¿QUÉ PASARÁ DESPUÉS DE LA CONSULTA? Luis Rosero M.

Los resultados de la consulta popular determinaran cambios en la Constitución y varias leyes relacionados con los 5 temas del referéndum y, en las dos preguntas de la consulta popular, habría cambios legales. Esto abre la puerta además para más cambios el diseño institucional de país, que implantó el régimen anterior, y nueva de dirección en la política económica.

La consulta tiene un sesgo a favor del sí; la campaña ha sido desigual, pues poco acceso han tenido a medios de comunicación las organizaciones que están a favor del no. Además, la campaña del (oposición: derecha, partidos y movimientos nuevos, FUT, CUT, AP, etc.)  ha principalmente en medios de comunicación, mientras que los del No se han concentrado en visita puerta a puerta y en las redes sociales. Según 3 encuestadoras, el sí ganaría en todas las preguntas, sin embargo no está claro cuál puede ser el efecto sobre el resultado de la campaña en las redes. De las 5 preguntas del referéndum, dos son claves para el gobierno. La segunda, respecto a la cesación de los miembros del CPCCS y el nombramiento de uno transitorio, elegido en base a una terna que enviará el ejecutivo a la Asamblea, lo que significa que puede cambiar a las autoridades de control, del CNE, Defensor del Pueblo, Consejo de la Judicatura, etc. abre la posibilidad de la influencia gubernamental sobre éste. Más aún, en el anexo a esta pregunta, se señala que el ejecutivo enviará un proyecto de ley para cambiar la organización y funcionamiento del CPCCS. Pero la pregunta clave, para el régimen y oposición, es la 3 sobre la no reelección, lo que significa cerrarle el paso a Correa para que se postule a la presidencia y al nuevo movimiento que quiere crear, y establecer restricciones para que éste no pueda participar en las elecciones seccionales de 2019. De ganar el sí, vendría el reparto de la torta con la derecha, la oposición y movimientos sociales afines al gobierno.

Después se daría la ejecución de los cambios de la Constitución; la derogación de la ley de plusvalía, con lo que se abandona la política de redistribución de la riqueza que había iniciado el gobierno anterior. Luego vendría la implantación de un nuevo Código de Trabajo que, al parecer, implicaría nuevos contratos laborales especiales para determinadas actividades económicas y la flexibilización laboral. Seguiría una serie de reformas al marco institucional como al Código de la Producción,  ley de alianzas público-privado, etc. La orientación de estas reformas sería flexibilizar el marco legal para otorgar más incentivos y mayor participación del sector privado. Luego vendría la reforma al Código Monetario para trasladar el dinero electrónico a la banca privada y se aprovecharía para otros cambios. Posteriormente cambios en el Código Tributario, Losep, Ley de Empresas Públicas, leyes de seguridad social, etc. en la misma dirección y ajustes en el sector público, sobre todo en los seguros sociales.

Pero no solo se trata de una reforma institucional. Dado  que los desequilibrios macroeconómicos se agudizan: déficit fiscal, déficit comercial, liquidez fiscal, deuda pública y financiamiento, subempleo, débil nivel de actividad económica, etc. vendría un cambio en el equipo económico y una nueva orientación en la política económica hacia la ortodoxia comenzando con un ajuste fiscal y una reforma estructural del estado,  sector externo, competitividad, reajuste en política social, etc. El triunfo del Si,  le daría al régimen respaldo político y credibilidad para acometer el cambio del diseño institucional y el viraje económico.

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