Luis Rosero M.
Se reactivó el conflicto entre EE.UU. e Irán, dejando sin vigencia el memorándum de entendimiento, que llevó al cierre del estrecho de Ormuz y como efecto subieron los precios del petróleo y derivados dejando mucha incertidumbre sobre el fin de la guerra, causando impacto en la economía mundial y en el país. El gobierno buscó la forma de bajar el precio de los combustibles.
El 7 y 8 de julio EE.UU. bombardeo a Irán en repuesta a ataques a buques que navegaban por el estrecho de Ormuz, lo que a su vez generó represalias de Irán que atacó a aliados de EE.UU. en esa región. El sábado 11 de julio EE. UU. lanzó un tercer bombardeo a Irán porque atacó un buque portacontenedores. Al suspenderse el tráfico seguro, por el estrecho de Ormuz los efectos sobre el precio internacional del petróleo y sus derivados fue inmediato. El viernes 10 de julio subieron los precios del petróleo Brent entorno a US$ a 76 en tanto que el WTI se cotizó alrededor de 73. El lunes 6 de julio estos se cotizaban, al cierre, en 71,89 y 68.49 el barril respectivamente.
Como señalé, en el artículo anterior, Irán busca hacer valer su posición estratégica en el estrecho de Ormuz para controlar el paso de buques por esta vía, aprovechando la disminución del inventario de armas, sobre todo de misiles. En tanto que EE.UU. defiende la libre circulación. Los ataques, de ambos bandos, generan incertidumbre sobre el fin del conflicto lo cual tiene su impacto sobre el precio del petróleo, derivados y otros productos (fertilizantes).
El efecto sobre los precios de los combustibles, dado el alza del precio internacional, habría sido que partir del 12, de este mes, subieran. Sin embargo, el jueves 9 de julio, se oficializó con el decreto 444 una nueva reforma al reglamento de fijación de precios en el país. Para atenuar el impacto de la volatilidad del precio internacional del petróleo, el gobierno introdujo un mecanismo para que las bajas significativas del petróleo se trasmitan más rápido. Para este efecto, en la formula, que utiliza el gobierno, debe cumplirse tres condiciones. Que el Precio Paridad de Importación (PPI) tenga una baja acumulada de, por lo menos, 15% durante dos periodos anteriores; que el PPI haya acumulado una suba de al menos de 50% en tres periodos consecutivos y que la banda haya alcanzado el máximo de subida permitido mensualmente. La baja mensual no puede ser mayor a 1.5%
Según el gobierno, se cumplieron las tres condiciones señaladas en el nuevo mecanismo que se introduce en la formula del cálculo de los precios de los combustibles en el país. Hasta el 11 de julio, los precios de las gasolina extra y eco fueron US $ 3.31 y ahora, con la reforma, a partir del 12 de julio, bajan a 3.26 y, en el caso del diésel premium, cae de 3.25 a 3.20 el galón. Esta baja se da después de 5 meses de subas continuas del precio de estos combustibles que están influenciadas por el conflicto entre EE. UU. Los precios que regían para las dos gasolinas, al 11 de marzo, era $ 2.76 y el del diésel fue $ 2.70. Así, en el periodo marzo 11 -julio 11, las dos gasolinas subieron 55 centavos al igual que el diésel premium.
Además, es importante señalar el contexto y consecuencias de este tipo de medida. A nivel internacional, el impedimento de que se termine el conflicto, por las posiciones de las dos partes, deja gran incertidumbre sobre la evolución del precio del petróleo, sus derivados y ciertos bienes y servicios. Este futuro incierto de que se alcance un acuerdo de paz y se normalice la navegación en el estrecho de Ormuz, pondrá presión al alza del precio del petróleo, derivados, de los fertilizantes y del costo de transporte y seguros en la zona del conflicto.
En el contexto nacional, se da esta baja de 5 centavos de estos combustibles sumándose a otras iniciativas del gobierno. Ha lanzado una serie de programas sociales, previo a las elecciones seccionales del 29 de noviembre, que incluyen becas nacionales a 3200 estudiantes, reactivación del programa jóvenes en acción ($ 400 mensual por 4 meses) y para los Jóvenes de Nuevo Ecuador, líneas de créditos para vivienda popular a 2.99% de interés y a 25 años plazo y otra de mayor valor que el costo de una vivienda popular con una tasa de 5%. Los créditos para vivienda es una buena iniciativa pues permite que sectores populares accedan, a bajo costo del crédito, a una casa. Los programas de jóvenes solo proveen empleo público durante corto tiempo. Todos estos programas sociales, se inscriben el contexto de la inseguridad ciudadana que sigue en aumento, a pesar del estado de excepción actual, con temor de la población a movilizarse, continua la crisis en salud pública reflejada en los problemas críticos que enfrentan los hospitales públicos y el IESS para atender a los ciudadanos, en tanto que continúa el deterioro del mercado de trabajo que no genera suficiente empleo para la gente que busca trabajo.
En síntesis, mientras no se firme un acuerdo de paz efectivo y duradero, con el que se ponga fin a la guerra, habrá presión al alza del precio internacional del petróleo, derivados y fertilizantes. A nivel nacional, esta suba pone presión al precio de los combustibles que, a su vez, inciden en el costo del pasaje y de carga alentando al alza los costos empresariales. Tendrá que esperarse que nuevamente se cumplan las tres condiciones señaladas para que se dé una nueva baja de los combustibles en el país. Mientras el precio del petróleo este por arriba de US$ 53.47 (fijado en presupuesto general del estado 2026) el barril, el gobierno recibirá ingresos adicionales, que no contaba, lo que permitirá reducir el déficit fiscal temporalmente y usar esos recursos para inversión pública y programas sociales previo a las elecciones seccionales.