Luis Rosero M.
El proyecto de ley para el desarrollo económico y la sostenibilidad fiscal tras la pandemia Covid-19, que contiene la reforma tributaria sigue su trámite en la Asamblea. En este artículo trataremos sobre los impuestos que no se incluyeron en la parte I y se analizará los aspectos macroeconómicos del mismo.
Se elimina el IVA para los turistas extranjeros. Esta es excepción que hacen varios países, entre ellos Argentina, para incentivar el turismo extranjero receptivo. Se elimina el ICE a los servicios de telefonía fija y telefonía móvil, jugos con contenido natural mayor al 50%, los vehículos motorizados eléctricos e híbridos de hasta 3.5 toneladas; se aumenta el ICE a cigarrillos, alcohol y cerveza. Se agrega una disposición que el Presidente de la República podrá varia el valor del ICE, previo dictamen favorable del Ministerio de Finanzas. Se elimina el régimen impositivo simplificado y régimen impositivo para microempresas y se lo sustituye por el régimen simplificado para emprendedores y negocios populares para el pago del impuesto a la renta de las personas naturales y jurídicas con ingresos brutos y anuales de hasta 300.000 dólares o sea 25.000 mensuales. Se define como negocios populares a las personas naturales con ingresos brutos existentes de hasta 20.000 dólares o sea 1666.66 mensuales. Este régimen impositivo será obligatorio por el plazo perentorio de 3 años. Se establece una tabla que se inicia con ingresos de 20.000 dólares que pagaran $ 60 y el impuesto marginal será cero. En adelante, se pagara el impuesto sobre la fracción básica y el marginal. Los contribuyentes de este impuesto tendrán crédito tributario por el IVA e ICE pagados.
Se establece una serie de reformas a varias leyes y se estipula la implantación de las buenas prácticas regulatorias.
En cuanto a lo macroeconómico, el proyecto busca reducir el déficit fiscal pasando de 4000 a 2500 millones, o sea que en 2022 éste alcanzaría el 2.5% del PIB. Para ello, estima que el proyecto de ley recaudaría 1900 millones en 2022 y 2023 (un promedio de 950 millones anuales). Eso implica que si los ingresos, en 2022, de la reforma genera 950 millones, los 550 millones restantes provendrían de una reducción del gasto público. En la renegociación del acuerdo con el FMI se establece que deberá ajustarse la planilla de sueldos y salarios públicos y ajuste de gasto en bienes y servicios.
Por otro lado, las necesidades de financiamiento interno, en 2022, sería de 9768 millones de dólares, de los cuales 4726.8 provendrían de la emisión de bonos internos y convenios de liquidez con entidades públicas. Esto último implicaría que se estos se venderían al BIESS, CFN y otras. Dada la crisis de las dos instituciones, se ve complicada la posibilidad de colocar dichos títulos en éstas. Por otro lado, otra de las necesidades de financiamiento será cubierto con endeudamiento externo.
En síntesis, el ajuste del año 2022 será de 1.500 millones (1.5% del PIB), que de probarse el proyecto de ley de los ingresos generados por la eliminación de deducciones e incentivos tributarios, por las contribuciones especiales e impuestos así como de la reducción del gasto. Todo ajuste fiscal tiene impacto en el crecimiento. Se estima que la tasa de crecimiento del país será, en el próximo año, de 3%. Hay un 60% de posibilidades, según el organismo meteorológico de EE.EE., que se presente el fenómeno de La Niña que, de darse, el crecimiento sería menor.