Luis Rosero M.
Las estadísticas oficiales muestran una tendencia a la caída de la tasa de crecimiento en el I trimestre, afectando al mercado de trabajo y las tendencias macroeconómicas proyectan un menor déficit fiscal. El gobierno busca cumplir con las metas establecidas por el FMI, sobre todo de dicho el déficit, pero requiere más ingresos fiscales con equidad tributaria para que no afecte a los de escasos recursos.
El Banco Central publicó las Cuentas Nacionales Trimestrales del I trimestre de 2026, en la que se señala una tasa de crecimiento de solo de 2.1%, una caída en relación al mismo periodo del año anterior que alcanzó 3.4%. El menor dinamismo de crecimiento fue impulsado por la escasa inversión (2.6%) y consumo de hogares (2.4%). Mientras que el sector externo, en su aporte a dicha tasa de crecimiento, por el lado de las exportaciones, fue apenas 0.5% y las importaciones -2.8%. A marzo de 2026, el saldo de la balanza comercial solo alcanzó 533 millones de dólares. Mientras que la balanza comercial no petrolera fue 423 y la petrolera apenas 109 millones respectivamente, ya en abril el saldo comercial fue negativo a pesar del alza del precio del petróleo, mostrando el menor ritmo de crecimiento de las exportaciones. En tanto que, el gasto del gobierno, contrajo su aporte a dicho crecimiento en -0.5%. En lo sectorial, las actividades más dinámicas fueron las del sector financiero y de seguros que crecieron (12%), alojamiento y comidas (11.8%), refinación de petróleo (9.4%) y, en el sector de servicios, salud y asistencia social se ha recuperado (6.4%) por las entidades de ayuda social con centros de salud: iglesia, JBG, Aprofe, etc. Los sectores que más generan empleo tuvieron un desempeño variable. Así, construcción (4.2%) que muestra una recuperación, al igual que la manufactura de productos alimenticios (3.2%) mientras que el comercio tuvo una tasa baja (2%) y agricultura y ganadería decreció (-3.8%) al igual que las actividades de los hogares como empleadores (-4.3%).
Los datos muestran que el primer trimestre, de este año, la economía bajo su ritmo de crecimiento interanual. El saldo de la balanza comercial esta influida por el comportamiento de la balanza petrolera. La balanza no petrolera contribuyo al superávit de la balanza comercial en el primer trimestre. El sector financiero y de seguros es el que obtuvo las mas altas ganancias junto a alojamientos y comidas. Hay una recuperación del sector de la construcción, uno de los mayores generadores de empleo junto a manufactura alimenticia. El escaso crecimiento del comercio y el decrecimiento de agricultura y ganadería explicarían la escasa generación de empleo pleno que tiene el país. A marzo, de este año, el empleo adecuado fue de 32.1%, el subempleo alcanzó 19.6% y el empleo no pleno llegó a 34.8%. Si comparamos estas cifras, de estas tres categorías de empleo, a diciembre de 2025 en las que llegaron a 37.1%, 17,4% y 32.8% se registra un desplome, en el primer trimestre de 2026, de 5 puntos porcentuales en el empleo pleno, mientras que el subempleo subió 2.2 puntos porcentuales y el empleo no pleno subió 2 puntos porcentuales. Estas cifras indican que el crecimiento económico del I trimestre, de este año, fue bajo y el mercado de trabajo se deterioró y los dos últimos indicadores muestran aún más la precariedad laboral. A mayo de 2026, dichas categorías mostraban: 36.6% empleo pleno, subempleo 18.3% y empleo no pleno 32.1%, una leve mejoría.
Respecto a las finanzas públicas, se registró un superávit fiscal de 960 millones, en el período enero-abril de este año, según Cordes. Este resultado se debe los mayores ingresos petroleros que aumentaron $ 792 millones (186%), en el período marzo-abril, causado por la guerra EE.UU.-Israel contra Irán en que subió el precio del petróleo, sin embargo, como el país importa derivados, el saldo neto fue menor. En tanto que, los ingresos tributarios, aumentaron 10.6% por una mayor recaudación del IVA, Impuesto a la Renta y aranceles. En estos últimos, se incluyen el cobro de la tasa de seguridad a Colombia, que aumento el ingreso arancelario en 149 millones entre febrero-mayo de 2026. Otro factor que aumentó la recaudación fueron la renovación de contratos con las telefónicas internacionales y transferencias de la CFN y del Banco Central (sería su utilidad de 2025). Pero también subió el gasto público. Así, con estos datos, el gobierno se acercaría a la meta de un déficit fiscal de 1610 millones, a junio, establecido por el FMI, lo cual podría facilitar alcanzar, a fin de año, un déficit fiscal de alrededor de 3% por debajo al del año pasado de -4.3%.
Con la segunda actualización del Plan Financiero de 2026, el gobierno proyecta reducir el déficit a 2626 millones con mayor recaudación tributaria, mayores ingresos petroleros debido a mayores precios y disminución del gasto. Pero el mayor ingreso petrolero estaría limitado por la caída de los precios del petróleo que se dio después de la firma acuerdo entre EE.UU. e Irán para finalizar la guerra. La reducción del gasto público con la fusión de ministerios, freno a gastos administrativos e inversión pública, no aportan mucho a la contracción del gasto. Pero, la CAN declaro que el país violo el acuerdo de Cartagena, por lo cual devolvería los 149 millones que cobro a Colombia por la tasa de seguridad. En este año, el país afronta fuertes pagos de deuda externa e interna y otras obligaciones por que debe buscar financiamiento. Por ello, busca cumplir la meta de déficit fiscal para este año, a fin de esperar un nuevo desembolso del FMI y trasladar para el próximo los atrasos con proveedores del estado.
En síntesis, en el I trimestre de 2026 la economía creció solo 2.1%, que esta en línea con el crecimiento de 2.5% proyectado para este año. Esto explicaría parte del deterioro y precarización del mercado de trabajo, en ese periodo, aunque las condiciones mejoraron en mayo. En cuanto a las finanzas públicas, el gobierno tendría que devolver a Colombia por la tasa de seguridad. Con la caída del precio del petróleo por el fin de la guerra EE.UU.-Irán, habrán menos ingresos petrolero, mientras que el ajuste del gasto por fusión de ministerios y otros recortes aporta poco a la reducción del gasto, buscará trasladar atrasos para el próximo año, por lo que se torna complicado para el gobierno cumplir la meta de reducir el déficit fiscal a 3%.