EFECTOS ECONÓMICOS, EN EL PAÍS Y EE. UU., DE LA GUERRA EN EL MEDIO ORIENTE (II)

Luis Rosero M.

La tercera semana de la guerra emprendida por EE.UU. e Israel contra Irán, sigue impactando sobre el precio internacional de los combustibles y en otras variables. El país ya sintió los efectos en los precios de los combustibles y ahora EE. UU. y la economía mundial se ve afectada por las restricciones a la cadena de suministros de la energía, ciertos servicios y mercancías que han generado presiones inflacionarias e impacto en el crecimiento.

El bombardeo de Israel del gran yacimiento de gas natural South Pars de Irán provocó un aumento del precio mundial de este combustible, del petróleo y otros en los mercados mundiales. A eso se agrega, que el cierre estratégico que mantiene Irán sobre el estrecho de Ormuz presionó aún más al alza a los combustibles y viene. En efecto, el WTI, que se toma como referencia del precio del crudo ecuatoriano, llegó a 16 de marzo a 94.97 (23:30 UTC-5) dólares el barril y cerró en 96.93 (14:30 UTC-5) según reportó Primicias. En tanto, que el precio del gas natural, en el mismo periodo, pasó de 3.0965 a 3.1540 (USD/MMBtu) según https://es.tradingeconomics.com/commodity/natural-gas, mientras que el GLP también tuvo una tendencia alcista. Los precios de los combustibles se vieron presionados al alza por el ataque de Irán a las instalaciones de gas de Ras Laffan de Qatar afectando los complejos de gas natural licuado y a la planta Pearl GTL. El precio de futuro del gas Europa subió 22.92%. Además, el diésel llegó, el martes de 17 de marzo, en EE.UU. a 5.04 dólares el galón, el nivel más alto desde diciembre de 2022, un aumento de 34% respecto al precio el 27 de febrero, así mismo el galón de gasolina sin plomo alcanzó 3.79 dólares que representó una suba respecto al 1 de marzo de 38% ($ 2.94), el cual es usado por camiones, trenes y barcos transportadores de bienes. El precio del gas natural en EE.UU., al 16 de marzo se cotizo entre $ 3.03 – 3.12 dólares por MMBtu y el 20 de ese mes se cotizó en $ 3.10 (Henry Hub). En tanto que este último día, el precio de futuro cayó a $3.10 por la expectativa de levantamiento de sanciones sobre el petróleo iraní en el mar para aliviar las presiones sobre los precios.

Como señalamos la semana pasada, la Agencia Internacional de Energía liberó 400 millones de barriles, EE.UU. hizo otro tanto y ahora con los 140 millones de barriles iraní, en el mar, se espera bajar la presión sobre los precios del petróleo y los derivados de este. Esta iniciativa fue impulsada por Trump para intentar reducir los precios de los derivados del petróleo. Se trata de una medida desesperada y paradójica para conseguir bajar la presión sobre los precios. En EE.UU. la situación del frente interno se agrava por la presión de los consumidores por el alza de la gasolina, el diésel y el gas que ya esta generando presiones inflacionarias, lo que agrega un factor más en la pérdida de popularidad del presidente. Pero mientras siga el bloqueo del estrecho de Ormuz, los precios del petróleo y sus derivados se van a mantener altos. Por eso, Trump presiona a Israel para que no ataque las instalaciones iraníes de petróleo y derivados de este. Además, ya amenazó a Irán con bombardear el sistema eléctrico, pero decidió esperar cinco días (para esperar un acuerdo). Mantiene la presión sobre Irán con el envío portaviones al Medio Oriente con 5000 marineros presumiblemente para una incursión por tierra a instalaciones de petróleo o gas iraníes. Sin embargo, el daño causado a las instalaciones de gas de Ras Laffan de Qatar van tardar años en repararse totalmente, lo que implicaría que el precio del gas mantendría precios altos por algún tiempo y si no se abre dicho estrecho los combustibles van a seguir las mismas tendencias así como los bienes que se producen en esta región.

Para el caso del Ecuador, el conflicto en el Medio Oriente tiene aspectos positivos y negativos. Como ha venido incrementándose el WTI, precio referencial del petróleo ecuatoriano, este subió a 80 dólares el barril mientras que el precio establecido en el presupuesto fue de 53.50 dólares, por lo que se incrementan los ingresos petroleros pero hay que reducir la importación de los derivados de petróleo y el aumento de precios de los derivados, entre ellos el GLP y diésel, para ver el efecto neto de ingresos, pero queda un saldo a favor. Como señalé, en el artículo de la semana pasada, el 12 de marzo, Petroecuador incrementó los precios de las gasolinas extra y eco, que es utilizado por transporte privado y público, que subieron a $ 2.89, un incremento de 13 centavos (4.62%) y el diésel premium también aumentó a $ 2.828 el galón, una suba de 12 centavos, el cual es utilizado por algunas industrias los que verán aumentado sus costos que podrían trasladarse a los precios de los bienes que producen entre ellas las de bienes de consumo masivo. Pero, también ya la Dirección de Aviación Civil comunicó a las aereolíneas que solo proveerá la mitad de combustibles para aviones (Jet A-1, AVGAS), pero además los otros derivados (diésel premium, GLP) tendrán los mismos problemas. Se trata de manejar el stock de estos combustibles y buscar formas de aprovisionarse de éste, pero ahora a precios más altos. También IATA informó que subirían el costo de los pasajes aéreos, lo que afectaría al turismo. Por otro lado, si continua el bloqueo del estrecho de Ormuz se registrarían restricciones a las importaciones de fertilizantes, urea y petroquímicos lo que implica aumento de precios de estos, afectando a la agricultura de consumo interno y de exportación que llevaría a un aumento de costos, lo cual generaría presiones inflacionarias en el primer caso y pérdida de competitividad en el segundo. Por otro lado, las exportaciones de banano y otras tendrán restricciones por el bloqueo de dicho estrecho.

Como consecuencia, ya han pasado tres semanas de guerra y continúa la incertidumbre sobre cuándo terminará el conflicto y pueda abrirse el estrecho de Ormuz. En el caso de EE.UU., el mandatario tendrá que sopesar las presiones del frente interno por el aumento de la inflación y, por otro, los intereses geopolíticos. Dependiendo de cuál de estas alternativas pese más podría definir la terminación del conflicto. Pero si hay una invasión por tierra a Irán, como indican los movimientos de portaviones, o Israel continúa imponiendo su objetivo de devastar a Irán el conflicto se extenderá por más tiempo. La estrategia de Irán es alargar el conflicto para presionar a una negociación. Los efectos en Ecuador serán, si sigue el conflicto, más ingresos netos por petróleo en el presupuesto del estado, presiones inflacionarias por alza del precio de los combustibles, restricciones a las importaciones de fertilizantes, urea y petroquímicos que subirían de precios aumentando más la inflación y dificultades en la exportación de banano y otras a los países que están en la zona del conflicto.

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