GOBIERNO REACCIONA ANTE LA GRAVEDAD DE LA MÚLTIPLE CRISIS DEL PAÍS

Luis Rosero M.

En los dos últimos artículos advertimos sobre los desafíos del gobierno ante la gravedad de la múltiple crisis del país y señalábamos la necesidad de atención prioritaria ante el aumento de la inseguridad ciudadana, la crisis económica, la crisis institucional y la crisis social (principalmente la salud pública), etc. Más aún, ante la ausencia del presidente, por sus continuos viajes al exterior, no habido posibilidad de actuar a tiempo y dar directrices inmediatas para enfrentarlas. En este artículo, trataré sobre la primera y parcialmente la segunda.

En cuanto a la inseguridad ciudadana, bastan pocos datos, para mostrar la gravedad de la situación. El año 2025 fue el año más violento del país. Esta tendencia siguió en 2026. Así, en los primeros 6 días de Enero, de este año, se registraron 45 muertes violentas en la Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón) y en Los Ríos 26. Así, Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro, en lo que va del año siguen siendo las provincias con más asesinatos violentos. El presidente tuvo que regresar el 16 de enero, dos días antes de sus vacaciones, para venir a enfrentar la situación. Tuvo que reunirse de urgencia con el Bloque de Seguridad disponiendo que el Alto Mando Militar se traslade indefinidamente a Guayas y el envío de 8000 militares, de los cuales 5000 serían asignados a Guayas, 2000 a Manabí y 1000 en Los Ríos. En otras palabras, se estaría procediendo a la militarización de ciertas ciudades de esas provincias. O sea, continua la política de mano dura que, según los expertos, por sí sola no es suficiente para enfrentar al crimen organizado sino se integran otros elementos. Además, por decreto, se autoriza para que los ministerios de Defensa y del Interior, en emergencia, puedan comprar bienes para la defensa, protección interna y mantenimiento del orden. Como ya he señalado, el aumento de la inseguridad ciudadana, afecta al bienestar de la población, su patrón de movilidad y a las pymes y emprendedores que sufren por las extorsiones y secuestros.

En cuanto a la crisis económica, señalamos que hay dos problemas que urge atender: la deuda pública y el crecimiento. En artículos anteriores, señale que el país ha caído en la trampa de la deuda que implica déficit fiscal – endeudamiento público, principalmente externo – reformas tributarias – renegociación de deuda externa. Sobre todo, es preocupante el aumento de la deuda externa, que representa ya las tres cuartas partes de la deuda pública. Al respecto, el ministerio de Finanzas anunció la emisión de bonos y recompra de la deuda externa, sobre todo los de vencimiento en 2030 y 2025. Los pagos de capital de la deuda externa, llegarán a 4066, 4375 y 4307 millones en 2026, 2027 y 2028 respectivamente. Ahora, se explica porque el Banco Central acumulaba RMI, el gobierno se endeudaba más con organismos multilaterales (en noviembre del año pasado se anunció créditos por 2100 millones y en diciembre recibió 630 y 500 millones del FMI y FLAR respectivamente) y no se atendía otros gastos (ej. para la salud pública, deuda con proveedores) porque estaba acumulando recursos para recompra de parte de la deuda externa y emitir bonos para cambiar el perfil de vencimiento de ésta y aliviar las presiones de liquidez externa de la caja fiscal.

Finalmente, el Banco Mundial anunció una baja en la previsión de crecimiento del país a solo 2% en 2026. Según este organismo, el Ecuador enfrentará la desaceleración del comercio global, persistencia de tensiones geopolíticas y moderación del precio de las materias primas. En consecuencia, el país tendrá una de las más bajas tasas de crecimiento de la región. Por ser una pequeña economía abierta, el país enfrenta continuos shocks externos, como los señalados, que afectan su economía y provoca vaivenes en su ritmo de crecimiento. En efecto, en 2025 el país crecería 3.5% y caería a 2% en este año, lo tendrá un impacto sobre el mercado de trabajo y bienestar de la población.

En síntesis, el gobierno dada la gravedad de la crisis de seguridad tuvo que actuar rápido, aunque tardíamente, para frenar la violencia, pero fue el nivel crítico a la que llegó que obligó a tomar decisiones urgentes. Esperemos que tenga la militarización, de algunas provincias de la costa, un efecto para reducir las muertes violentas, así como las extorsiones y los secuestros. Como ya señalé,  el problema de la deuda externa se veía venir y, para evitar una renegociación de la misma, el gobierno se vio en el imperativo de la recompra parcial de la deuda externa y emisión de nuevos bonos pero en mejores condiciones financieras dada la caída del riesgo país. Finalmente, la previsión de un menor crecimiento renueva los vaivenes de la evolución económica del país, que provocaría generación de menos empleo formal, aumento del desempleo y mayor crecimiento del sector informal afectando las condiciones de vida de la población en este año. Por ello, en este año, el gobierno debe tomar acciones para impulsar el nivel de actividad económica a fin de contrarrestar los efectos del menor crecimiento. No conocemos hasta el momento algún plan gubernamental en esa dirección.

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