Luis Rosero M.
La firma del acuerdo entre EE.UU. e Irán, para concluir la guerra, incidió en la baja del precio del petróleo, además si los precios de los derivados siguen altos los ingresos petroleros serían menores, peso a ello, quedaría un diferencial de precios a favor de Petroecuador, lo que a su vez aminoraría el déficit fiscal. Mejoran las finanzas públicas, pero el aumento del precio de los combustibles genera mayor presión económica sobre las familias de clase media y de escasos, que derivaría en un alza de los pasajes y aumento de los costos de transporte de carga para las empresas.
El 17 de junio se firmó el memorándum de entendimiento, entre los dos países, sin embargo, los ataques militares entre ambos bandos incidieron a que el precio internacional del petróleo aumentara temporalmente. La reanudación de las negociaciones genera expectativas para la terminación del conflicto, estabilización del precio del crudo, baja del precio de los fertilizantes y la reanudación del tránsito de buques comerciales por el estrecho de Ormuz. Las negociaciones serán complejas ya que Irán quiere sacar partido de la ubicación estratégica del estrecho y busca que las rutas de transportes sean establecidas por su gobierno y cobrar peaje. Se acerca el fin del primer mes del acuerdo y todavía no se respetan, en la práctica, algunos de los principales puntos. Esta situación genera incertidumbre y dependerá de las negociaciones para que estabilice el precio del crudo.
La caída del precio internacional de petróleo incidió en el precio de referencia del crudo ecuatoriano. El 2 de julio el precio del WTI, fijado por el Banco Central, alcanzó US$ 68.69. El 15 de junio este se ubicaba en $ 80.75 por barril lo que representa $ -12,06 o 14.9% menos por barril. Estos cambios de precios tienen un triple impacto: una variación de los precios de los combustibles, de los derivados y menores ingresos petroleros.
El 12 de julio se establecerán los nuevos precios de los combustibles. La fórmula que utiliza Petroecuador toma como referencia, entre otras variables, el índice de precios del petróleo y derivados Platts. Para fijar el precio de las gasolinas, hay un sistema de bandas de precios que fija un techo al alza (5%) y un piso a la baja (-10%). Hasta el 11 de julio las gasolinas extra y eco tendrán un precio US$ 3.31. Se han incrementado 4 veces por la incidencia del conflicto. Si el precio de la gasolina extra y eco al 5 de julio es el mismo, si se fijaran en este día, los precios de esas gasolinas, según el indicador de precios Platts serían $ 3.62 el galón, o sea 31 centavos más (un aumento de 9.3655%), pero como la banda fija un techo de incremento de 5%, el precio de esas gasolinas se establecería, en alrededor de $ 3.4755 el galón. Hasta el 11 de julio el diésel costará $ 3.25, según el indicador de precios Platts, el nuevo precio sin subsidio sería, el 12 de julio, $ 3.79, un incremento de 16.61%, pero como debe aumentar hasta el 5%, el precio que regiría sería alrededor de $ 3.41.
Los ingresos petroleros, en el primer quimestre de este año, alcanzaron 1239 millones, un incremento de 841 millones en relación al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el precio de los derivados importados aumentó, en el primer cuatrimestre, en 31.7% en relación al mismo período del año anterior. Si bien, el precio promedio referencial del WTI fue en febrero $ 64.51, marzo 91.38, abril 100.32, mayo 102,13 y junio 97.51 que incrementa los ingresos petroleros brutos, sin embargo, al subir los precios de los derivados, el ingreso neto es menor. Por el memorándum de entendimiento, en julio 2, cayó el precio de WTI a $ 68.69, y dado el alto precios de los derivados, que bajarían lentamente, consecuentemente, los ingresos netos petroleros del estado comenzarán, si se respeta el memorándum, a ser menores, a partir de julio, lo que implica que podría incidir en el déficit fiscal. Con los aumentos de los ingresos netos que se han generado, la suba de los ingresos por IVA y las medidas de reducción del gasto, el déficit pasó de 5414 a 2626, en el primer semestre, según el Plan Financiero actualizado por el Ministerio de Finanzas. Pero, como el precio referencial del petróleo del presupuesto del estado se estableció en $ 53.50, si el precio del WTI se mantiene por arriba del precio referencial el gobierno tendría un diferencial de precios a su favor, lo que podría reducir aún más el déficit.
Si bien mejoran las cuentas públicas, el alza de los precios de los combustibles sigue aumentando la presión económica sobre las familias de clase media y pobre que han visto aumentar sus gastos por transporte. Así mismo, las empresas tendrían mayores costos de transporte de carga de los bienes. Así, el gobierno anunció la extensión de un mes más de subsidio a los transportistas urbanos, intra e interprovincial y podría extenderse para el transporte intracantonal -urbano, combinado y rural- por cuatro meses según decreto 428. Sin embargo, el Concejo Cantonal de Guayaquil, abrió la puerta para el aumento del pasaje a 0.50 centavos y el Municipio de Quito está en la misma línea. Si termina el subsidio para el diésel y, aún si mantuviera parcialmente subiría el costo de transporte de carga y consecuentemente los costos empresariales provocando presiones inflacionarias. En suma, mejoran las cuentas públicas, pero se deterioran las condiciones económicas de la clase media y la de menores recursos y aumenta el costo de transporte para las empresas, que subirían sus costos empresariales generando presiones inflacionarias.