmente vehículos medianos y camionetas. Su industria automotriz aporta 3% del PIB y 10% de las exportaciones totales del país. Su principal mercado externo es Brasil y también vende a Chile, Colombia, Perú y Centroamérica. Soporta la competencia de vehículos y autopartes importados. La crisis económica argentina ha reducido la capacidad de compra y contracción del mercado interno, lo que ha influido en una contracción de la producción de su sector automotriz. Y también afectó la apertura comercial, la competencia externa, cierre de fábrica de insumos (caucho sintético) y eliminación de turnos en la empresa Stellantis (Peugot, Citroen, Fiat). Así, hasta julio de este año, la producción interanual se ha reducido alrededor de 18.3% en el primer semestre de este año. En consecuencia, la crisis automotriz argentina empuja a buscar mercados externos para la colocación de sus vehículos. Además, el conflicto diplomático entre Brasil y Argentina, por los insultos de Milei llevó a que, el primer país, retire su embajador y pida la salida del embajador argentino en Brasil, lo que preocupa aún más al sector automotriz gaucho.
Argentina lleva muchos años más ensamblando vehículos, a pesar de que viene reduciendo su productividad, por lo que tiene ventajas sobre la industria ensambladora del país. El 60% del mercado automotor de Ecuador esta en manos de los vehículos chinos. La empresa Chevrolet abandono el país por su falta de competitividad. Si bien, en lo que va del año, la industria automotriz del país se ha recuperado se verá sometida a la competencia argentina sobre todo en camionetas y vehículos livianos. Más aún, si hay un acuerdo comercial que le daría ventajas a Argentina. La Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana dice que el acuerdo esta desequilibrado porque a pesar de la rebaja arancelaria para el país representó una baja en términos de magnitud porcentual efectiva para proteger la balanza, reclamaron que no fueron participes ni conocen el texto final del acuerdo y advirtieron que las reglas de origen y requisitos de integración de componentes no resguardan adecuadamente el valor agregado nacional frente a la industria sudamericana. En cambio, la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador defienden el acuerdo pues fomentará la competitividad, reducirá costos de ciertos repuestos y vehículos y dinamizará la renovación del parque automotor.
Lo importante del acuerdo comercial de vehículos y autopartes es que abre mercado para vehículos ensamblados en el país, insumos nacionales y autopartes (llantas y baterías), pero afrontará la fuerte competencia de los vehículos ensamblados en Argentina. En llantas, el país cuenta con una fábrica que puede abrir mas mercados en el exterior.
Además, se firmó con Argentina acuerdos sobre ciberdefensa, de extradición y pesca ilegal que tiene relación con la seguridad y otro convenio incluyo la conectividad aérea que puede incentivar el turismo. La última gira internacional de Milei incluyó Brasil, Ecuador y Colombia buscando consolidar su agenda geopolítica y tratar de convertirse en interlocutor de la corriente ultra de la derecha latinoamericana.