Luis Rosero M.
El Presidente del Directorio del IESS ha planteado las medidas para superar la crisis financiera del IESS que son las típicas que toman la mayoría de los gobiernos. Los aspectos fundamentales son que las medidas se basen en estudios técnicos y no carguen la mayoría del financiamiento del déficit del IESS al afiliado. En este artículo trataremos sobre algunas causas de la problemática del IESS y las medidas planteadas para superarla.
La crisis financiera del IESS es estructural y viene de muchos años atrás. La situación actual es que además hay otros problemas agravantes de dicha crisis. En efecto, se suman la corrupción en la compra de medicamentos, la escasez de medicina para atender a los pacientes de sus hospitales, servicios que se prestan sin el debido financiamiento, el haberse constituido en la caja chica de los gobiernos, obligación a realizar inversiones en títulos del gobierno, problemas de gobierno corporativo, etc. Con la pandemia, iniciada en Marzo de 20210, se agudizó dicha crisis. Así, la fuerte contracción de la economía de 7.2% del PIB generó despidos de empleados y trabajadores del sector privado y público, lo que disminuyó el número de afiliados, que todavía no los recupera, llevando a una caída de los ingresos del Instituto, a lo que se agrega los casos de corrupción en la compra de medicamentos y robos de estos, etc. En síntesis, la crisis financiera se revela en los déficits del fondo de pensiones y el de salud. Para enfrentarla, los gobiernos han tomado medidas parches para tratar de enfrentar la situación.
Las propuestas de medidas se pueden agrupar en tres grupos. Una, planteada por el Presidente del Directorio del IEES. Dos, otra que aspira a su privatización. Tres, una intervención estatal. En la primera, dicho directivo, propone cuatro medidas: aumentar la edad de jubilación, cambiar la metodología para el cálculo de la pensión jubilar, elevar el aporte y revisión del aporte del estado al IESS. En la lógica de dicho funcionario, la mayor esperanza de vida justifica en el aumento de la edad de jubilación. Para cambiar la metodología del cálculo de la pensión plantea que no solo sean considerados los 5 mejores años de ingresos de los afiliados sino hasta 10 e inclusive 15. Otra medida, sería aumentar el aporte de los afiliados. Finalmente, propone que el aporte del estado al IESS se realice como un porcentaje del PIB. Al ser este variable, cada año, el aporte no sería fijo. Actualmente, el gobierno está obligado a aportar el 40%, que significa alrededor de 1400 millones de dólares, sin embargo entrega una parte inferior a este valor, que incluye al actual gobierno. Las tres primeras medidas afectan a los afiliados y, con la última, se pretende que el estado aporte menos a lo establecido actualmente.
En cuanto a la gobernanza del IESS, la OIT plantea una estructura directiva que incluya a trabajadores, jubilados y empleadores. Actualmente, dirige el directorio un presidente cuyo nombramiento es influido por el gobierno. La gobernanza es fundamental para la toma de decisiones que garanticen la autonomía e independencia del IESS.
En la medida que el presidente del Directorio del IESS sea un representante del ejecutivo seguiría la práctica de que el IESS continue como una caja chica del gobierno, sea inversor cautivo (inversiones con papeles del gobierno) y que éste no aporte la cuota del 40%. Si bien es necesario tomar medidas para afrontar la crisis, estas deben ser en base a estudios actuariales, y, por otro lado, basado en estudios técnicos, que aseguren que no se le cargue el financiamiento de la crisis a los afiliados, que el estado no rehuya su responsabilidad de financiar al IESS y sean medidas racionales desde el punto de vista financiero y económico.