Luis Rosero M.
A la escenificación del proceso electoral que se va conformando, antes de las elecciones presidenciales de febrero, se agregan otros elementos, relacionadas con el exterior, como la condena de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el asesinato de los cuatro jóvenes de Las Malvinas, la visita del líder de la oposición venezolana y la geopolítica. Entre los componentes internos están el debate electoral y los resultados de las encuestas.
La CIDH condenó al estado ecuatoriano por la desaparición y asesinato de los 4 jóvenes de Las Malvinas y solicitó “investigar, juzgar, sancionar y reparar los hechos con la debida diligencia, asegurando que se verifique y aclare la posible responsabilidad de personal militar.” Pero, además, rechazó las declaraciones del ministro de Defensa quien amenazó con sanciones a la jueza que concedió el hábea corpus a los familiares de las víctimas. Este monstruoso acto es un crimen sin precedentes en el país, por la crueldad y perversidad del mismo ya que no solo basto el crimen sino además la incineración. Este cruento asesinato causó un impacto en la sociedad ecuatoriana que a su vez muestra el grado de inseguridad que vive el país.
Otro aspecto importante, en el escenario electoral, es la visita del opositor venezolano Edmundo González y la invitación a un almuerzo, por parte de la presidencia, a los alcaldes de Guayaquil y Quito, Prefecta del Guayas y de Pichincha que fue rechazada por ellos por su posición política. Esta decisión era de esperar por parte de estos alcaldes y prefectos, y el comunicado del gobierno en que “reafirma su compromiso con la democracia y los valores que la sustenten así como su rechazo a la dictadura de Nicolas Maduro….Reiteramos el apoyo al pueblo venezolano en su búsqueda de libertad.” Al parecer se esta utilizando este evento en la campaña electoral, donde el gobierno aparece como defensor de la democracia y la libertad, mientras que los cuatro opositores señalados estarían en detrimento de esta forma de gobierno. Es claro que, hasta que no se presenten las actas electorales del triunfo de Maduro, su gobierno carece de legitimidad democrática. Pero esto es un hecho y otro usarlo en el período de campaña electoral.
El rechazo del presidente Petro a recibir vuelos con colombianos deportados desde EE.UU. y la decisión de Trump de imponer un arancel de 25% a los productos colombianos y la suspensión de visas americana es una represalia que representa el uso de un instrumento de comercio exterior como mecanismo de repuesta a un problema migratorio. Se trata de aplicar una medida comercial con fines políticos. Como ya lo ha señalado Krugman, que imponer aranceles a los productos canadienses y mexicanos es como “arrojar arena a los engranajes del comercio y la fabricación internacionales y… son destructivas y basadas en obsesiones personales.” Se trata de la posición del país más poderoso que viola las reglas y principios establecidos por la OMC. Es un duro golpe para la economía de Colombia, que en repuesta impuso un aumento de 25% a los productos norteamericanos. Sin embargo, en las negociaciones Petro cedió y aceptó los términos de un acuerdo para zanjar las diferencias. Con Trump, las decisiones económicas pueden tener otra utilización. EE. UU. acaba de suspender la asistencia a todos los países, incluido Ecuador, excepto Israel y Egipto. El presidente ecuatoriano, al parecer tiene buenas relaciones con Trump, por la tendencia política que profesan ambos. Pero, los intereses geopolíticos juegan y, con el tipo de acciones impuestas a Colombia, todo se puede esperar de Trump, por lo que el gobierno del país debe tener cautela en sus relaciones con EE.UU., la sanción a nuestro vecino es una señal de advertencia. Ecuador esta en el segundo puesto de migrantes irregulares que intentan cruzar la frontera norteamericana, por lo que si es tema que nos puede afectar como país. Recordemos que los migrantes ecuatorianos enviaron alrededor de 6000 millones de dólares en 2024, que supera en mucho las exportaciones de camarón, el primer producto de exportación. En la geopolítica, pesan más las condiciones e intereses del país con mayor poderío. Después vendrá el apropiarse del Canal de Panamá, etc. Lo que esta despertando Trump es la unidad latinoamericana entre los países que defienden la dignidad, la soberanía, la libertad, los intereses de la nación y el bienestar de su pueblo. Veremos de qué lado esta cada país.
Respeto al debate electoral, el candidato oficial y del correísmo siguieron su agenda. El presidente se remitió a sostener que está haciendo una buena gestión recalcando su lucha contra el crimen organizado y lo que han manifestado algunos candidatos ya lo ha hecho su gobierno. La candidata correista tuvo un desempeño regular pero se vio afectada por los ataques que recibió de Andrea González que le valió para catapultarse al tercer lugar y subir al 4% en las intenciones del voto. Sin embargo, Noboa y González conservaron su primer y segundo lugar, con mínimas variaciones, en las preferencias electorales después del debate. Según Comunicaliza, D. Noboa subió en intención del voto 0.8% alcanzado 36.9% en intención del voto mientras que L. González bajó 0.7 puntos ubicándose en 32.4%, posiblemente por las acusaciones de A. González, conservando el segundo lugar.
Las encuestas electorales ya comenzaron a mostrar los resultados, que podrían influir en la decisión electoral. Comunicaliza, según encuesta de enero 23, estableció que la valoración del presidente respecto a su gestión, un 53% la calificó muy buena y buena mientras que el 40.2% la valoró como mala o muy mala que significó un aumento de 2% en estas dos últimas valoraciones. Pesaron de manera negativa, en esta valoración, los apagones de hasta 14 horas, y, de forma positiva la terminación de los mismos. En cambio, la candidata del correísmo, la encuesta califico su valoración con 41.4% como muy buena y buena, en tanto que como muy mala o mala 39.7%, una subida de estas dos últimas valoraciones de 6.3%. Si consideramos la diferencia en la intención del voto, entre el primer y segundo lugar de la candidatura presidencial, hay un 4.5% a favor del presidente. O sea, una poca diferencia que, considerando un 60% de indecisión según Cedatos, podría señalarse que hay un empate técnico entre los dos candidatos.
En síntesis, según los artículos que escribí sobre este tema, los componentes más importantes del escenario electoral son la gestión del gobierno (apagones, alza del IVA), el aumento de la violencia e inseguridad ciudadana, la posible inconstitucionalidad del nombramiento de una vicepresidenta y el encargo del poder a ésta y no a la vicepresidenta electa popularmente, la contracción económica, los elementos externos señalados (la condena de la CIDH por el caso de los jóvenes de Las Malvinas, la visita del opositor venezolano y la geopolítica), el debate electoral y los resultados de las encuestas son los que influirán en la decisión electoral. Como va la tendencia, lo más probable es que haya una segunda vuelta electoral para la elección presidencial.