La declaración del último ex ministro de Educación, del gobierno de Correa, sobre la ruptura del bloque parlamentario de AP en dos es la crónica de una muerte anunciada. Una parte del bloque apoya al presidente Moreno y la otra es del ala correista, con lo que la continuación el proyecto de la Revolución Ciudadana se vería truncado.
La rebelión de la sede del Guayas de AP contra la directiva nacional y la declaración de Patiño sobre el incumplimiento de Moreno del Plan de Gobierno muestran que la ruptura se dio. Ante esta coyuntura el gobierno buscaría formar una nueva mayoría en la Asamblea con el ala morenista de AP y partidos de oposición.
Dado el anuncio de las recientes medidas, que analizamos en este blog, entre las cuales afectan a empresarios: el aumento del Impuesto a la Renta a las empresas, el incremento del arancel para cientos de productos y el establecimiento de una tasa aduanera. La reacción de las Cámaras fue oponerse a estas medidas y plantean una contrapuesta. También al parecer, algunos partidos de derecha (PSC, CREO) no estarían muy de acuerdo con estas medidas.
De ser así, el gobierno tendría dificultades para que se aprueben en la Asamblea las leyes necesarias para ejecutar las medidas señaladas y otras, con lo que habría incertidumbre respecto a la política económica. La oposición sigue criticando que se mantiene el mismo equipo económico y por lo tanto se está siguiendo el mismo rumbo del gobierno anterior.
El endeudamiento externo de 5.600 millones, en los primeros 5 meses del gobierno, continúa la misma línea del gobierno anterior para obtener liquidez y mantener el nivel de actividad económica. El peso del servicio de la deuda pública de 9.200 millones, en el presupuesto de 2017, es alto y obliga a reducir el gasto para otros rubros, entre ellos los sociales. El presupuesto para este año aumentó, en relación al anterior, y la austeridad es muy tibia, con lo que se sigue aplazando el ajuste y las reformas estructurales.
En el fondo, se sigue trasladando hacia los siguientes años los desequilibrios económicos, entre los que destacan el déficit fiscal, el desempleo y la reactivación económica. Más aún, si el gobierno no logra mayoría parlamentaria para aprobar las leyes que le permitan implementar su plan económico habría incertidumbre y las expectativas de los agentes económicos se tornarían más pesimistas lo cual puede afectar el nivel de actividad económica.
Habría que esperar el próximo año para que, una vez que el gobierno triunfe en la consulta, tome las riendas de la economía una vez que obtenga apoyo popular y aumente su capital político. En consecuencia, es el factor político, con una alianza del gobierno con la oposición, que determinaría hacia dónde va la economía y la política económica.