OTROS EFECTOS DEL ENVEJECIMIENTO

ENFERMEDADEFECTOS EN LA SALUD
ENVEJECIMIENTO CEREBRALCon el envejecimiento las paredes de grandes arterias se engrosan por los depósitos de distintas sustancias, por lo que pierden elasticidad, haciendo que el sistema sea más vulnerable a procesos vasculares patológicos. Hoy se piensa que las neuronas se empequeñecen. No todas las regiones del cerebro son vulnerables al envejecimiento. Se afecta más las relacionadas con la memoria. Algunas neuronas se encojen más como las del aprendizaje, memoria, la planificación y otras actividades mentales más complejas. Con el Alzheimer se producen pérdidas neuronales importantes. En la conservación de las capacidades mentales complejas interviene la neuroplasticidad que supone el desarrollo de estructuras y funciones nuevas por el establecimiento de conexiones sinápticas a través de nuevas formaciones de ramificaciones. Ciertos enzimas actúan sobre la proteína precursora del amiloide (APP) y la corta en fragmentos. Uno de estos es el beta-amiloide, cuya acumulación contribuye a la formación de placas seniles, que se forman entre las neuronas, compuestas por moléculas beta-amiloide, cuyo componente primario se forma por el procesamiento anormal de una proteína mayor, la proteína precursora del amiloide (PPA), que juega un papel importante en el crecimiento y supervivencia de las neuronas. La proteína tau contribuye a mantener la estructura de las neuronas reforzando su andamiaje interno. En los cerebros de enfermos de Alzheimer se produce un exceso de esta proteína, lo que lleva a la interrupción de la capacidad de las neuronas para comunicarse entre sí y a la muerte neuronal. Con la edad aumenta la oxidación que puede causas lesiones y causar degeneración de la función cerebral. Los radicales libres tienen gran poder de oxidación y pueden alterar numerosas funciones celulares. Se cree que la vitamina E y otras vitaminas antioxidantes pueden proteger a las neuronas de la oxidación. Cambios en la estructura de las células como la afectación los distintos sistemas de neurotransmisión también subyacen en algunos cambios funcionales propios del envejecimiento. Por ej. el sistema dopaminérgico (regula el neurotransmisor dopamina) tiene un papel crucial en el Alzheimer. La dopamina tiene un papel relevante en el control de los movimientos voluntarios y control emocional. Otro sistema que puede verse afectado es el del acetilcolina que juega un papel clave en los procesos de aprendizaje y memoria. Este se afecta con el Alzheimer y es una de las principales terapias contra esa enfermedad. Estos procesos de cambios, normales en el envejecimiento, tienen afectan el cerebro. Una persona mayor sana experimenta un declive en su capacidad para aprender cosas y para recuperar información, por ej. recordar nombres. Las tareas de aprendizaje y memoria son las mas vulnerables. Se produce enlentecimiento cognitivo.

FUENTE: VIVE EL ENVEJECIMIENTO ACTIVO, edic. Fundación Caixa, Barcelona, 2010.

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