Luis Rosero M.
Si bien se conoce la ideología neoliberal, el gobierno arma pausadamente su modelo de política pero la protesta social frena la implementación de la libertad de mercado en todos los sectores de la economía.
En efecto, en el mercado de bienes del sector agrícola, en el caso del arroz la protesta de los agricultores de la costa llevo al gobierno a negociar y formar una mesa técnica para llegar a una propuesta consensuada. Recordemos que, en el gobierno de la revolución ciudadana, había un esquema de sostenimiento de precios y, en ese, era vital la Unidad Nacional de Almacenamiento, ente estatal que jugaba un rol importante en la regulación de precios de la gramínea. En consecuencia, el libre mercado en el arroz no pudo seguir aplicándose por la protesta de los arroceros. A esa protesta se unieron los productores de banano quienes demandan el respeto al precio oficial de la fruta. Se ha vuelto una tendencia que los exportadores paguen por debajo del mismo perjudicando a los productores. Existe una formula con el que se fija ese precio a varios factores que incluye el precio internacional de la fruta y los costos de producción de manera que no se perjudique tanto a exportadores y productores. Así mismo, respecto a la liberalización del precio de los combustibles los transportistas paralizaron este servicio, en Quito y Guayaquil, obligando al gobierno a un diálogo para tratar de establecer una focalización del subsidio a los combustibles que, como en banano, se fija en función de una fórmula que incluye el precio internacional de petróleo y otros factores. Pero desde que se estableció este mecanismo ha venido subiendo constantemente el precio del diésel, combustible que usa el transporte de pasajeros y carga, afectando los costos de los transportistas y sus ganancias.
En cuanto al comercio exterior, el gobierno expidió una reforma arancelaria que elimina o reduce el arancel de 667 productos. Los ítems incluyen algunos grupos de productos. Entre ellos están los de informática, piezas y accesorios; vehículos automotores, piezas y accesorios; aceites y grasas animales y vegetales; maquinaria agrícola, fertilizantes y algunos productos agrícolas, carnes, frutas, cereales importados, etc. entre los más importantes. La estrategia del gobierno apunta a reducir el costo de los insumos importados de los sectores señalados para ganar competitividad. Sin embargo, al reducir el arancel a algunos productos, por ejemplo agrícolas, que se producen en el país, afecta a la producción nacional. El gobierno continua con su intención de la liberalización del comercio exterior para supuestamente impulsar las exportaciones. Para ello, se ha fijado como meta que, a fines de año, este firmado el tratado de libre comercio con México, que sería importante para el ingreso del país en la Alianza del Pacifico, y luego seguirá con EE.UU. El riesgo de estos acuerdos comerciales que, si no son bien negociados, afectaría a algunos sectores, aumentaría las importaciones y saldrían dólares que sostienen la dolarización.
En el mercado monetario, el gerente del Banco Central anunció que en cuanto al precio del dinero, la tasa de interés, se establecerá un sistema de bandas. Actualmente, hay un esquema de fijación de esta tasa en función del promedio del sistema financiero más un porcentaje, pero hay un techo, más arriba se considera usura y es penalizada. Según el gerente, ese techo no responde a criterios técnicos y que con el nuevo esquema “Ecuador debería caminar a tasas de equilibrio por segmentos, en donde hay bandas superiores” Supuestamente, la aplicación del nuevo esquema, que regiría a partir del 1 de Agosto, llevará a una tendencia de la baja de la tasa durante el segundo semestre de este año. Ya algunos bancos, han decidido reducir en dos puntos la tasa de crédito de consumo. El mercado monetario está dominado por una banca oligopólica, que es controlados por 3 bancos más grandes, lo que complica la reducción de las tasas. Este es un sector clave por el gobierno por las relaciones con éste.
En lo que sí ha sido muy claro el gobierno es la reducción del tamaño del estado. El Presidente decretó la liquidación de Seguros Sucre, informó que venderá las gasolineras, el Banco del Pacifico y realizará la concesión de carreteras, telecomunicaciones, refinerías, hidroeléctricas, etc. En otras reformas estructurales como la del mercado de trabajo va despacio por las fuertes reacciones sociales que implican pero que seguramente estarán en los convenios que firme con otros organismos internacionales diferentes del FMI.
En síntesis, el gobierno toma precauciones en la liberalización de precios de ciertos bienes por la protesta social pero avanza rápidamente en la reducción del tamaño del estado y en la liberalización de la tasa de interés realiza estudios para implementarla, por lo pronto va por bandas. Lo que sí parece claro que, estas medidas, formarían parte del acuerdo con el FMI, y, en consecuencia el plan económico que aplique sería el de este organismo internacional lo que implica condicionamientos y efectos económicos y sociales. Pero nuevamente, el temor a la protesta social hará que el ajuste sea más lento y busque compensaciones sociales, a través de subsidios, que ayuden a reducir la desnutrición, el hambre y la pobreza.