El gobierno buscando más ingresos ahora decidió la liberalización del precio de la gasolina y diésel y, por ende la eliminación del subsidio a los combustibles, la cual se aplicará en tres etapas e implicará efectos sobe los costos de las empresas e inflación que a su vez disminuirá la capacidad de compra de la ciudadanía.
En la primera etapa, hay la reducción, de 10 centavos, en los precios de la gasolina extra y ecopaís fijándolas en 1.75 y el diésel en 1 dólar el galón, precios que estarán vigente durante el mes de junio y continuarían los subsidios. La segunda etapa sería la aplicación de una banda de precios, de referencia para nuestro país. Los precios de estos combustibles, con este esquema, pasarían a ser variables y se fijarían en función de los costos promedios ponderados de importación, los de transporte, almacenamiento, comercialización y los tributos aplicables (como el IVA), agregando además los márgenes mínimos y máximos de ganancia en las gasolineras. Esto implica que cada mes variarían los precios en función de las fluctuaciones de estas variables pero principalmente el precio internacional del crudo WTI, de referencia de nuestro país, con una banda de más o menos 5% sobre dichas variables.
En la primera etapa, en la que hay una leve rebaja de dichos combustibles, se da un caramelo dulce temporal, que tendría sabor amargo, a partir del 1 de Julio en adelante, cuando se aplicaría la banda y comience a subir los precios de las gasolinas y diésel. Sin duda, hasta que se vayan eliminando las cuarentenas, en los diferentes países, el precio del WTI va estar por debajo de los 40 dólares, pero una vez que comiencen a recuperarse las economías, principalmente las de China, EE.UU. y Europa, tendríamos un precio que va a variar poco, quizás esta tendencia se mantenga este año. Pero a partir, del próximo año, cuando la economía mundial comience a reactivarse vendrán los aumentos de precios de dichos combustibles. Cuando ocurra eso, se activará la banda del techo que limitará el incremento de dichos precios y, si el precio del WTI caiga bruscamente, tendremos la acción de la banda piso que no dejará que el valor baje menos que 1.75 para los dos tipos gasolinas y 1 dólar para el diésel. Cuando comience a operar a banda implicará que se eliminan los subsidios a dichos combustibles, dependiendo de cómo varía el WTI. Al eliminarse el subsidio, al diésel para sectores productivos aumentaría de precio, a partir de Julio de 2020, lo que implica aumento de costos para algunos sectores. Por otro lado, al eliminarse el subsidio a las dos gasolinas señaladas también habrá un aumento sobre el costo de transporte público y de costo para las empresas. El gobierno ha anunciado que aplicará medidas compensatorias para evitar el impacto sobre el transporte público.
Sin duda, habrá un efecto inflacionario, a partir de Julio, tanto por el aumento del costo para las empresas como por el factor especulativo que hará que aumente el precio de los bienes y servicios que se une a la que ya se dio, por efecto de la pandemia, en los bienes de la canasta básica y medicamentos, que aplicaron supermercados, comisariatos y farmacias, lo cual conducirá, sin duda, a una menor capacidad de compra de la población. Los más afectados serán los empleados públicos a los que se les redujo la jornada laboral en 2 horas, o sea una baja de sueldos disfrazada. Estas medidas tienen efecto recesivo y, dada que proyección del FMI de -6.3%, para este año, provocando una contracción mucho mayor aumentando del desempleo, subempleo y aumento del sector informal. Este año será muy difícil para todos, se hizo visible el hambre lo que implicará más violencia y delincuencia cuyos efectos, a más de los económicos y sociales, padece ya la población.
Un comentario sobre “ALZA DE LA GASOLINA Y DIESEL OTRO AJUSTE QUE GOLPEA A LA POBLACIÓN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS, Luis Rosero M.”