NACE LA ESPERANZA DE CAMBIO EN MEXICO CON NUEVO PRESIDENTE Luis Rosero M.

Manuel López Obrador (AMLO), del Movimiento de Renovación Nacional (Morena), ganó la presidencia de México, con 30 millones de votos,  un poco más de la mitad de electores, venciendo a  los partidos tradicionales, que le da legitimidad y respaldo popular. Se enfrenta a una problemática económica, social y política grave, a la que contribuyeron los partidos tradicionales (PRI y PAN) y que en su mandato espera enfrentar con un programa de gobierno diferente al neoliberal, doctrina que se aplicó, por dichos partidos, durante los últimos 36 años.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI), se formó después de la Revolución Mexicana (1910-1913), por la lucha por la tierra, y llegó y estuvo en el poder por 70 años. El PRI, al inició buscó implementar los principios de la revolución, pero con el tiempo creó un sistema de continuidad presidencial, control de todos las funciones del estado, corrupción, violencia, represión a opositores, impunidad, etc. Pierde el poder en el 2000, cuando Fox, del Partido de Acción Nacional (PAN), de derecha, gana la presidencia y, el mismo partido, continúa en el poder a asumir Felipe Calderón (2006), como sucesor de Fox, que inició una guerra con el narcotráfico. Ambos gobiernos, siguieron una política muy parecida, con ligeras variaciones, a la del PRI, que retoma el poder (con sospechas de fraude) en 2012 con Enrique Peña Nieto, que lleva a cabo reformas estructurales, de carácter económico, en el área energética, telecomunicaciones, fiscal  y bancaria, que se orientaron a una mayor liberalización de estos mercados; en lo social, la principal fue la reforma educativa. Una desastrosa gestión que en lo social aumentó el número de pobres y redujo el nivel de vida acompañado con un aumento inusitado de la violencia, en gran parte debido al narcotráfico.

En 1970, comienzan a organizarse los carteles, entre ellos el de Guadalajara (creado por Miguel A. Gallardo), sur, que rivalizaba con el de Sinaloa estableciendo un marco de violencia, corrupción, asesinatos y desapariciones. Corrompieron a autoridades, ejército, policía federal y local para viabilizar sus operaciones y expandirlas a EE.UU. Calderón desarrolló una guerra contra los carteles, que fracasó; con Peña Nieto el nivel de violencia aumentó. En 2017,  hubo alrededor de 25.000 asesinatos producto de la violencia del narcotráfico y del crimen organizado y 31.000 desaparecidos que refleja un cuadro aterrador generado por la violencia. En 2016, el nivel de pobreza llegó a 53.4 millones de habitantes (43.6%). El mayor nivel de pobreza se registra en los estados de Chiapas (77.1%), Oaxaca (70.4%), Guerrero (64.4%) y Veracruz (62.2%). En los dos primeros hay mucha población indígena y el tercero esta asolado por la narcoviolencia. El cartel de Sinaloa, desarrolla sus actividades en el norte: triángulo dorado (Sinaloa, Durango y Chihuahua), siendo su capo el Chapo Guzmán.

El escenario no estaría completo sin la presencia del poder económico y financiero que estaba detrás de la política gubernamental implementada por el PRI y PAN. Estos grupos están aliados con el poder mediático que construye la opinión y esconde la esencia de los problemas sociales del país azteca.

AMLO logra un triunfó histórico y desbarata a los partidos tradicionales y además obtiene la mayoría en el congreso, que posibilita la aprobación de los proyecto de ley. Ha logrado ganar el gobierno pero no el poder En su discurso de posesión criticó a las principales tendencias del neoliberalismo: desnacionalización de la economía, aumento de la concentración del ingreso, pobreza, etc. Con su triunfo, AMLO logra un gran capital político que abre las esperanzas de cambio pero también una responsabilidad  de cumplir con lo prometido en su plan de gobierno. Entre las más importantes está combatir la violencia, en especial el narcotráfico; luchar contra la impunidad y la corrupción; por otro lado, tratar de mejorar las condiciones sociales y, en lo económico, impulsar el crecimiento con una redistribución del ingreso.  Sin embargo, tendrá que luchar o negociar contra los poderes facticos para que posibiliten el cambio.

En cuanto a sus relaciones con EE.UU, se acaba de firmar un reformado acuerdo comercial con Canadá, y EE. UU., que es factor determinante en su economía y a las que exporta la mayor parte de sus productos. En base a su amplio apoyo en las elecciones, previo a su posesión, está usando la consulta popular como mecanismo para tomar decisiones sobre los proyectos de su plan de gobierno y asegurar el respaldo de sus electores. Impulsará la inversión pública para construir nuevas refinerías, habrá una zona libre en la zona fronteriza con EE.UU. Sometió, a este mecanismo, a los proyectos del nuevo aeropuerto, el tren maya, duplicar pensión a los adultos mayores, beca para jóvenes, pensión para discapacitados, sembrar árboles frutales, medicamentos gratuitos, etc. Un aspecto importante, es que en la consulta se rechazó el nuevo aeropuerto (en construcción), que inicialmente había apoyado por la presión de los empresarios, lo que marca un cambio en cuanto a las negociaciones con el poder económico.

AMLO abre las esperanzas para las grandes mayorías por el cambio político y social, y marcaría un quiebre con las políticas de los gobiernos anteriores. En síntesis, sus tres metas principales son: buscar la pacificación del país, la reactivación económica y la redistribución del ingreso hacia los más pobres. Las negociaciones con los grupos de poder y la mantención del apoyo popular definirán el rumbo del gobierno y de México.

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