Luis Rosero M.
Después de las elecciones y el referéndum, el escenario político se ha complicado para el gobierno. En el artículo anterior mencionamos algunos factores que explican la derrota, en su bastión, de la derecha tradicional y el voto de castigo que aplicó la población al gobierno al votar NO en el referéndum. Ahora se agrega la revelación de un informe reservado y la renuncia del Ministro de Agricultura porque su ingreso fue gestionado por un miembro de un supuesto grupo delictivo. Lo preocupante son las tendencias políticas, del futuro próximo, relacionadas con la conclusión anticipada del mandato del presidente.
El resultado de las elecciones seccionales muestra la pérdida del poder regional de la derecha tradicional (PSC y Madera de Guerrero). El presidente del PSC declaró que obtuvieron solo 28 alcaldías y solo 2 prefecturas. La pérdida de este partido, de la Alcaldía de Guayaquil y Prefectura del Guayas, marcan su derrumbe ya que le ganaron en su propio bastión y fue el correísmo que se lo arrebató y logró una amplia victoria, alcanzando 8 alcaldías y 61 prefecturas, convirtiéndose en la primera fuerza política regional explicada por su voto duro de 30% y la crítica situación social y política del país. Lo nuevo es que haber ganado más prefecturas se debe al voto rural, lo que reflejaría el malestar del campo. Además, se produjo la ruptura entre la derecha tradicional y la derecha ideológica. El PSC rechazó la petición del gobierno para alcanzar un acuerdo nacional. Se evidencia dicha ruptura por el duro enfrentamiento entre Nebot y Lasso, con el cual el gobierno pierde un aliado y que es muy importante dado las tendencias políticas futuras, señaladas por JP Morgan, relacionada con el aumento del riesgo de que Lasso no termine su periodo.
Por otro lado, La Posta reveló el informe de una investigación de la Policía Antinarcóticos que, según La Hora, relacionaría el entorno presidencial con la mafia. A ello, se agrega, las declaraciones de Víctor Araúz, en la entrevista con este medio. El señaló que para que lo nombren General de Policía se entrevistó con el cuñado del Presidente y con Rubén Cherres, que sería un supuesto miembro de un grupo colectivo. El Ministro de Agricultura renunció por haber gestionado su cargo con éste último. Lo mas crítico del gobierno es tratar de desvirtuar dicho informe. El Presidente atacó a la Posta señalando que utilizaba la libertad de prensa para lanzar acusaciones sin sustento. En cambio, la Fiscal ha señalado que el informe, presentado por La Posta, no coincidiría con el elaborado por la Policía. Sin, embargo, lo importante es el contenido del informe revelado por La Posta y las graves presunciones que se desprenden de él. Si bien, el correísmo reconoce que legalmente no tendría validez en un proceso contra el mandatario lo grave es el escenario político que se esta formando. Si ya después, de la perdida de referéndum, este era complicado con este informe se torna más difícil.
Como consecuencia, de este escenario, tenemos una escasa gobernabilidad que el gobierno no ha sabido gestionar y, con el paso del tiempo, tiene menos margen de maniobra para negociar y recuperar la gobernabilidad. Ha contribuido a esta situación, la crisis institucional en que las diferentes funciones del estado desconocen las decisiones de otras. A tal punto, ha llegado la debilidad del gobierno que la calificadora Moody’s anunció que Lasso ya no tiene capacidad de hacer reformas, lo que implicaría que no puede culminar su plan económico que contiene su estrategia principal de atraer inversión extranjera para generar empleo. Hasta ahora el gobierno se ha empecinado en esta estrategia económica pero el escenario político no se lo permitiría, lo que implicaría que no puede cumplir con su promesa de generar empleo por esta vía.
Lo mas grave del escenario futuro, que se desprende de las tendencias políticas, es que el gobierno enfrentaría procesos sobre la terminación de su mandato. Según La Hora, Inteligencia policial tiene tres escenarios críticos: destitución, renuncia y protesta indígena. El primero implicaría que la Asamblea inicie un juicio político al presidente. La segunda tiene que ver con la muerte cruzada. La tercera, es la amenaza de un paro nacional, impulsado por la Conaie, que puede generar condiciones como los paros anteriores y la Asamblea utilizar la figura de conmoción social. La pregunta es ¿Cuál sería la opción que tomaría fuerza? Hay que considerar que se podría formar en la Asamblea una alianza opositora que, aunque con contradicciones, lleguen a un acuerdo para la terminación anticipada del mandato. Una cuarta opción es la revocatoria del mandato. Pero la quinta, y más decisiva, es lo que digan las protestas en las calles. Y tendríamos nuevamente inestabilidad e ingobernabilidad política en el país, uno de los graves problemas pues se imponen los intereses políticos sobre los del país.